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Las dudas del inversor: ¿Barcelona o Madrid?

Martín Varsavsky, fundador de Jazztel y emprendedor de éxito, avisa de que el proyecto independentista "juega en contra" de la capital catalana

Agustí Sala

Las dudas del inversor: ¿Barcelona o Madrid?

Martín Varsavsky, fundador entre otras compañías de Jazztel o Ya.com, no podía imaginarse el revuelo que iban a provocar unos comentarios suyos, pensamientos en voz alta, en Twitter. Al celebrar que haya empresarios e inversores de Silicon Valley que optan por trasladarse a España destacó que quienes tienen familia suelen decantarse por Madrid porque les retrae lo de educar a los niños en catalán si su mudanza es temporal.

"Otra cosa es si quieren afincarse en la capital catalana o si no tienen hijos", precisa durante una conversación con EL PERIÓDICO. Barcelona, agrega, tiene "un gran éxito como capital de la tecnología, con mucho talentocreatividad y gente muy buena". En todo caso celebra que haya talento de EEUU que quiera mudarse no solo a España sino a Europa. "Paso la mitad de mi tiempo en EEUU. Cada vez más gente me pregunta para venir a España y a Europa. Me gusta que Europa no sea solo un museo", sentencia. 

"Yo vine a España en 1995 y entonces no venía casi nadie", recuerda este emprendedor e inversor. Hoy las cosas han cambiado y empresarios inversores sienten gran interés por Madrid y por Barcelona. Los grandes ganchos son los buenos profesionales que hay y además está la denominada 'ley Beckam', pensada para los astros del fútbol, pero que permite también atraer talento de otros ámbitos. 

Una de las carencias de España, afirma, aún es el capital, pero muchos "consiguen dinero en Silicon Valley" y luego se trasladan. Es lo que él mismo hizo y que ha acabado generando un círculo virtuoso porque ha creado un fondo, Vas Ventures que invierte aquí, además tiene otros negocios como la red de clínicas de fertilidad de EEUU, Prelude Fertility o la biotecnológica Overture Life.  Pero no todo son ventajas, como sucede por ejemplo con la fiscalidad de las opciones sobre acciones o las leyes laborales, "que no se ajustan a las 'start-ups'".

Pero más que la anécdota del idioma, Varsavsky ve a Catalunya en desventaja por su proyecto independentista. No es el caso de las actividades tecnológicas o de 'software' sin plantas o fábricas, sino de las que requieren activos físicos que precisan inversiones con largos periodos de maduración. "Si piensas en un horizonte hasta 15 años no puedes saber con certeza si Catalunya se va independizar y al invertir eso cuenta. El que diga que no duda miente. Si se supiera seguro que iba a ser como Dinamarca no importaría nada. Ese no es el problema, lo que los inversores nunca quieren es la incertidumbre."

Recurre al embrollo en el que ha desembocado el 'brexit' y recuerda que, en su caso, trasladaron una actividad de Cambrigde, en el Reino Unido, a Madrid "porque no sabemos si los equipos médicos que estamos haciendo se podrán homologar". En su opinión, la cuestión no es si Catalunya "se va a quedar en España sino en la UE". Eso, asegura, es lo importante para el inversor y el euro. "Hace falta una garantía de que Catalunya esté en Europa más que en España". En materia de inversiones en activos físicos, los que son más difíciles de trasladar, "la incertidumbre le juega en contra a Barcelona".