Ir a contenido

Informe Anual

El Banco de España plantea superar la exigencia de unanimidad en el Pacto de Toledo

El organismo considera que un "amplio consenso" puede bastar para la reforma de las pensiones

La recuperación económica no se está traduciendo en menor desigualdad de rentas, admite la institución

Rosa María Sánchez

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, antes de participar en una comparecencia en el Congreso de los Diputados.

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, antes de participar en una comparecencia en el Congreso de los Diputados.

El Banco de España insiste en la necesidad de una reforma "de calado" en el sistema público de pensiones pagar garantizar su "sostenibilidad" mediante la adopción de medidas "tanto en los ingresos como en los gastos" y que también redunde en "un alargamiento de la vida laboral" y en una mayor transparencia del modelo. 

Estas son algunas de las líneas generales que el regulador incorpora en su Informe Anual sobre el 2018, difundido este lunes. Fuentes del organismo consideran además la conveniencia de no hacer descansar las decisiones en la exigencia "en un consenso absoluto en el Pacto de Toledo", la comisión parlamentaria encargada de la reforma del sistema de pensiones. "Debería bastar obtener un consenso amplio, para evitar los bloqueos", reflexionan en el organismo.

Al final de la pasada Legislatura el amplio acuerdo alcanzado en el Pacto de Toledo sobre las líneas maestras de la reforma quedó frustrado por la negativa de Unidos Podemos a asumir el borrador en el que se había trabajado. Las dificultades para lograr unaminidad pueden ser incluso mayores en un Parlamento cada vez más fragmentado y polarizado. Por eso, desde el organismo regulador que preside Pablo Hernández de Cos se sugiere la conveniencia de "no hacer descansar el Pacto de Toledo en la exigencia de un consenso absoluto".

Mecanismos automáticos

Desde el punto de vista del Banco de España, la reciente desactivación de los dos mecanismos de ajuste del sistema de pensiones que se habían adoptado en las reformas del 2011 y el 2013 (factor de sostenibilidad e indice de revalorizaciónhace más urgente el acuerdo de otras medidas alternativas de carácter automático que vuelvan a encauzar las cuentas, "y que sean equitativas desde el punto de vista de los costes y los beneficios que comportan para las distintas generaciones", según figura en el Informe Anual.

El progresivo aumento de la edad media de la población española y, por ende, "del votante mediano", tampoco aconseja demorar más y más las refomas, se advierte, pues eso va en contra de una mayor consideración de las reformas a favor de los más jóvenes. Se estima un aumento de la edad media de la población española de, al menos, cinco años (de 43 a 48 años) entre el 2018 y el 2050.

Desequilibrios y demografía

Para el Banco de España, la sostenibilidad del sistema de pensiones y su necesaria reforma constituye uno de los elementos necesarios para contribuir a la consolidación de las cuentas públicas (uno de los desequilibrios mayores de la economía espaola) y prolongar la actual fase alcista de la economía.

El Informe Anual lo enmarca, además, dentro del amplio capítulo en el que reflexiona sobre las consecuencias económicas de los cambios demográficos.

"Las estimaciones más recientes anticipan un incremento significativo del gasto público en pensiones, sanidad y cuidados de larga duración derivado del sustancial aumento previsto en la tasa de dependencia, que incluso en las proyecciones demográficas más optimistas pasaría del 25% actual a superar el 50% (del PIB) a mediados del presente siglo", se afirma

Hogares vulnerables

El Informe Anual 2018 se articula en cuatro bloques. Los dos primeros hacen referencia a "La economía española ante el entorno global incierto" y a "Los determinantes de la baja inflación en la UEM y en España". Un tercer bloque analiza "El diseño de la política monetaria en el medio y en el largo plazo" y el cuarto, "Las consecuencias económicas de los cambios demográficos".

La vulnerabilidad de algunos hogares como consecuencia de la baja tasa de ahorro y del repunte del endeudamiento es uno de los riesgos  que amenaza la recuperación de la economía española. "Algunos hogares pueden estar excesivamente optimistas a la hora de tomar sus decisiones de consumo", se advierte, en alusión, sobre todo a los de rentas más bajas

Otros factores de riesgo, además, del déficit estructural, tienen que ver con "la elevada dependencia financiera del exterior" y con "el riesgo de reversión de algunas reformas que han resultado eficaces para favorecer la actual recuperación", apunta el Banco de España en alusión a los capítulos laboral y de pensiones sobre todo

Escasos avances frente a la desigualdad

En su análisis, el Banco de España llega a la conclusión de que a pesar de  la recuperación económica no ha habido avances en la corrección de la desigualdad en términos de renta por habitante. Sí ha habido alguna reducción de "desigualdad en las rentas salariales", impulsada por la subida del salario mínimo. Sin embargo, no ha habido mejoras frente a "la desigualdad total en términos per cápita" y ello se explica por la persistencia de una elevada tasa de desempleo y  la caída de la cobertura de las prestaciones públicas mientras que en el otro lado, las rentas más altas, se han visto más beneficiadas por rentas derivadas del autoempleo o de carácter financiero.

La renta bruta del hogar per cápita del 10% de los hogares más ricos es hoy 6,35 veces superior a la del 10% más desfavorecidos. En el 2008 este múltiplo era algo menor, del 5,27, de donde se desprende que este índice de desigualdad ha aumentado en los diez últimos años.

Para avanzar en una recuperación más sostenible y equilibrada, el Banco de España plantea avanzar en la calidad del empleo -propone hacer más atractivo el contrato indefinido-, contra la desigualdad salarial -por la vía de mejorar la empleabilidad de los colectivos más desfavorecidos- y en la accesibilidad a la vivienda en alquiler. En este punto, el organismo se muestra contrario a limitar el precio de las viviendas alquiladas "ya que, según la evidencia internacional, este tipo de medidas no solo reducen la ofernta, sino que también pueden favorecer un derioro importante de los inmuebles.

.

Sin evidencias sobre el salario mínimo

El Banco de España constata una cierta recuperación de los salarios en el 2018 (aunque volvieron a perder poder adquisitivo). "Esta tendencia a la aceleración salarial ha continuado en los meses iniciales de 2019", se apunta, con incrementos medios del 2,2% en los convenios colectivos revisados. "De cara al futuro, cabe esperar que se prolongue la evolución paulatinamente más expansiva de los salarios", pronostica.

Al menos de momento, la subida de los salarios no parece que se esté trasladando a los precios. La inflación sigue débil y el Banco de España constata que, siguiendo lo que parece ser un "factor sorpresa" en todos los países desarrollados, su efecto está siendo absorbido en buena parte contra los márgenes empresariales.

En los momentos más duros de la crisis, la caída de los costes laborales no se tradujo totalmente en una rebaja de precios, "lo que permitió un aumento importante de los márgenes empresariales en dicho periodo", se diagnostica. Ese "colchón" es el que puede estar siendo utilizado ahora para absorber la subida de los salarios sin afectar significativamente a los precios

Por los demás, el Banco de España sigue sin tener evidencias claras sobre los efectos de la fuerte subida del  salario mínimo interprofesional a principios de año (del 22%) en la posible destrucción de empleo pronosticada por el organismo. El organismo avanzó una posible destrucción de 125.000 puestos este año por efecto del SMI. La Autoridad Fiscal Independiente ha llegado a la conclusión de que la subida del SMI no se está traduciendo en destrucción de empleo, pero el Banco de España sostiene que aún "es prematuro" llegar a conclusiones al respecto y que ello no será posible hasta mediados del 2020, cuando estén disponibles los 'microdatos' de la estadística de las vidas laborales.