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HISTORIAS MÍNIMAS

La infinita vida del tejano

Back to Eco fabrica complementos y nuevas prendas a partir de vaqueros usados. Con los restos de material han creado un nuevo tejido para su propia colección de moda

Carme Escales

Núria Nubiola (de pie) y Montse Bayen, ambientóloga y bióloga, fundadoras de Back to Eco, en su tienda taller de la calle Pau Claris, 91 de Barcelona.

Núria Nubiola (de pie) y Montse Bayen, ambientóloga y bióloga, fundadoras de Back to Eco, en su tienda taller de la calle Pau Claris, 91 de Barcelona. / JOAN CORTADELLAS

Cómo introducir prácticas de sostenibilidad en un público no motivado por ello. Ese fue el reto que se propusieron una bióloga consultora ambiental, Montse Bayen, y una ambientóloga con experiencia en oenegés, Núria Nubiola. Se conocieron en la junta del AMPA de la guardería de sus hijos. Cada una trabajaba para otros, pero las dos ansiaban hacerlo para ellas mismas. Y reto en mano, montaron una asociación con la que organizaban actividades de dinamización en grandes eventos –Mundiales de natación, Primavera Sound...–para que la gente recicle.

En ello estaban cuando la madre de Montse cogió unos vaqueros viejos que tenía por casa. Con unas tijeras se aseguró un corte suficiente para hacer con la tela de tejano un bolso que le regaló a su hija. «Con aquel bolso lo vimos clarísimo», dicen las fundadoras de Back to Eco. Ni plan de negocio, ni nada. Empezaron a pedir a sus amigos que les dieran los tejanos gastados, que ya no usaban, y, por 20 euros, se los iban devolviendo en forma de mochilas, fundas, zapatillas, delantales, faldas... Remanufacturar 'jeans' usados se convirtió para ellas en los raíles del negocio propio soñado.

Pero su proyecto de economía circular no era completo. Se veían obligadas a desperdiciar restos de material tejano, sobrantes de sus nuevos patrones. Y en alianza con la Agència Catalana de Residus, aplicaron I+D para, triturar, hilar y tejer el residuo de tejano. Crearon con él hilo y tejido nuevo que han bautizado como InfinitDenim. Con él lanzarán en septiembre su primera colección de moda. «Serán diseños básicos», dicen. La temporada de sus colecciones también es de más larga vida: cinco años.

Taller social

Todo el proceso de manufactura de Back to Eco tiene lugar en Catalunya. «En Olot trituramos, en Vic, hilamos y en Moià producimos el tejido», explica Montse Bayen. En Barcelona (Pau Claris, 91, esquina con Gran Vía), abrieron su tienda en diciembre del 2017.

En la trastienda está el taller donde confeccionan sus prendas y complementos. Lo hacen personas en riesgo de exclusión social. Solo utilizan materiales sostenibles. El tejano es la base. Les llega en gran parte de Solidança –proyecto de economía social que gestiona residuo textil-. "A cambio, les hacemos las cortinas de sus tiendas", dice Núria Nubiola. También se valen de cinturones de seguridad descartados, de piñatex, un símil del cuero hecho con hojas de piña, y de forros donados por Ribas i Casals.

Además de la venta 'on line' y en su tienda propia, sus producciones se despachan en 7 tiendas en Barcelona y en una de Madrid. Son 7 en plantilla, y también organizan talleres de costura sin residuos. El pasado año facturaron 120.000 euros y este año alcanzarán los 200.000, en vistas al incremento de encargos, sobre todo de merchandising, diseños a medida para firmas como la Fundació Sant Joan de Déu.

Núria Nubiola y Montse Bayen

Crearon Back to Eco 

Las etiquetas de cada producto informan del ahorro de huella ecológica en cada caso. “Somos cultura. Estamos creando cultura de la circularidad y cada semana nos invitan a contar nuestra historia”. Misión, pues, más que cumplida.