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sector financiero

Irlanda autoriza a Google a operar como entidad de pago

La tecnológica podrá gestionar tarjetas de crédito o hacer transferencias, pero no captar depósitos

La licencia le permite operar como 'fintech' en ese país y en el resto de europa

Max Jiménez Botías

Sede de Google en Silicon Valley.

Sede de Google en Silicon Valley.

El Banco Central Irlandés (ICB) ha autorizado a la multinacional Google a operar como una entidad de pago en este país y en toda la Unión Europea (UE), han confirmado este martes fuentes oficiales. La medida, adoptada por el regulador irlandés el pasado 24 de diciembre en virtud de la Directiva de Servicios de Pago (PSD2), permitirá al gigante tecnológico ampliar su presencia en el sector financiero, después de obtener hace dos años una licencia del IBC para gestionar dinero electrónico.

Con este nuevo permiso, Google Payment Ireland podrá, por ejemplo, gestionar tarjetas de crédito, efectuar transferencias de dinero 'on line' de usuarios u operaciones de cambio de divisas. También tendrá competencias para ofrecer a clientes análisis detallados de sus patrones de consumo, a fin de diseñar planes financieros y presupuestarios personalizados a partir de la información de bases de datos.

Aunque la PSD2 aspira a limitar el monopolio de los bancos en el sistema de pagos en la UE, la nueva licencia establece restricciones a Google y, en consecuencia, no podrá captar depósitos, una actividad reservada aún a las entidades bancarias.

Colaborar con los bancos

La responsable de comercio de Google en Europa, Florence Diss, declaró recientemente al diario "The Irish Times" que la empresa está más interesada en colaborar con los bancos -en vez de competir con ellos- para explorar las oportunidades de negocio que ofrece la PSD2.

Además de Google, otras compañías tecnológicas han expresado su interés para adentrarse en el sector financiero, como Amazon, si bien el proceso de adquisición de licencias para operar como un banco tradicional es complejo, apuntó ese medio.

Asimismo, compiten en este terreno con un amplio número de firmas "tecnofinancieras" ("fintechs" en inglés), como N26, Monzo, Starling, Transferwise o Revolut, que obtuvo recientemente del Banco de Lituania una licencia para operar en la Unión Europea.

El pasado mes de diciembre, Google Payment Lithuania consiguió una licencia por parte del Banco de Lituania que autoriza a la firma propiedad de Alphabet, la matriz de Google, a operar como entidad de dinero electrónico, no solo en Lituania, sino en la totalidad del Espacio Económico Europeo. "Una vez conseguida la licencia como entidad de dinero electrónico, la compañía podrá emitir dinero electrónico y proporcionar servicios de pago para garantizar el buen funcionamiento de sus mercados en toda Europa, además de trabajar en otros servicios de pago para los consumidores dentro del Espacio Económico Europeo", indicó el banco central lituano.

La nueva competencia bancaria

Los nuevos operadores en el mercado bancario (bancos, entidades de pago no bancarias y las llamadas 'big tech') acumulan ya un tercio de los nuevos ingresos en el sector, lo que pone a prueba la competitividad de los bancos tradicionales. Esta es una de las principales conclusiones de dos estudios de la consultora Accenture realizados recientemente.

Accenture ha analizado más de 20.000 entidades bancarias y de pago en siete mercados para calcular el nivel de cambio y disrupción en el sector bancario global. Los resultados muestran que el número de entidades ha descendido casi un 20% en los últimos 12 años: de 24.000 en el 2005 a 19.300 en el 2017. Sin embargo, una de cada seis instituciones actuales (17%) son “nuevos operadores”, es decir, empresas que entraron al mercado después del 2005. Pese a que solo algunos de éstos alarman a los bancos tradicionales, el riesgo de que disminuyan las oportunidades de ingresos futuros es real, y cada vez mayor.

Los estudios realizados reflejan que muchos bancos tradicionales siguen desestimando la amenaza de los nuevos operadores, puesto que alegan que estos no están innovando, sino disfrazando productos de la banca tradicional; ni logrando ingresos significativos; ni, por último, generando beneficios. Sin embargo, los ingresos se están desplazando hacia los nuevos operadores e identifican ejemplos de cómo la innovación global que está teniendo lugar no puede seguir ignorándose. Los informes predicen, además, que este cambio en los ingresos hacia los nuevos operadores continuará y empezará a tener un impacto material en los beneficios de los bancos líderes.


 

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