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audiencia nacional

Guindos niega haber forzado a Rato a dimitir con los grandes banqueros

El exministro desmiente a su exjefe y niega haber discutido su cese con Botín, González y Fainé

El vicepresidente del BCE rechaza haber forzado el comunicado del FMI que sentenció al banco

P. Allendesalazar

Luis de Guindos, durante su época como ministro de Economía.

Luis de Guindos, durante su época como ministro de Economía. / Sergio Perez

Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) y ministro de Economía en el Gobierno de Rajoy, ha negado este martes haber forzado la dimisión de Rodrigo Rato de la presidencia de Bankia en mayo del 2012 con la ayuda de los máximos ejecutivos del Santander, BBVA y La Caixa, en contra de lo defendido por su antiguo jefe en el Ejecutivo de Aznar. "No se hablaron de cuestiones personales. Cómo íbamos a hablar de cuestiones personales si estaba delante el señor Rato", ha defendido durante su intervención por videoconferencia como testigo en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional por la salida a bolsa y las cuentas del banco..

El pasado febrero, Rato aseguró en su interrogatorio como acusado que fue el expresidente del BBVA, Francisco González, quién pidió su dimisión en una reunión en el ministerio en la que también participaron sus homólogos del Santander, Emilio Botín, y de La Caixa, Isidre Fainé. "Unos minutos más tarde, el ministro dijo que él era de esa misma opinión", añadió el exbanquero, que ya está en prisión por el caso de las tarjetas 'black'. González ha sido citado como testigo el 3 de abril para ratificarlo o desmentirlo.

Desconfianza

El relato de Guindos ha sido radicalmente distinto. El exministro ha asegurado que convocó a los cuatro presidentes de los mayores bancos españoles el 4 de mayo, algo que ya había sucedido "anteriormente" y que era "absolutamente normal y lógico" dada la situación económica, para anunciarles que iba a impulsar una nueva ley para obligar al sector a hacer más provisiones para aflorar pérdidas inmobiliarias. En ese encuentro, ha mantenido, Rato pidió otra reunión para explicarles su plan para reestructurar Bankia. Se produjo el día 6 y, tras la exposición de dicha estrategia, "hubo mucha desconfianza sobre el plan", pero ni Rato ni nadie, ha asegurado, hablaron de su cese como presidente del banco. 

Como ya ha sostenido en otras ocasiones en los últimos años, el hoy banquero central ha afirmado que su exjefe le llamó al día siguiente, el 7 de mayo, para anunciarle que está yendo en coche a La Moncloa para comunicar a Rajoy su dimisión y que iba a proponer a José Ignacio Goirigolzarri como sustituto. Un día después, el 8 de mayo, ha continuado, el también exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) le vuelve a llamar para decirle que está pensando retrasar su salida unos meses, hasta la junta de accionistas: "Le digo que en absoluto, que convoque inmediatamente al consejo".

Sin influencia

El número dos del BCE ha guardado un cuidado equilibrio para rechazar las acusaciones que le han venido lanzando Rato y el exgobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, pero queriendo dar la impresión de no querer bajar al barro como sus contricantes. Así, ha negado haber forzado que el FMI adelantase al 25 de abril las conclusiones de un informe que iba a publicar en junio y entre las que señaló los problemas de algunos bancos, "en particular el de mayor tamaño", lo que acrecentó las dudas sobre Bankia. "Quien se crea que el ministro de economía de un país puede afectar a los comunicados del FMI se equivoca completamente", ha sostenido antes de restarle importancia: los problemas de la entidad eran conocidos y solo fue un "elemento más".

Este lunes, el exgobernador testificó que un funcionario le había dicho que Guindos forzó dicho adelanto, pero reconoció que no tenía conocimiento directo de ello. El exministro no solo lo ha negado rotundamente más de una vez, sino que ha aprovechado para contraatacar: en aquella época, ha recordado, el responsable del área de banca del FMI era José Viñals, que hasta tres años antes había sido el subgobernador del Banco de España con Fernández Ordóñez como jefe directo.

Culpa del Gobierno de Zapatero y el Banco de España

Como viene haciendo desde el 2012, Guindos ha sostenido este martes que su objetivo como ministro era "buscar soluciones, no culpables" a la debacle de Bankia, por más que durante algunos "segundos" se le pasase por la cabeza preguntarse "qué ha pasado aquí". Pero como igualmente vienen haciendo, ha apuntado como responsables al Gobierno de Zapatero y al Banco de España de Fernández Ordóñez.

Así, ha sostenido que tanto la constitución de la entidad como su salida a bolsa fueron "errores" y que está última operación fue fruto de una "decisión política", ya que la empujó una ley que aprobó el Ejecutivo socialista. "Cuanto más tardes en actuar, más caro te acaba costando, y dar una patada hacia delante no suele ser la solución", ha añadido.

El exgobernador aseguró el lunes que Guindos decidió de forma "muy desagradable" quitarle al Banco de España las riendas de la gestión de la crisis de Bankia en abril del 2012. Guindos no lo ha negado directamente, pero ha cargado contra el organismo: él no supo que las cuentas del 2011 no tenían informe del auditor hasta que se informó al mercado ni conoció los planes de Rato para el banco hasta después de su dimisión.

"El Banco de España es el supervisor y es la autoridad contable, es el que tiene toda la información y la inspección y a la que los bancos llevan sus planes y balances, es el que debe valorarlos", ha atacado tras sostener que "nadie se creía las cifras de la banca española, nadie creía que reflejaran la realidad".