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política monetaria

El BCE retrasa la subida de tipos e inyectará más liquidez barata a la banca

El banco central no prevé encarecer el precio del dinero hasta al menos finales de este año

El organismo justifica las medidas por el fuerte recorte de su previsión de crecimiento al 1,1%

P. Allendesalazar

Mario Draghi, presidente del BCE.

Mario Draghi, presidente del BCE. / Francois Lenoir (REUTERS)

Nuevamente al rescate. El crecimiento económico de la zona euro está sufriendo una "moderación considerable" que se prolongará durante este año. Y en respuesta, el Banco Central Europeo (BCE) ha sorprendido al mercado con dos medidas que, si bien los analistas contemplaban como posibles más adelante, no se esperaban de la reunión de su consejo de gobierno de este jueves. Se trata del retraso hasta finales de año del plazo mínimo para empezar a subir los tipos de interés y de una tercera ronda de inyección masiva de liquidez barata a los bancos condicionada a que estos la destinen a dar crédito a empresas y familias ('TLTRO', por sus siglas en inglés).

El banco central del euro es más pesimista a corto plazo: ha reducido "sustancialmente" su previsión de crecimiento para este ejercicio del 1,7% que vaticinó en diciembre, cuando ya la rebajó una décima, al 1,1%, mientras que su augurio sobre la inflación (su mandato es que esté por debajo pero cerca del 2%) lo ha disminuido del 1,6% al 1,2%. Los recortes son mayores de lo que esperaban los expertos y las bolsas han bajando por ello (0,5% el Ibex 35), pero sobre todo por el retraso de la subida de tipos. Los bancos han caído a plomo por el efecto que ese aplazamiento tiene en sus ingresos y no ha servido para compensarlo la nueva inyección de liquidez al sector. En cambio las energéticas, muy endeudadas, han subido con fuerza.

El presidente del BCE, Mario Draghi, ha justificado el deterioro de las perspectivas sobre todo por factores externos (el freno de la economía china, la "potencial" desaceleración de Estados Unidos, la pugna comercial entre estos dos países, y el 'brexit'), pero también por algunos internos (básicamente los problemas del sector del automóvil en Alemania y, en menor medida, la recesión italiana). "La persistencia de incertidumbres relativas a factores geopolíticos, la amenaza del proteccionismo y vulnerabilidades en mercados emergentes parecen estar dejando marcas en el sentimiento económico", ha argumentado.

Unanimidad

Para combatirlo, el organismo ha decidido aplazar la subida de tipos desde los actuales mínimos históricos "al menos hasta el final de 2019", cuando el pasado junio había dado como guía que no se produciría "hasta al menos durante el verano del 2019". Un retraso del plazo mínimo "de septiembre a diciembre", ha precisado Draghi. Además, las inyecciones masivas de liquidez comenzarán en septiembre y se prolongarán de forma trimestral hasta marzo del 2021. Los bancos podrán pedir prestado al organismo una cantidad equivalente a hasta el 30% de su cartera de crédito del cierre del pasado febrero, que tendrán que devolver a los dos años, y a un coste igual al tipo de interés oficial vigente en cada momento (ahora en el 0%).

El banquero central ha tenido que justificar estas inesperadas medidas ante las reiteradas preguntas de los periodistas: "En una habitación oscura, te mueves con pequeños pasos. No corres, pero te mueves. O dicho de otra manera, queremos ser proactivos en lugar de reactivos". También ha destacado que, al contrario de lo que sucede otras veces, se han tomado por "unanimidad" de los miembros del consejo, pese a que algunos abogaban por retrasar el plazo de la subida de tipos hasta marzo del 2020 y otros se mostraron preocupados por el efecto en las entidades financieras.

Draghi también ha querido dejar una nota positiva. La probabilidad de recesión, ha asegurado, es "muy baja" y la economía comenzará a recuperarse el año que viene. Así, la previsión para el 2020 apenas ha bajado del 1,7% al 1,6% y la del 2021 se ha mantenido en el 1,5%. En cuanto a la inflación, el recorte para los dos próximos ejercicios ha sido de dos décimas, al 1,5% y 1,6%, respectivamente.

Tipos en mínimos históricos

Tras la reunión de este jueves del BCE, los tipos de interés oficiales permanecerán en los niveles mínimos históricos en que llevan instalados desde marzo del 2016. El precio oficial del dinero seguirá en el 0%, mientras que la facilidad marginal de crédito (el dinero que cobra a los bancos por prestarles) se mantendrá el 0,25% y la facilidad de depósito (el dinero con que remunera a los bancos por guardarles el dinero) permanecerá en el -0,40% (es decir, que les cobra en lugar de pagarles).

Draghi ha asegurado que el consejo de gobierno no ha discutido la posibilidad de cambiar el tipo de la facilidad de depósito ni tampoco de reactivar el programa de deuda pública y empresarial que concluyó el año pasado, pero ha destacado que el BCE está siempre listo para tomar las medidas que sean necesarias. Asimismo, ha argumentado que la nueva inyección de liquidez se ha aprobado por la "congestión" de vencimientos de deuda que tienen los bancos en los próximos dos años.