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Nueva economía

Inspección de Trabajo dictamina en Barcelona que los 'riders' de Glovo son falsos autónomos

El organismo ha comenzado a notificar individualmente a los repartidores que les ha dado de alta de oficio como asalariados

Gabriel Ubieto

Una repartidora en bicicleta de la plataforma Glovo. 

Una repartidora en bicicleta de la plataforma Glovo.  / RICARD FADRIQUE

La Inspección de Trabajo en Barcelona ha dictaminado que los 'riders' de la empresa de comida a domicilio Glovo son falsos autónomos. Los repartidores o ex repartidores en algún momento vinculados con esta compañía han comenzado a recibir esta semana la notificación formal de la Seguridad Social conforme esta les ha dado de alta, y posteriormente de baja según el caso, durante las fechas que estuvieron trabajando para la empresa. Así lo demuestran los mensjas de decenas de repartidores a los que ha tenido acceso EL PERIÓDICO. Glovo, por su parte, ha afirmado no tener constancia de ello.

"Tramitada alta de fecha 15.06.2016 en GLOVOAPP23, S.L. Más información 901502050. Tesorería Gral. Seg. Social"(sic). Este es uno de los mensajes que recibió este jueves en su teléfono móvil un actualmente ex repartidor de Glovo. Tras este recibió otro conforme era dado de baja casi un año después, coincidiendo ambas fechas en el periodo en que esta persona aceptó pedidos mediante la aplicación de Glovo. Y siguiendo el mismo patrón este medio ha tenido acceso a algo más de una decena de mensajes que diferentes personas han recibido estos días. La empresa ha declinado precisar cuantos 'riders' operan actualmente en la capital catalana, aunque sí afirma que en toda España la cifra asciende a unos 5.000. Según la plataforma de repartidores RidersXDerechos, el número podría superar los 1.000.

El guión de la actuación de Inspección de Trabajo en Barcelona es el mismo que este organismo ha llevado a cabo en otras ciudades del Estado, tanto con Glovo, como con empresas similares como Deliveroo. Esta última ya fue sancionada el pasado julio a abonar 1,3 millones de euros en concepto de cuotas atrasadas a la Seguridad Social, es decir, el diferencial de cotizaciones que pagaban los repartidores como autónomos y lo que debería haber pagado la empresa si los hubiera tenido como asalariados. Entonces, los 'riders' recibieron individualmente las notificaciones y en los días posteriores la Inspección de Trabajo les habilitó el acceso al acta completa, donde especificaba la cuantía de la sanción.

Precedente reciente en Zaragoza

El caso de acta desfavorable más reciente para Glovo se hizo pública el pasado 15 de julio del 2018 en Zaragoza, cuando para un total de 326 repartidores tuvo que abonar 379.963,09 euros en concepto de cuotas atrasadas. Pocos días después, en Barcelona, la plataforma RidersXDerechos presentó mediante el sindicato IAC una denuncia colectiva ante Inspección para que esta reconociera la relación laboral entre repartidores y empresa. En los meses posteriores la prefectura de Barcelona fue llamando hasta el mes de diciembre a los repartidores que tenía constancia que estaban o habían estado vinculados a Glovo. A estos les requirió que aportarán información sobre sus rutinas de trabajo para que el organismo pudiera dictaminar lo que esta semana se ha hecho público: su relación es propia de trabajadores por cuenta ajena, es decir, son falsos autónomos.

El inicio de este envío masivo de notificaciones coincide, sin que ello tenga vinculación causal, con la primera sentencia de un juzgado contraria al modelo laboral de Glovo. Hasta la fecha, dos magistrados de lo Social en Madrid habían determinado que los 'riders' eran autónomos y este jueves el titular del juzgado número 33 de la capital del Estado sentenciaba lo contrario, que debían ser trabajadores por cuenta ajena. Sentencia en la misma línea de las actuaciones hasta ahora llevadas a cabo por la Inspección de Trabajo en Madrid, Valencia y, ahora también, Barcelona.