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Informe Oxfam Intermón

El crecimiento económico no logra impulsar el ascenso social en España

Los hijos de las familias más ricas ganarán un 40% más que los de las familias más pobres

Sara Ledo / Gabriel Ubieto

Una familia que vive en una nave ocupada en Poblenou. 

Una familia que vive en una nave ocupada en Poblenou.  / FERRAN NADEU

El ascensor social sigue averiado. Hubo un tiempo en España, en el que la 'norma' era que los hijos vivirían mejor que los padres, pero duró poco, desde mediados de la década de los 60 hasta los 90. Entonces el ascensor se frenó y apareció una nueva realidad: hijos e hijas que heredarán en mayor grado la clase social o el nivel de ingresos de sus padres y madres. Es decir, los hijos de los padres ricos serán ricos y los de los pobres serán pobres.

"En España, el hijo de un padre con ingresos altos ganará el 40% más que el de un padre con ingresos bajos. Un porcentaje que en el caso de países como Bélgica, Dinamarca, Finlandia o Noruega se reduce al 20%". Ese es uno de los ejemplos que pone en evidencia el informe 'Desigualdad 1-Igualdad de oportunidades 0', publicado este lunes por la oenegé Oxfam Intermón para coincidir con el inicio del Foro de Davos que reúne en la estación suiza a los principales líderes económicos, empresariales y políticos de todo el mundo.

Según este informe, la intensidad de esa transmisión de la pobreza y la riqueza está condicionada por el nivel de desigualdad de la sociedad, es decir, a mayor desigualdad, más condicionados estarán niños y niñas por el hogar en el que han nacido, la igualdad de oportunidades será menor y habrá menos opciones de movilidad social. Y ahí se solidifica el problema, pues, según un estudio de la OCDE, en España harían falta cuatro generaciones para que una familia del 10% más pobre llegase a la escala de ingresos de una familia media, aproximadamente, alrededor de 120 años de espera.

Y ese es el principal motivo de esta avería en el ascensor social español, la desigualdad. Una desigualdad que lleva a situarse en el cuarto puesto del ranking de países más desiguales de toda la Unión Europea (UE). "Son los países más equitativos y donde hay políticas redistributivas más fuertes donde hay más movilidad social", dice el informe que señala hacia la debilidad de la economía española al referirse a que la certeza de que 'los hijos vivirían mejor que los padres' concluyó cuando "terminó la modernización de la economía y el sector servicios pasó a ser el predominante".

Empleo precario es igual a mayor desigualdad

La precarización del mercado del trabajo "es una de las mayores causas de la desigualdad en nuestro país", según señala el informe de Intermón Oxfam. Las rentas del trabajo, es decir, los sueldos, reducen su peso en el conjunto de la economía. Ello provoca que las desigualdades entre aquellos que viven de su trabajo y aquellos que viven de los ingresos que les genera el dinero que ya tienen aumenten.

E Intermón Oxfam atribuye parte de esa precarización a las políticas públicas llevadas a cabo por los diferentes Gobiernos hasta la fecha, que "han facilitado la contención salarial y las formas atípicas de empleo".

Además, critica la infradotación de las 'transferencias públicas' que no son pensiones, esto es, ayudas a la vivienda o ayudas para cuidar de los hijos que son, dice, "ineficientes y están mal diseñadas". "Lo que denota un gran potencial de mejora", agrega.  

Mayor polaridad: menos clase media

Hasta el comienzo del milenio, la cantidad de personas incluidas en el grupo de 'las más pobres' y 'las más ricas' fue disminuyendo en España y, en consecuencia, aumentaban las que formaban parte de las clases medias, que llegaron a aglutinar a siete de cada diez personas. Pero, a partir del 2000 se invirtió la tendencia: uno de cada seis hogares de clase media pasó a formar parte de los más pobres y el grupo de 'los más ricos' comenzó a crecer de nuevo.

El problema es que la pobreza durante la crisis aumentó cuatro veces más de lo que se ha reducido con la recuperación. Según Eurostat, entre 2008 y 2014 el porcentaje de hogares cuyos ingresos estaban por debajo del umbral de la pobreza se incrementó en 2,4 puntos y desde el inicio de la recuperación sólo se ha reducido en 0,6 puntos. Si se excluyen a los mayores de 65 años, la pobreza se incrementó en 5,8 puntos (24,6% de la población menor de 65 años) y los cinco años de crecimiento sólo la han reducido 1,4 puntos.

De hecho, si se mantiene el ritmo actual, se necesitan once años más para volver a los niveles de desigualdad previos a la recesión, cuando España se situaba en el puesto 11 de los 27 países de la UE.

La recuperación favorece más a los ricos

Los hogares pobres y aquellos de clase media que se empobrecieron con la crisis han sido "los grandes olvidados" de la recuperación. Así, entre los años 2013 y 2016, 19 de cada 100 euros de crecimiento fueron para el 10% de hogares con las rentas más altas, casi lo mismo que llegó al 30% más pobre, y hasta cinco veces de lo que acabó en el 10% de los hogares con rentas más bajas.

El porcentaje de renta nacional en manos de los hogares con ingresos más bajos es hoy menor que antes de la crisis. Entre 2008 y 2017, el 30% más pobre ha visto caer su participación en la renta nacional en más de un punto (1,2), una proporción similar a lo que ha ganado el 30% más rico (0,9).

Además, la distancia entre los más ricos y los más pobres ha crecido. Y, si en el año 2008, el 10% de los hogares más ricos contaban con 9,7 veces más ingresos que el 10% de los más pobres, en el año 2017 tienen 12,8 veces más. España es, tras Bulgaria, el país europeo donde más ha crecido esta desigualdad. 

Temas: Empleo Pobreza