17 feb 2020

Ir a contenido

Coche eléctrico

Jordi Sevilla culpa a "intereses espurios" de crear alarmismo contra el coche eléctrico

REE asegura que la seguridad del suministro está garantizada aunque se "enchufen todos los coches a la vez"

La empresa pública ha firmado un acuerdo con la FEMP para asesorar a ayuntamientos en la instalación de puntos de recarga

Sara Ledo

Jordi Sevilla culpa a "intereses espurios" de crear alarmismo contra el coche eléctrico

PEPE VILLOSLADA

El presidente de la empresa pública Red Eléctrica Española (REE) ha advertido este miércoles sobre la existencia de "intereses espurios" que ponen a la sociedad en contra del desarrollo del coche eléctrico y la capacidad de aguante del sistema en relación al revuelo desatado sobre la implantación del coche eléctrico, especialmente tras la decisión del Gobierno de prohibir la matriculación de vehículos fósiles a partir del año 2040 recogida en el borrador de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética.

"Queremos combatir el alarmismo que por intereses espurios se está lanzando sobre la población de que el coche el eléctrico va a producir un gran apagón porque no vamos a ser capaces de producir la electricidad suficiente, nuestro sistema eléctrico funciona con unos márgenes de seguridad suficientes para que eso no ocurra. Como ni vendemos coches ni vendemos electricidad podemos decirlo con cierta independencia", indicó Sevilla que, preguntado sobre quiénes eran esos intereses, señaló "a los perdedores" de esta transición porque como en cualquier debate tecnológico "hay unos que ganan y otros que pierden", dijo.  

El presidente de la empresa pública hizo estas declaraciones durante la presentación de un acuerdo de colaboración entre la compañía y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para asesorar a los ayuntamientos en la instalación de puntos de recarga, donde quiso desmentir que el sistema eléctrico no tenga capacidad de aguante suficiente. "Si todo el mundo se enchufa a la vez en hora punta hay servicio eléctrico suficiente para aguantarlo, ese temor lo queremos despejar con rotundidad", zanjó Sevilla.

Capacidad suficiente

Según los datos de la empresa, en este momento hay alrededor de 25.000 coches eléctricos en circulación que en el año 2030 ascenderán a 2,4 millones y en el año 2050 se prevé la "descarbonización completa" del parque. En cuanto a los puntos de recarga, REE estima que en España hay alrededor de 4.000 puntos de recarga públicos que crecerán a 90.000 en cinco años, entre áreas urbanas y carrerteras; hasta los 100.000 en diez años y hasta los 120.000 en quince años.

Un millón de coches eléctricos suponen solo un 1% del consumo total de la energía de 2017 y REE ha gestionado incrementos superiores al 5% "sin ningún problema", según explicó el director de operaciones de REE, Miguel Duvison, –"probablemente la persona que más sepa sobre el sistema eléctrico", en palabras de Sevilla-. Duvison, además, añadió que la llegada del coche eléctrico se podrá gestionar con el parque actual basado en energías fósiles y gas, y con el nuevo, en el que predomine la generación renovable. "Es un cambio que se está produciendo ya y va a intensificarse en los próximos años a un ritmo tal que no ponga en riesgo la garantía de suministro”, dijo.

Duvison también recordó que el "papel activo" del vehículo eléctrico se enmarca dentro del Paquete de energía limpia que está negociando Bruselas y que sitúa al consumidor en el centro del sistema. "El consumidor será activo en la medida en laque se dote de inteligencia al sistemay eso se demostrará cuando desde los centros de operación seamos capaces de enviar información a los consumidores para que decida si quiere consumir o producir", agregó, en relación a la implantación del autoconsumo, sobre todo fotovoltaico, cuya impronta cifró en 40 gigavatios en el año 2040.

Centro de control del vehículo eléctrico

Por otra parte, y dentro de su apuesta por el vehículo eléctrico, REE ha desarrollado un Centro de Control del Vehículo Eléctrico (CECOVEL) en colaboración con los operadores IBIL y GIC, a los que pronto se sumará FENIE, en el que tienen 1.000 puntos de recarga georeferenciados. La intención de la empresa es que en el futuro esto se convierta en un gran centro de operaciones que incluya todos los puntos de recarga que existan en España en tiempo real, como ocurre con su centro de control eléctrico, e incluso convertirlo en una aplicación para el uso público.