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audiencia nacional

Rato defiende que se limitó a hacer lo que le mandó el Banco de España

El expresidente de Bankia sostiene que el supervisor le obligó a fusionar Caja Madrid

El exvicepresidente económico acusa al Gobierno de Zapatero de forzar la salida a bolsa

P. Allendesalazar

Rodrigo Rato llega a la cárcel de Soto del Real el pasado octubre.

Rodrigo Rato llega a la cárcel de Soto del Real el pasado octubre. / EFE / VÍCTOR LERENA

El expresidente de Bankia Rodrigo Rato ha descargado este martes toda responsabilidad en el Banco de España durante su interrogatorio en el juicio por la salida a bolsa de la entidad que se celebra en la Audiencia Nacional. "Nos decía lo que teníamos que hacer. El Banco de España nos decía: haz esto, haz lo otro. Y si había algo con lo que no estaba de acuerdo, nos decía que no", ha alegado durante su tenso cara a cara con la fiscal Carmen Launa. "Ni el SIP (fusión de siete cajas que dio lugar al banco) ni la salida a bolsa fueron decisiones empresariales; fueron decisiones legales, con rango de ley, ejecutadas por el supervisor", ha remachado apuntando también al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.

El otrora poderoso vicepresidente económico del Gobierno y director gerente del Fondo Monetario Internacional ha asegurado que el organismo supervisor le empujó a fusionar Caja Madrid con otras cajas para cumplir los requisitos de capital fijados por la prueba de resistencia al sector financiero comunitario de la Autoridad Bancaria Europea (EBA) del 2010: "No recuerdo que el Banco de España nos diera muchas opciones". La entidad madrileña acordó su unión con cinco pequeñas cajas, pero el regulador lo consideró insuficiente. El acusado ha sostenido que el gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, le llamó a su despacho, donde le acompañaban el subgobernador, Javier Aríztegui, y el presidente de Bancaja, José Luis Olivas, y le instó a sumar a esta última entidad a la integración, aunque él prefería una caja más pequeña.

El expresidente Bankia, cesado por el Gobierno de Mariano Rajoy en mayo del 2012, ha asegurado que en los dos años y tres meses en que ocupó el cargo el Banco de España "nunca" le informó de que estuviera incumpliendo ninguna de sus recomendaciones. "Nuestras tripas las conocía el Banco de España porque tenía 15 personas dentro. En Bancaja igual, y en las otras cinco cajas, igual", ha mantenido. En este sentido, ha insistido una y otra vez en que el organismo le informó en el 2010 de que, gracias a los primeros cerca de 4.500 millones de euros de ayudas públicas que recibió, el banco tenía "suficientes" provisiones para absorber pérdidas en los próximos cuatro años. 

Prudencia y sueldo variable

Se trata de una cuestión clave, ya que los inspectores del Banco de España que han actuado como peritos del juez instructor afirman que la entidad ya no tenía suficientes provisiones cuando salió a bolsa en julio del 2011, unos meses antes de su intervención en mayo del 2012. Estos expertos también han cuestionado que las provisiones de la fusión se hicieran contra el capital, en lugar de contra resultados, pese a que dicha operación fue aprobada por el organismo supervisor. Según Rato, las cajas fundadoras decidieron hacer más provisiones de las que les pedía el Banco de España y el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) por "prudencia", pero no para que evitar entrar en pérdidas, lo que hubiera supuesto que los gestores dejaran de cobrar su sueldo variable.

El expresidente del Bankia ha asegurado también que el deterioro de la situación económica hacía que el Banco de España "cambiase de opinión cada seis meses" sobre cómo abordar la situación y que el Gobierno se puso "nervioso" después del rescate europeo a Irlanda. Ambas instituciones, ha sostenido, forzaron la salida a bolsa, de la que eran "totalmente partidarias". Asimismo, ha defendido que la operación se hiciera con un fuente descuento sobre el valor contable de la entidad: "Ahora ningún banco español cotiza en su valor en libros y desde hace tiempo". 

Rato ya está en prisión condenado a 4 años y medio por las tarjetas 'black' y afronta otras causas por sus finanzas personales. En el juicio ahora en marcha, la Fiscalía pide cinco años de cárcel para él por un delito de fraude a los inversores, pero la Confederación Intersindical del Crédito -a la que se sumó el abogado Andrés Herzog tras la debacle de UPyD- lo eleva a 12 años porque también le imputa un delito de falsedad en las cuentas anuales del banco del 2010 y el 2011. El interrogatorio al expresidente, que solo va a contestar a la Fiscalía, el FROB y su defensa, se reanudará este jueves.

Cuestiones resueltas

El tribunal, por otra parte, ha comunicado al inicio de la vista la resolución de las cuestiones previas planteadas por las partes al inicio del juicio en diciembre. Los 34 acusados, así, seguirán en el banquillo, una vez desestimados los diversos intentos de sus defensores de que quedaran apartados del proceso. Deloitte, eso sí, ha dejado de ser acusada por un delito de falsedad contable que le imputaban varias acusaciones particulares, ya que este tipo de delitos no puede cometerlo una persona jurídica.

La jueza Ángela Murillo también ha afeado a la fiscal Carmen Launa que aprovechase el trámite de diciembre para anunciar que se reserva el derecho de ampliar su acusación: "semejante proclama", sostiene la magistrada en su auto, resulta "sorprendente" por el momento en que se anuncia, pues "no constituye cuestión previa alguna", con lo que "motivó lógicas multiples protestas" de los defensores. Murillo, asimismo, ha considerado "injusta y detestablemente desigualitaria" que los exconsejeros Álvaro de Ulloa, Claudio Aguirre, Virgilio Zapatero y Juan Martín fueran apartados de la investigación "sin explicación lógica".