26 feb 2020

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Energía

La línea de muy alta tensión catalana ahorra 130 millones anuales al sistema eléctrico

REE invertirá 30,2 millones de euros en 2019 en Catalunya y un total de 119 millones en el trienio 2019-2021

Sara Ledo

La línea de muy alta tensión catalana ahorra 130 millones anuales al sistema eléctrico

PEPE VILLOSLADA

La polémica línea de muy alta tensión catalana, conocida popularmente como MAT, ha supuesto en sus cinco años de vida un ahorro anual medio para el sistema eléctrico español de 130 millones de euros, según ha desvelado este jueves el delegado de REE en Catalunya, José Ignacio Lallana.

La interconexión de energía eléctrica entre España y Francia inició su explotación efectiva en noviembre de 2015. Desde entonces, este sistema ha permitido la convergencia de precios a ambos lados de la frontera dando seguridad de suministro a ambos países y suponiendo, a su vez, un enorme ahorro para el conjunto del sistema español. "Y si el coste de la electricidad es menor, a la larga esto también tendrá repercusión en la factura de la luz", explican fuentes de la compañía.

Este dato ha sido desvelado este jueves durante la presentación de los planes de REE de cara al próximo trienio 2019-2021 en el que la compañía invertirá 2.880 millones para la red de transporte del conjunto de España, de los cuales 1.538 irán a pagar a la integración de renovables. En Catalunya REE prevé una previsión de inversión de 119 millones de euros en los próximos tres años que serán dedicados al entorno urbano de Barcelona para dar seguridad en el suministro al principal punto de consumo en Catalunya, así como a la construcción de 117 kilómetros de línea entre Lleida y Begas que se empezarán a construir, según REE, en el 2022 con una inversión de 60 millones de euros.

En concreto, en 2019, Red Eléctrica Española (REE) invertirá 30,2 millones de euros para mejorar la red de transporte eléctrico en región catalana con distintas actuaciones en el territorio, ninguna de las cuales tienen detrás la integración de proyectos renovables, no obstante, la mejora de estas líneas servirá en el futuro para la llegada de nueva energía limpia en la comunidad.

Entre las actuaciones destaca la subestación de Santa Coloma de Gramanet, la línea Besos Gramanet y la instalación de Julià-La Farga. Así, REE invertirá 18 millones de euros en una subestación blindada en Santa Coloma de Gramanet que se pondrá en servicio en el 2019 y que elimina la problemática visual de una estación. "La subestación se meterá dentro de un edificio con lo que  ganas en una subestación más fiable y reduces el impacto paisajístico", explicaron fuentes de la compañía.

Además, a final de abril de este año, REE iniciará las obras de la línea Besos y Gramanet con una inversión de 16,7 millones de euros. También la línea de entrada y salida en la subestación de Guixeres que tendrá 4 kilómetros de largo iniciará en el segundo semestre de este año las obras, con una inversión prevista de 15,7 millones de euros. Por otra parte, REE está trabajado con los distintos ayuntamientos de la zona de influencia del trazado para conseguir el mayor consenso del territorio en la instalación de Julià-La Farga 3 para poder reforzar la alimentación a la subestación de Julià y a su vez a toda la Costa Brava centro.

Ramal ave de Riudarenes

Por otra parte, sobre la construcción del ramal adicional que se tiene que construir desde la línea de muy alta tensión (MAT) hasta Riudarenes (La Selva) para dar una mayor seguridad y capacidad a la línea de AVE, REE confirmó que la tramitación está parada por un informe desfavorable emitido por la Generalitat ante la oposición vecinal. En este sentido, el delegado de REE en Catalunya ha explicado que la situación está en manos del Gobierno central que será quien tenga que decidir cuándo y cómo iniciar el proyecto. "REE tiene el compromiso de integrarlo de la mejor forma en el territorio", propueso José Ignacion Lallana.   

Planificación 2021-2026

El 1 de marzo se abrió el proceso para que tanto la Generalitat como los agentes del sector presenten sus nuevas propuestas sobre las necesidades eléctricas del territorio en el plazo de seis meses (del 1 de marzo al 1 de septiembre). Se trata de un procedimiento inicial que deberá posteriormente ser analizado por REE y el Ministerio y, después, este lo devolverá de nuevo a las comunidades autónomas y agentes que, tras un estudio técnico del operador del sistema, volverá al Ministerio para tomar una decisión.