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los compradores

¿Quién gestiona mejor el ladrillo?

Los fondos se atribuyen una mayor capacidad que los bancos para supervisar su patrimonio inmobiliario

M. J. B. / P. A.

Estand de Barceló Hotel Group en Fitur.

Estand de Barceló Hotel Group en Fitur. / EL PERIÓDICO

"El cambio más importante que se produce con la venta de los activos inmobiliarios de la banca a los fondos  inmobiliaria es que pasan a estar bien gestionados". Quien resume de esta forma el efecto que tiene para el sector inmobiliario la venta masiva de carteras de activos es un portavoz de uno de estos fondos. "Hemos construido plataformas de gestión eficientes que facilitan el control  de los créditos, las viviendas, oficinas o hoteles que están en nuestra propiedad. Para los bancos resultaba demasiado costoso ocuparse del detalles de esos activos", agrega. Fuentes del sector financiero reconocen que con mucha freuencia no se han podido --o querido-- dar respuesta a fenómenos como la ocupación de sus propios pisos por el coste que  tiene manener las propiedades en buen estado, incluso cuando habían dispuesto de plataformas de gestión (los 'servicers', que ya han vendido todas las entidades financieras).

En las carteras que han vendido los bancos hay un porcentaje elevado de viviendas, pero está distribuido de forma desigual. Blackstone, uno de los principales inversores en España, reconoce que tan solo un 15% o 20% de los activos que han adquirido son pisos. El parque hotelero comprado es voluminoso si se considera que se hizo con los hoteles de Hispania (Grupo Barceló) y la cartera de HI Partners (exSabadell), unas cartertas algo más grandes que las de oficinas oficinas y naves industriales, aunque también acumulan un voluminoso estoc en estas actividades terciarias.  El objetivo de Blackstone, como el de resto de fondos, es agregar valor a esos activos, adquiridos a mitad de precio en su mayor parte, y venderlos en unos años. Entre tres y cinco años habrá otra oleada de ventas e, incluso, salidas a bolsa. En esta ocasión para rentabilizar la inversión realizada en la compra y mejora de lo adquirido. 

De todas formas, como parte del celo por dar más valor a esos activos, algunos inversores ha sido poco sensibles con la gestión del problema social de la vivienda generado por la crisis. "Cada vez menos. Se intentan arbitrar soluciones relacionadas con el alquiler", explican las fuentes consultadas.