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Negociaciones ERE

CaixaBank propone bajas incentivadas a partir de los 53 años

Los sindicatos califican de "chantaje" la primera oferta de condiciones planteada por la entidad bancaria, que no descarta despidos

Gabriel Ubieto

Oficinas centrales de CaixaBank en Barcelona.

Oficinas centrales de CaixaBank en Barcelona. / PIERRE-PHILIPPE MARCOU

CaixaBank ha puesto sobre la mesa este jueves sus condiciones de salida para los 2.157 trabajadores que espera cesar mediante un expediente de regulación de empleo (ERE). Según han confirmado tanto fuentes de la entidad como sindicales, la compañía ha propuesto tres modalidades de bajas incentivadas a partir de los 53 años y con un mínimo de 33 días por año trabajado, con un máximo de dos años. Si durante las negociaciones no se alcanza un acuerdo con un mínimo de 2.157 empleados, CaixaBank no descarta los despidos forzosos.

Según han detallado fuentes sindicales y han corroborado desde la entidad, la oferta divide las posibles salidas en tres grupos. Por un lado, los menores de 53 años, con 33 días por año trabajado y un máximo de dos anualidades. Por otro, aquellos entre los 53 y los 54 años, a los que les abonaría una indemnización equivalente al 50% de su salario regulador de cinco anualidades, y les pagaría el convenio especial con la Seguridad Social hasta los 60 años.

En el caso de los mayores de 55, les plantea la misma indemnización que al anterior grupo, del 50% del salario regulador que percibirían durante los cinco años siguientes, aunque en este caso se les pagaría un convenio especial con la Seguridad Social hasta los 63 años. Este colectivo sería el único que, dado el acumulado de cinco años de indemnización, podría llegar a prejubilarse.

"Con la oferta que han puesto encima de la mesa, no llegarán ni al 10% de las salidas voluntarias. Queda muy por debajo de las condiciones pactadas en los EREs del 2013 y el 2015", ha valorado el secretario general de CCOO en Caixabank, Ricard Ruiz. Desde UGT coinciden en que las condiciones son "claramente insuficientes" para que la mayoría de las bajas sean voluntarias. Fuentes de ambas centrales se han manifestado su sorpresa ante las cuantías de esta primera oferta, teniendo en cuenta los resultados presentados el pasado 1 de febrero, en los que dio fe de un beneficio de 1.985 millones de euros, el 17,8% más que el año anterior.    

Desde CCOO se ha calificado las condiciones de "chantaje", ya que el dirigente de la central ha declarado que la dirección se ha guardado la carta de, una vez se produzcan las salidas, podrían iniciar un proceso de movilidad geográfica para equilibrar las plantillas. "Es una manera de decir: o te vas o te puedo mandar a 200 kilómetros de tu actual puesto", ha afirmado el dirigente de CCOO. Por ello, desde las centrales se insiste en exigir a la empresa que retire la condición de movilidad de las negociaciones. 

La próxima reunión en la que seguirán negociando las partes será el jueves 14 de febrero en Madrid. De ella, fuentes de ambas centrales esperan que la entidad mejore las condicones para incentivar que el total de las salidas sean voluntarias y no deba recurrir a los despidos forzosos para llegar a los 2.157 ceses. En la reunión de este jueves, los sindicatos han afirmado que la entidad les ha trasladado que no puede bajar de dicha cifra para cumplir con los objetivos estratégicos.