25 sep 2020

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Los 'sabios' alemanes rechazan la fusión del Deutsche y el Commerzbank

Los expertos económicos del gobierno aseguran que la unión entre los dos bancos más grandes de Alemania es "una muy mala idea" que puede destruir hasta 50.000 puestos de trabajo

Carles Planas Bou

Los 'sabios' alemanes rechazan la fusión del Deutsche y el Commerzbank

DANIEL ROLAND (AFP)

La posible fusión entre el Deutsche Bank y el Commerzbank ha arrancado con mal pie. A penas dos días después de que se oficializasen las negociaciones para una unión entre los dos mayores bancos de Alemania el consejo de expertos económicos del gobierno de Angela Merkel ha descartado el proyecto. "Es una idea muy mala desde todos los puntos de vista”, ha remarcado la profesora Isabel Schnabel, uno de los cinco miembros del grupo conocido popularmente como ‘los sabios’.

Los asesores del ejecutivo alemán han dejado claras sus dudas frente a una hipotética fusión de ambas instituciones financieras. "Mi recomendación iría totalmente en contra de la creación de un campeón nacional aún mayor”, ha añadido Schnabel. Esa preocupación se debe al duro coste social que podría tener sobre los trabajadores. Según las estimaciones de sindicatos y asociaciones de inversores particulares la fusión desembocaría en despidos que afectarían entre 30.000 y 50.000 trabajadores.

Los ‘sabios’ también han remarcado que no tienen claro el sentido de una unión entre el DB y el Commerzbank, pues creen que esa alimentaría la sensación de apoyo público en caso de necesidad. Ambos bancos están heridos, lejos de ser las potencias que eran. Así, el gobierno federal posee hasta un 15,6% de las acciones del primero mientras que el segundo se desangra por las multas que enfrenta por su participación en múltiples escándalos de estafa financiera.

RIESGO SISTÉMICO

La oposición del consejo de expertos económicos contrasta con la posición del gobierno, donde el ministro de Finanzas, el socialdemócrata Olaf Scholz, se ha erigido como principal impulsor de las negociaciones para una fusión, algo a lo que también se oponen la mayoría de los votantes. La cancillería no tardó en asegurar que apoyará la reestructuración que sea necesaria para beneficiar la fusión.

Durante meses el ejecutivo ha remarcado la necesidad de lanzar un “banco nacional sólido” que pueda financiar las empresas alemanas “incluso durante una crisis financiera”. Sin embargo, este mismo lunes el responsable de la Comisión de Monopolios, Achim Wambach, también se opuso a una fusión que, considera, “puede suponer una nueva amenaza para el mundo financiero”. El gigantesco tamaño del banco resultante es algo que inquieta a los expertos.

MÁS CRÍTICAS

Desde Fráncfort, el corazón financiero alemán, han llegado más críticas contra la propuesta de fusión. “A mi particularmente no me gusta la idea de que haya campeones nacionales o campeones europeos”, ha remarcado, Andrea Enria, presidente del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), evitando mencionar explícitamente el caso alemán. Para el organismo, las entidades europeas son suficientemente fuertes y rentables para competir con la banca estadounidense y china.

Por su parte, la agencia S&P Global Ratings ha asegurado que la fusión “podría ofrecer considerables ganancias en eficiencia, sinergias de financiación y beneficios de franquicia” aunque también se ha mostrado inquietada por el alto número de despidos que podría causar, unos recortes draconianos difíciles de digerir políticamente.

Para más inri, este lunes el ‘New York Times’ destapó como, durante décadas, los máximos responsables del DB tenían tantas ganas de expandir su negocio en Estados Unidos y llegar a acuerdos con Donald Trump que ignoraron unas alertas de riesgo que terminaron haciendo perder dinero a sus clientes. Un nuevo episodio del “voraz apetito” del banco alemán por las irregularidades.