Ir a contenido

resultados

Botín reclama una política fiscal "ortodoxa" al Gobierno

La presidenta del Santander evitar hacer autocrítica por el fracasado fichaje de Orcel y niega que haya perjudicado al banco

El grupo ganó 7.810 millones el año pasado, un 18% más gracias a los menores saneamientos y extraordinarios negativos

P. Allendesalazar

El Banco Santander ganó 7.810 millones de euros en 2018, el 18 % más. En la imagen, Ana Patricia Botín. / DAVID CASTRO (VÍDEO: EFE)

El Santander sostuvo en octubre que los planes presupuestarios del Gobierno iban por la "buena senda", pero ahora que el proyecto de cuentas públicas para este año ya está presentado parece no tenerlo tan claro. Su presidenta, Ana Botín, ha reclamado este miércoles una "política fiscal ortodoxa" para evitar que suba la prima de riesgo y se encarezca la financiación de bancos, empresas y familias. Un mensaje significativo, ya que tanto el Banco de España como la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) estiman que los presupuestos no van a lograr reducir el déficit al 1,3% objetivo, sino que estará por encima del 2%.

La banquera ha atacado particularmente el plan del Ejecutivo de grabar un 5% los dividendos de las filiales extranjeras que las empresas españolas repatrían (unos 4.000 millones de euros, en su caso). El Santander aseguró en julio que incluso podría “replantear su estructura legal” para no verse perjudicado. Botín ha evitado valorar dicha posibilidad, pero sí ha criticado que la medida del Gobierno supondría tributar por lo mismo dos veces. "Hay que tener impuestos justos y que todo el mundo pague donde genera el beneficio", ha defendido antes de asegurar que el banco pagó 5.230 millones de euros por impuesto de sociedades el año pasado en los distintos países donde opera, con un tipo efectivo medio del 35%.

Pese a todo ello, no ha dejado muy claro si sería partidaria de un adelanto electoral, como muchos empresarios defienden. "Lo importante es tener un contexto lo más claro posible hacia el futuro", se ha limitado a contestar. También ha pasado de puntillas por el escándalo de las presuntas escuchas ilegales del BBVA. "Es un gran banco, un gran competidor, al que respetamos mucho", ha afirmado antes de remitir a un 'tuit' de hace unas semanas para valorar la gestión de su expresidente, Francisco González ("Buena suerte en esta nueva etapa, Paco. Dejas un gran legado y a BBVA en buenas manos").

Sin autocrítica

Botín, asimismo, ha defendido la inesperada e inédita marcha atrás del Santander en el fichaje de Andrea Orcel como consejero delegado, operación anunciada en septiembre y descartada hace unos días. Rechazando hacer autocrítica, ha asegurado que su incorporación se decidió tras un proceso interno "muy riguroso" y se anunció con antelación por "cuestiones regulatorias". En aquel momento, ha proseguido, no se conocían las "cifras finales" que supondría (el ejecutivo italiano tenía en UBS pagos aplazados por más de 50 millones de euros), que han resultado "inasumibles".

La ejecutiva ha confirmado que no se le buscará sustituto y que José Antonio Álvarez seguirá ocupando el puesto de forma indefinida. Asimismo, ha asegurado que la evolución de la acción demuestra que todo el proceso no ha perjudicado a la entidad. Con todo, se ha escudado en la confidencialidad para evitar precisar si el grupo ha reservado alguna cantidad para hacer frente a la reclamación millonaria que Orcel ha filtrado que estudia pedir.

Nuevo plan estratégico

El Santander ganó 7.810 millones de euros el año pasado, un 18% más gracias a los menores saneamientos y provisiones para contingencias legales (-9,6%) y a la caída de los impactos extraordinarios negativos (-71,7%). Los ingresos estuvieron planos por el tipo de cambio desfavorable, pero hubieran crecido el 8,9% sin ello, prueba de su dinamismo comercial. Los principales incrementos del resultados se dieron en Estados Unidos (66,2%) y España, tras la integración del Popular (28,1%). El Reino Unido (-9,1%) es el mercado relevante donde ha registrado una peor evolución.

El banco presentará en abril su nuevo plan estratégico, tras haber cumplido los objetivos del actual para el periodo 2015-2018. Botín ha adelantado que entre sus objetivos estará que el capital se sitúe entre el 11% y el 12% (actualmente en el 11,3%) y que la rentabilidad sobre el patrimonio tangible se eleve del 11,93% actual a entre el 13% y el 15%.