28 oct 2020

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energía

Enagás tendrá 1.400 millones para invertir hasta el 2023

La compañía no prevé más compras tras entrar en la estadounidense Tallgrass Energy

Antonio Llardén, presidente de Enagás.

Antonio Llardén, presidente de Enagás. / DANNY CAMINAL

Enagás ha estimado que dispondrá de aproximadamente 1.400 millones de euros para inversiones en los próximos cuatro años, de acuerdo al plan estratégico de la compañía presentado hoy y que se desarrollará entre este ejercicio y el 2023.

A esta cifra hay que añadir la entrada de Enagás por 524,7 millones de euros en el accionariado de la estadounidense Tallgrass Energy, con un 10,93 % del capital social de la compañía.

Además, el consejo de Enagás ha aprobado la disponibilidad de 266 millones de euros para futuras inversiones en la compañía y se reserva la opción de hacerse con un 3,52 % adicional de Tallgras, si se cumplen ciertas condiciones por 74 millones de euros, ha informado el presidente de la compañía, Antoni Llardén.

El consejero delegado de la compañía, Marcelino Oreja, ha asegurado que, tras la inversión en Tallgrass, no se plantean ninguna inversión en el corto plazo.

De los 1.400 millones de euros estimados para futuras inversiones, 435 millones corresponden al arbitraje con Perú por la cancelación del proyecto de gasoducto adjudicado a un consorcio del que era parte Enagás y que esperan se resuelva en unos tres años.

Asimismo, el nuevo plan estratégico contempla repartir aproximadamente 2.000 millones de euros en dividendos con un peso creciente de las filiales, que en 2023 podrían tener un peso del 40% en el dividendo.

Complemento de las renovables  

Llardén ha defendido el potencial del gas como complemento a las renovables en sectores donde hace falta una alta potencia calorífica y como alternativa para resolver problemas de almacenamiento, y ha previsto que en los próximos años el gas natural se sitúe por encima del petróleo y el carbón en el 'mix' energético.

A su vez ha manifestado la necesidad de tomar decisiones sobre el futuro del almacén de gas subterráneo Castor, ya que se aproxima la fecha en la que habrá que renovar los tapones que sellan los doce pozos de gas de la instalación.

A instancias del anterior Ejecutivo, la empresa colocó unos tapones en los pozos que podrían ser retirados en caso de que se pusiera en funcionamiento la instalación y cuentan con una vida útil de "entre tres y cuatro años" que llegará a su fin próximamente.

De acuerdo con Llardén, el Gobierno está al corriente de esta situación y, en los próximos meses, deberá decidir si se tapona definitivamente este almacén o se vuelve a adoptar una solución provisional.