Ir a contenido

Informe de Oxfam Intermon

La precariedad sigue teniendo rostro de mujer

Empleos peor remunerados y con jornadas más cortas se traducen en jubilaciones y paros más desprotegidos

Sara Ledo/ Gabriel Ubieto

Una mujer trabajando como personal de limpieza.

Una mujer trabajando como personal de limpieza. / El Periódico (Archivo)

Las mujeres se siguen llevando la peor parte de la tarta laboral con los puestos de trabajo más precarios y peor remunerados, según Oxfam Intermon. En España, una de cada cinco mujeres en 2014 tuvo una remuneración baja, es decir, ganaban menos de 6,6 euros la hora, frente a uno de cada diez hombres. El principal motivo es que las mujeres suelen tener puestos de trabajo en sectores como la hostelería, los servicios domésticos o de cuidados que son "menos valorados tanto social como económicamente".

Trabajos en sectores peor remunerados y, en muchos casos, con jornadas más cortas. Más de una de cada personas que trabajan a tiempo parcial en España desearían tener un empleo a tiempo completo. El término se llama subocupación y sus consecuencias las sufren principalmente las mujeres. Concretamente el 70,5% del total de subocupados.

Esa participación de menor intensidad tiene consecuencias a largo plazo, tal como muestra la disparidad en la que hombres y mujeres encaran la jubilación. La brecha de género en la pensión contributiva media para personas que acaban de retirarse era del 29% en el 2017, elevándose hasta el 40,1% para mayores de 85 años.

Aunque no hace falta extenderse hasta la jubilación para constatar otras brechas. Quedarse en el desempleo, al haber acumulado menos cotizaciones, las deja más desprotegidas a ellas que a ellos. Mientras el 62% de los hombres desempleados cobraban en el 2017 alguna prestación por desempleo, dicha cifra era 10 puntos inferior en el caso de las mujeres en paro.