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TRIBUTACIÓN

Duelo de lobis empresariales por la 'tasa Google'

La asociación liderada por Telefónica aboga por no castigar a las firmas que ya tributan en España

Multinacionales y plataformas denuncian que el nuevo impuesto carga contra las compañías no europeas

Rosa María Sánchez

El presidente de Telefónica, Jose María Álvarez-Pallete, en unas jornadas sobre transformación digital en junio del 2017.

El presidente de Telefónica, Jose María Álvarez-Pallete, en unas jornadas sobre transformación digital en junio del 2017. / Juan Manuel Prats

Después de no haber logrado hacer cambiar de opinión al Ministerio de Hacienda para descartar la adopción en solitario en España de un impuesto sobre los servicios digitales (ISD), las organizaciones empresariales del sector se disponen ahora a intentar suavizar el contenido del proyecto de ley aprovechando su tramitación parlamentaria. Todo ello sin perder aún la esperanza de que la fragmentación parlamentaria y las vicisitudes políticas hagan fracasar la iniciativa del Gobierno, cuestión que no es nada descartable.

La patronal DigitalEs --con socios como Telefónica, Indra, Orange, Vodafone o Nokia--, está haciendo llegar sus propuestas de enmiendas a los grupos parlamentarios. El lobi liderado por Telefónica plantea rebajar del 3% al 2% el gravamen del impuesto. También propone elevar de 3 a 50 millones el límite de ingresos por servicios digitales a partir del cual las empresas quedará sujetas a la 'tasa Google'.

Pero, sobre todo, las empresas agrupadas en este lobi, presidido por el exministro socialista Eduardo Serra, plantean que la ‘tasa Google’ sea deducible, en un 10%, en el impuesto de Sociedades español.

Contra la erosión fiscal

Esta cuestión es capital para DigitalEs. Con esta petición, se pretende asegurar que la ’tasa Google’ no grava doblemente a las empresas que ya están tributando por sus ingresos en España, donde residen sus sedes sociales y sus centros productivos. 

DigitalEs marca distancia así de las otras dos grandes patronales del sector, Ametic Adigital

En estas dos asociaciones se agrupan algunas de las grandes firmas sobre las que tienen puesto el foco tanto la OCDE y la Unión Europea, como la mayor parte de los Gobiernos europeos por considerar que practican la “erosión fiscal” al ubicar sus sedes sociales en territorios de baja tributación, como Irlanda, o en paraísos fiscales. Para evitar que estas empresas dejen de pagar impuestos en los territorios donde realmente operan y tienen sus clientes -como España- la Comisión Europea diseñó un borrador de ‘tasa Google’ para el conjunto de la Unión Europea que de momento solo ha sido adoptado por España (en fase de proyecto de ley), si bien Francia se dispone a hacerlo también.

En Ametic están, por ejemplo, las filiales en España de grandes multinacionales como Google, Apple, Facebook, Amazon (las célebres ‘GAFA’, por su acrónico) o Microsoft. En realidad, DigitalES nació de la escisión en Ametic de un grupo de empresas discrepantes lideradas por Telefónica a finales del 2016. Por su parte, en Adigital, participan plataformas como Airbnb, Bizum, Blablacar, Uber, Cabify, Deliveroo y Glovo entre otras muchas firmas.

Ingresos 'versus' beneficios

Tanto Ametic como Adigital rechazan que la ‘tasa digital’ se aplique sobre los ingresos, que es lo que pretenden la CE y el Gobierno español como medio para lograr algún tipo de recaudación fiscal de estas empresas en sus territorio. Desde Ametic y Adigital se considera que la tributación se debe aplicar sobre los beneficios y que todas sus empresas ya pagan impuestos correspondientes allí donde están sus correspondientes sedes sociales. 

Para estas empresas, tendría muy poco sentido poderse deducir en el impuesto de Sociedades español lo abonado previamente por la tasa Google —tal como plantea DigitalES—, pues el grueso de su beneficio tributa en otro país.

“Debemos asegurar que la aplicación de un impuesto de estas características sirva para su objetivo inicial de corregir la ventaja de entidades no establecidas en los países donde generan sus ingresos, y no castigar a las empresas cuyo conjunto de ingresos ya están siendo fiscalizados en España”, aseguran desde DigitalES, por si hubiera alguna duda sobre el propósito de sus iniciativas.

Desde Ametic Adigital, sin embargo, se denuncia que el impuesto español (copiado del de la CE) se ha diseñado de tal modo que va a afectar "casi exclusivamente" a las empresas no pertenecientes a la UE y advierten de que ello puede frenar la atracción de inversiones extranjeras y perjudicar las relaciones diplomáticas, como se ha visto con algunas reacciones del presidente Donald Trump

Tramitación parlamentaria: El PP anuncia una enmienda de totalidad

El proyecto de ley para la creación de un nuevo impuesto digital con el que el Gobierno pretende una recaudación anual de 1.200 millones de euros, fue presentado en las Cortes el pasado 18 de enero. El Gobierno tiene prisa, porque cuanto antes esté aprobada la ley, antes empezará a recaudar, pero la previsión del Grupo Popular es que el impuesto no entrará en vigor antes del último trimestre del año. Eso, si logra salir adelante.

El plazo inicial para presentar enmiendas de totalidad contra el proyecto del Gobierno finaliza el 18 de febrero. De momento, el Grupo Popular ha decidido presentarla —afirma su portavoz de Agenda Digital, Ana Alós- a pesar de que el texto es idéntico al que redactó el exministro popular de Hacienda, Cristóbal Montoro. 

Montoro estaba dispuesto a sacar adelante el nuevo impuesto en España en solitario, ante la tardanza en lograr un acuerdo en la UE para hacerlo de forma conjunta. Sin embargo, el PP argumenta ahora su enmienda a la totalidad del proyecto de ley en la ausencia de un acuerdo europeo previo. “La diferencia es que entonces (mayo del 2018) existía la expectativa de un pronto acuerdo en la UE, ahora sabemos que no es así”, argumenta Ana Alós.

El grupo de Ciudadanos aún no ha anunciado una decisión sobre una posible enmienda de totalidad. Aunque lo normal es que no la presente, después de la proposición no de ley (PNL) que su diputado, Francisco de la Torre, logró sacar adelante en marzo del 2018 con el apoyo de todos los grupos y la única abstención del PP.  “Buena parte del problema es internacional, pero creemos que se pueden impulsar medidas desde el ámbito interno para que la posición de España sea más activa y más agresiva”, decía entonces el diputado naranja.

Es una incógnita si PDCat y PNV, dos grupos tradicionalmente refractarios a las subidas de impuestos, presentarán enmiendas de totalidad.

Salvo sorpresas de última hora, el Grupo Socialista cuenta con el apoyo de Unidos Podemos a la iniciativa del Gobierno. El portavoz socialista de Agenda Digital, Oscar Galeano, reconoce la dificultad dialéctica de defender la implantación en solitario en España de un impuesto en un sector tan globalizado como el tecnológico. Por eso confía en poder acompañar su defensa con el argumento de otras iniciativas del Gobierno en apoyo del sector y admite que le puede resultar muy útil la próxima aprobación del ‘proyecto de  ley de fomento del ecosistema de Startups’.

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