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"BOICOT" A UN PRODUCTO

La producción de cava bajó el 12% en el 2018 por el boicot

Las exportaciones, en cambio, aumentaron el 1,8%

Josep M. Berengueras

Producción de cava ecológico en Sant Pau d’Ordal.

Producción de cava ecológico en Sant Pau d’Ordal. / NURIA PUENTES

El Consell Regulador del Cava hizo su tradicional balance anual y, como cada año, terminó el acto con un brindis. Fue, sin embargo, una celebración algo menos dulce que la de otros años atrás: mientras las exportaciones marcaron un nuevo récord, la DO vio como los efectos del procés castigaron las ventas del producto en la primera mitad del año. Ese boicot supuso un descenso de las ventas del espumoso durante algunos meses y, por la consiguiente acumulación de estoc, la producción de cava  para España cayó el pasado ejercicio el 12,1%.

«Esta caída se explica por los efectos del boicot del último trimestre del 2017, con una caída de las ventas en Navidad y el consiguiente exceso de estoc obligó a reducir las expediciones (botellas servidas) el año pasado», explicó la DO Cava en una nota. El presidente de la DO, Javier Pagés, fue más comedido, y aunque evitó hablar de boicot, sí que reconoció que durante el último trimestre del 2017 hubo un retroceso del consumo en España (consecuencia del 1-O y del procés) que hizo caer las ventas en esa campaña de Navidad; los establecimientos acumularon botellas y, por tanto, el pasado año acabaron sirviéndoles menos producto ya que antes debían dar salida al estoc acumulado.

Consumo

Pagés afirmó también que la DO solo tiene datos precisos de producción y expediciones, pero no de ventas. Y pese al descenso de esas botellas servidas el año pasado en España, recurrió a datos de la consultora Nielsen para subrayar que el consumo de cava en España creció un 0,3% en volumen en España respecto al 2017, y que en términos de valor lo hizo el 2,9%. En cualquier caso, avanzó Pagés, entre enero y marzo de este año se han producido el 33,4% más de botellas de cava para el mercado español, lo que implica que la situación se ha ya revertido.

Mientras España sufría los efectos del procés, las ventas en el exterior siguieron aumentando. Así, la DO Cava exportó más de 165 millones de botellas, el 1,8% más que en el 2017, aunque el aumento en valor fue del 4,3%. «Se está produciendo una premiumización del cava», destacó Pagés.
Estas cifras suponen alcanzar un nuevo récord histórico de internacionalización del producto, y que dos de cada tres botellas que se producen de DO Cava (el 67,5%) ya se destinen al mercado exterior. Las ventas a otros países han aumentado el 25% en 10 años. Destacan los crecimientos de las ventas en países como Lituania (+85%), Polonia (+45%) y Rusia (+28%). En cualquier caso, Alemania (+2,2%), Bélgica (-4,8%), Estados Unidos (+3,2%), Reino Unido (-6,4%) y Francia (+10,9%) son, por este orden, los mercados internacionales principales del cava.

En total, durante el 2018 se produjeron 244,5 millones de botellas de cava, 8 millones de botellas menos que en el ejercicio del 2017. Esta producción supuso unas ventas de unos 1.146 millones de euros, también por debajo de los 1.149 millones del 2017.

Cuarto mejor año

Aunque en el 2018 la producción total cayó el 3,2% respecto a 2017, Pagés destacó que fue el cuarto mejor año en cuanto a producción, y precisó que en el 2018 se vendieron «más botellas de cava que el año anterior y a un precio superior». Otro de los datos que destacó fue el crecimiento de los cavas premium, cuya producción aumentó el 20,3%, y de los ecológicos, que se dispararon el 76%.

Los datos anuales del sector incluyen a las nueve bodegas que forman Corpinnat, y que abandonaron la DO cava este enero. Pagès lamentó la marcha de estos productores, puesto que «la mayor unión da más fuerza». Y, quizá como contraataque, anunció un nuevo plan estratégico elaborado por el Consell Regulador para «incrementar el prestigio del cava y promover su consumo» entre los nuevos perfiles de cliente, como por ejemplo los jóvenes.

El plan se propone mejorar la segmentación de espumosos englobados bajo la denominación de origen cava y crear al mismo tiempo un sistema propio de zonificación y ordenación geográfica que sea útil para el consumidor. Además, se propone «potenciar el consumo de cava a nivel nacional e internacional» y «reposicionar» el cava entre el sector profesional del vino o el sector gastronómico.

Corpinnat y el segmento ‘premium’

Los datos del 2018 de la DO Cava incluyen aún la producción de las nueve bodegas que se han pasado a la marca Corpinnat y que, este enero, abandonaron la DOCava. Se trata de las bodegas Gramona, Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca, Torelló, Huguet Can Feixes, Júlia Bernet y Mas Candí.

En total de producción, estas bodegas suponen alrededor del 1% del total de la DO Cava (2,2 millones de botellas). Sin embargo, su salida sí que afecta a las cifras de la DO Cava en otro aspecto:son bodegas especializadas en cavas prémium.
«Nos congratulan las cifras de la DO Cava, en especial en lo referente a las cifras del cava premium y las exportaciones. De hecho, nuestras bodegas produjeron el 80% del cava de paraje calificado de la DO Cava del 2018, y un importante porcentaje de gran reserva», aseguraron fuentes de Corpinnat.

Las mismas fuentes destacan que ya se pueden encontrar en el mercado espumosos con la marca Corpinnat de casi todas las bodegas, y que la recepción del público «es muy buena». «Intentamos seguir en la DO Cava pero no hubo acuerdo», afirmaron. «Esperamos poder seguir sumando nuevas bodegas», cerraron.