14 jul 2020

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previsiones

El Banco de España eleva dos décimas el crecimiento este año

La autoridad monetaria estima que el PIB aumentará el 2,4% en el 2019 y 1,9% en el 2020

El Periódico

Contenedores en el puerto de Barcelona.

Contenedores en el puerto de Barcelona. / MAITE CRUZ

Aceleración y desaceleración. El Banco de España ha elevado en dos décimas la previsión de crecimiento para este año, hasta el 2,4%, gracias al dinamismo experimentado en el primer trimestre, hasta el 0,7% por el consumo de las familias y la inversión. prevé, asismio, un incremento del empleo (puestos de tyrabajo equivalentes) cuatro décimas mayor que la estimada en la primavera, para alcanzar el 2%, frente al 1,6% anterior. Para el año que viene y el siguiente, en cambio, estima que se concretará la desaceleración, con un incremento del producto interior bruto (PIB) del 1,9% y del 1,7%, respectivamente. 

Según la revisión de las proyecciones macroeconómicas para el periodo 2019-2021, el crecimiento seguirá sustentándose sobre "el dinamismo del gasto doméstico privado, que se verá favorecido por la saneada situación patrimonial de los hogares y las empresas y por la prolongación de la presencia de condiciones financieras muy favorables". 

De hecho, las proyecciones incorporan "una persistencia muy elevada del reducido coste de la financiación crediticia, si bien, en sentido contrario, la información más reciente apunta a la aparición de algunos indicios incipientes de cierto endurecimiento de los criterios de concesión de crédito". 

Gradual desaceleración 

El Banco de España espera que el crecimiento del PIB evolucionará dentro de una senda de “gradual desaceleración” a lo largo del horizonte de proyección, en un contexto en el que el efecto expansivo de la política monetaria se atenuará progresivamente. De igual forma el tono positivo de la política fiscal tenderá a la neutralidad a medio plazo. El informe señala que los hogares tenderán a incrementar su tasa de ahorro, actualmente en mínimos históricos. “lo que se traducirá en una cierta desaceleración del consumo privado”. 

El supervisor considera que un elevado grado de “incertidumbre global” incidirá no solo en un menor gasto privado sino también a una caída de la inversión realizada por los hogares y las empresas. 

En este sentido, se espera que tras crecer al 2,6% en el 2918, el PIB descenderá al 2,4% (2019), al 1,9% (2020) y al 1,7% (2021). Con todo, frente a las previsiones realizadas en marzo, las nuevas expectativas se mueven al alza en dos décimas para el conjunto de este ejercicio, “en línea con los datos de actividad más recientes”, que revelan una fortaleza en el primer semestre mayor de lo que se anticipaba hace tres meses. 

Demanda externa plana

Las previsiones recogen que la desaceleración más allá del 2019 se relaciona con la contribución de la demanda externa al avance del PIB, que “se mantendrá próxima a cero”. Asimismo, se prevé una moderación progresiva de los elevados ritmos de crecimiento del empleo observado en los últimos años, en consonancia con la desaceleración proyectada de la actividad, aunque se espera que la tasa de paro disminuya al 12% em el 2021, pero se esperan aumentos muy reducidos de la productividad aparente del trabajo, "como es habitual durante las expansiones". 

Se espera también un repunte de la inflación ligada a incrementos salariales. En este sentido el Índice Armonizado de Precios de Consumo (IAPC), sin contar alimentos ni bienes energéticos, se elevará gradualmente y pasar del 1,2% en el 2019 al 1,7% en el 2021.  En resumen, se espera un avance los precios menor del anticipado.

El informe concluye que los riesgos en torno al escenario central de crecimiento del PIB se orienta a la baja y su origen es fundamentalmente externo, y destaca la posible adopción de nuevas medidas proteccionistas a nivel global y el proceso de salida del Reino Unido de la UE en el ámbito europeo.