Ir a contenido

Energías renovables

Iberdrola y Repsol se lanzan a la puja por la fotovoltaica X-Elio

La eléctrica pone el foco en la cartera de proyectos de la antigua Gestamp Solar

La petrolera quiere dar impulso a su nueva estrategia de entrada en el mercado renovable

Sara Ledo

Instalación de placas fotovoltaicas.

Instalación de placas fotovoltaicas. / JOAN PUIG

Iberdrola y Repsol pujan por hacerse con la empresa fotovoltaica X-Elio, la compañía española participada al 80% por el fondo estadounidense KKR y al 20% por Gestamp, según adelantó El Independiente y han confirmado fuentes del mercado a este medio. Ambas deberán enfrentarse a otros dos pretendientes, el fondo Brookfield y la firma japonesa Orix, según apunta El Confidencial.

X-Elio fue la nueva denominación de la empresa Gestamp Solar fruto de la entrada en diciembre del 2015 de KKR en el capital de la compañía (80%), una operación que se cerró con una valoración de la empresa de 1.000 millones de dólares -unos 889 millones de euros-. Con 13 años de historia, esta exitosa fotovoltaica fundada en España tiene presencia en doce países, cuenta con 200 trabajadores a su cargo y más de 640 megavatios de potencia instalada. En la última subasta de renovables celebrada en el 2017 por el entonces denominado Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, X-Elio se alzó como el segundo mayor adjudicatario con 455 megavatios.

La escasa presencia de energía fotovoltaica en el portfolio renovable de Iberdrola, solo con 400 megavatios instalados en México del total de 29.592 megavatios renovables que tiene instalados en todo el mundo (a 31 de septiembre de 2018) hace muy atractiva X-Elio para la empresa que dirige Ignacio Sánchez Galán. En el caso de España, Iberdrola no tiene ningún parque abierto, mientras que en eólica tiene más de 5.768 megavatios instalados. Si bien es cierto, tiene en construcción un parque de 500 megavatios bajo el nombre de Nuñez de Balboa en Extremadura.

Según fuentes del mercado, el interés de la eléctrica se basa en su cartera de proyectos, entre ellos las subastas, y no en la compra de activos operativos puesto que la compañía de Galán tiene suficiente capacidad financiera y emplazamientos como para seguir creciendo sin necesidad de realizar adquisiciones.

En el caso de Repsol, la petrolera lleva ya un tiempo revirtiendo su estrategia hacia nuevos ámbitos de actividad vinculados a la transición energética a través de bajas emisiones como quedó patente con la compra de los activos de centrales hidroeléctricas y de ciclo combinado de Viesgo que le proporcionan una capacidad total instalada de 2.950 megavatios (2.350 megavatios de las centrales de Viesgo y 600 megavatios de plantas de cogeneración que ya tenía Repsol).

A ello hay que añadir la compra en septiembre de 2018 de la firma Valdesolar Hive y su proyecto fotovoltaico en Valdecaballeros (Badajoz) de 260 megavatios. Así como su participación en el proyecto Windfloat Atlantic, junto con EDP Renovables, Mitsubishi, Chiyoda y Engie, que será el primer parque de energía eólica marina de última generación en la Península Ibérica cuando entre en funcionamiento en el año 2019, con una capacidad instalada de 25 megavatios.

El objetivo de la petrolera no es otro que invertir 2.500 millones de euros en el periodo 2018-2020 en energías renovables, ciclos combinados y otras tecnologías de bajas emisiones para alcanzar los 4.500 megavatios de capacidad instalada en el año 2025.