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Datos del INE

Los españoles han perdido en la última década el 7,1% de poder adquisitivo

El sueldo medio cerró el 2018 en 2.039 euros brutos mensuales, el 0,9% más que en el año anterior

Los salarios registraron su mayor subida en tres años, aunque esta no consiguió atrapar a la inflación

Gabriel Ubieto

Un trabajador autónomo junto a su camioneta con material de bricolaje.

Un trabajador autónomo junto a su camioneta con material de bricolaje. / Josep García (El Periódico)

Un trabajador en España acabó el 2018 cobrando un sueldo medio bruto de 2.039 euros mensuales. Con un incremento del 0,9% respecto al año anterior, esta es la mayor subida en tres años de los salarios, que, no obstante, no es suficiente para atrapar a la inflación. Esta cerró el año con una media del 1,7%, lo que implica que la mayoría de españoles volvió a perder adquisitivo un año más. Y en la última década el acumulado asciende hasta el 7,1%. Así lo constatan los datos de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral, publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) este martes.

Concretamente los trabajadores españoles han perdido cada mes de este 2018 un total de 15,5 euros de poder adquisitivo, puesto que el sueldo medio debiera haber cerrado en 2.054,5 euros si las remuneraciones hubieran crecido al mismo ritmo que el coste de la vida. Los españoles han perdido en la última década una media de 146 euros al mes, comparando los datos de cierre del 2008 con los del 2018 y cruzándolos con la inflación registrada. Teniendo en cuenta que el IPC acumulado entre ambos periodos fue del 12,6%, el salario medio debiera ser a fin del ejercicio del 2018 de 2.185 euros brutos mensuales.

El coste laboral de las empresas finalizó el 2018 en 2.692,5 euros por trabajador y mes, lo que incluye, entre otros, salarios y cotizaciones. Ello representa una variación del 0,9% respecto al mismo periodo del 2017, al mismo ritmo que los costes salariales. Dicho porcentaje contrasta a la baja con el dato del Ministerio de Trabajo sobre salarios según convenio, que registró en diciembre un ascenso del 2,1%. 

La economista senior de Funcas María Jesús Fernández atribuye dicha brecha de más de un punto al efecto "deriva salarial". Es decir, ni los convenios cubren a la totalidad de los trabajadores, ni han evolucionado salarialmente de igual forma todos los sectores. "El crecimiento económico de los últimos años se ha sustentado en una presión a la baja de los salarios de los trabajadores que ingresaban nuevos o se reincorporaban tras el estallido de la crisis", afirma Fernández.

Es decir, el moderado crecimiento de los salarios puede esconder un fenómeno de brecha salarial, entre aquellos profesionales que mantuvieron su puesto de trabajo tras el 'crack' del 2008 y la inflación no les ha mermado tanto sus salarios y aquellos con rentas más bajas y que pueden no ver revertida la tendencia en un corto plazo. "Las tasas de paro todavía son altas y ello provoca que el coste laboral no se vea presionado, especialmente en aquellos sectores menos cualificados", declara la economista de Funcas.

El sector servicios, el más perjudicado

Los datos del INE así lo constatan, pues no en todas las áreas los profesionales han perdido poder de compra de igual manera en la última década. Si la pérdida media ha sido del 7,1%, los trabajadores del sector servicios han sido los que se han llevado la peor parte, con una pérdida acumulada del 9%. También son los que peores remuneraciones registran, con un coste salarial medio que cerró el 2018 en 1.965 euros.

Los profesionales de la construcción, un sector que ha visto reabajado su peso dentro del global de la economía española de manera notable tras el estallido de la crisis, son los que mayores alzas han experimentado en los últimos años. En el último trimestre del 2018 experimentaron un alza del 2,8% respecto al mismo periodo del año anterior. No obstante, ese reciente vigor no es suficiente para paliar el encarecimiento de la vida y los trabajadores de la construcción han perdido el 2,7% de poder adquisitivo.

Por el contrario, los trabajadores de la industria han sido los únicos cuyos salarios le han vencido el pulso a la inflación, ganando poder de compra en el 0,6%. El profesor de economía aplicada de la UAB Albert Recio atribuye esa diferencia a que "la competencia en la industria no es a nivel de precios o devaluación salarial, sino que el tipo de producto y el menor precio del petróleo ha sido decisivo". "En otros negocios dentro dels sector turismo muchos beneficios se han sustentado durante este tiempo en mantener bajos los salarios", añade.

Andalucía, donde más se ha perdido

Por comunidades autónomas, Andalucía ha sido el territorio más perjudicado salarialmente en la última década. Hasta el punto que el sueldo medio era superior en el cuarto trimestre del 2008 (1.776 euros) que en el del 2018 (1746 euros). Los andaluces han perdido el 14,5% de poder de compra en diez años, más del doble que la media. Castilla y León, con una devaluación del 10,6%, y Aragón (10,3%) completan el 'top 3'.

En ningún territorio el coste salarial medio ha superado el avance del IPC, aunque en Madrid, con una pérdida del 2,9%, Asturias, del 3,3%, y Cantabria, del 3,8%, han sido las autonomías menos afectadas. La comunidad donde está ubicada la capital del Estado es la segunda con mayores costes salariales, con una media de 2.437 euros mensuales brutos; solo superada por poco por el País Vasco, con 2.439 euros.

En Catalunya la pérdida de poder adquisitivo ha superado ligeramente la media española, del 8,1%, y el coste salarial medio ha cerrado el 2018 en 2.186 euros mensuales brutos.