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cuentas públicas

Bruselas confirma la salida de España del procedimiento de déficit excesivo

Eurostat rebaja al 2,48% del PIB el desequilibrio presupuestario del 2018, por debajo del 2,63% estimado por el Gobierno

España traslada a Chipre el título de país de la zona euro con mayor agujero contable

ROSA MARÍA SÁNCHEZ

Nadia Calviño, ministra de Economía, en el Foro Nueva Economía.

Nadia Calviño, ministra de Economía, en el Foro Nueva Economía. / JOSÉ LUIS ROCA

España era, hasta ahora, el país con mayor déficit de la zona euro y el único que aún quedaba bajo la disciplina del procedimiento de déficit excesivo (PDE) de la Unión Europea, después de la salida de Francia el año pasado. Este martes, por fin, se ha roto esta doble maldición.

La oficina estadística comunitaria Eurostat ha certificado que España registró un déficit público de 29.983 millones de euros en 2018, el equivalente al 2,48% del PIB. Esta tasa, por debajo del límite del 3%, permitirá a España abandonar de una vez el procedimiento de déficit excesivo en el que estaba inmersa desde el 2009. Además, España dejará de portar el farolillo rojo del déficit en la zona euro que, a partir de ahora, pasa a manos de Chipre (con un déficit del 4,8% del PIB en el 2018).

En concreto, el dato del déficit público del 2,48% para el 2018 validado por Bruselas implica una disminución de 0,6 puntos porcentuales respecto al 3,08% resgistrado en el 2017 y una caída del 16,5% en términos absolutos, lo que supone una disminución de 5.921 millones de euros respecto al año anterior.

Además, el dato del 2,48% certificado por Bruselas es ligeramente menor al que el propio Gobierno español había comunicado a las autoridades europeas el pasado 29 de marzo, del 2,63%. Esta corrección a la baja de 0,15 puntos porcentuales "se produce como consecuencia del proceso habitual de consultas e intercambio de información realizado con Eurostat por parte de las instituciones españolas", según el Ministerio de Hacienda.

Menos déficit de lo previsto

El Departamento que dirige María Jesús Montero, ha explicado en una nota que los datos comunicados por la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) el pasado 29 de marzo contemplaban inicialmente un mayor gasto de la Administración Central correspondiente al ejercicio de 2018 basándose "en el principio de prudencia".

Así, por ejemplo, se había cargado contra el 2018 una partida de 900 euros para compensar a Abertis por unas inversiones en la AP-7. Eurostat ha considerado más oportuno retrasar la contabilización de este gasto al momento en que se produzca una sentencia firme ante el recurso presentado por la concesionaria para obtener una compensación mayor.

Eurostat también ha trasladado del 2018 al 2019 la contabilización de un menor ingreso de 702 millones que Hacienda ha tenido que devolver a Telefónica este año por una resolución del Tribunal Económico-Administrativo de enero que reconocía que la empresa pagó impuestos de más.

Regalo envenenado

En la actual coyuntura electoral, la mejora del dato del déficit público correspondiente al 2018 bien podría ser interpretada por algunos como un 'regalo' para el Gobierno socialista, que puede presentar unas mejores credenciales de gestión presupuestaria con las que acallar las críticas de los partidos a la derecha del PSOE. En cambio, ese 'regalo' de 0,15 puntos de menor déficit en el 2018 puede transformarse en un 'fardo' que dificultará el ajuste de las cuentas en el 2019 para el nuevo Gobierno que salga de las urnas.

El actual Gobierno socialista prevé que el 2019 se puede cerrar con un déficit equivalente al 2% del PIB. Previsiblemente el nuevo objetivo será incorporado en la actualización del Programa de Estabilidad 2019-2022 que la ministra de Economía, Nadia Calviño, debe remitir al comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, antes de finalizar el mes de abril. 

Brazo preventivo

Después de los datos publicados este martes por Eurostat, el anuncio formal de la salida de España del procedimiento de déficit excesivo (PDE) lo realizará previsiblemente el consejo de ministros de Finanzas de la UE (Ecofin) en el mes de mayo.

Salir del PDE implica dejar a un lado el mayor nivel de vigilancia de las autoridades europea sobre la política presupuestaria española. España pasará al llamado 'brazo preventivo' del Pacto de Estabilidad, donde se encuentra el resto de los países de la zona euro, y donde los controles seguirán, con unos criterios aún más estrictos. A partir de ahora dejará de tener importancia el criterio del déficit nominal (del 3%);  lo que importará es que cada año se cumpla el objetivo de un ajuste del 0,5% del PIB en términos estructurales (sin tener en cuenta la ayuda del ciclo económico) y en caso de "desviación significativa" de esta obligación se podrá activar la aplicación de sanciones financieras (como pasaba en el 'brazo correctivo' del PDE)

Niveles de administración

Según los datos de Eurostat, el déficit de la zona euro bajó del 1% del PIB en el 2017 al 0,5% en el en el 2018. Ocho de los 19 países de la eurozona anotaron superávit el año pasado. 

En España, por sectores, la administración central cerró 2018 con un déficit de 16.376 millones de euros (1,36% del PIB), mientras que el de las comunidades autónomas se situó en 2.810 millones, (0,23% del PIB). Un total 15 regiones cumplieron el objetivo de déficit, cinco de las cuales cerraron 2018 con superávit.

En el caso de los Fondos de la Seguridad Social el ejercicio pasado concluyó con un déficit de 17.088 millones (1,41% el PIB). Por último, las corporaciones locales registraron superávit por séptimo año consecutivo, con un saldo positivo de 6.292 millones (0,52% del PIB).