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NORMALIZACIÓN DE LA POLÍTICA MONETARIA

El BCE se prepara para subir tipos después del verano del 2019

El organismo dejará de comprar deuda pública a partir de enero aunque mantendrá el estoc actual "tanto tiempo como sea necesario"

El cambio gradual de la política monetaria coincide con una desaceleración de la economía europea

Rosa María Sánchez

Mario Draghi, presidente del BCE.

Mario Draghi, presidente del BCE. / Francois Lenoir (REUTERS)

Según lo esperado, el Banco Central Europeo (BCE) volvió a dar este jueves un paso más en el proceso de normalización de su política monetaria con la vista puesta en una posible subida, después del verano del 2019, de unos tipos de interés que se mantienen en un mínimo histórico del 0% desde marzo del 2016. Y aunque lo ha hecho en un momento en el que la recuperación de la economía europea empieza a flojear, los mercados financieros han acogido el anuncio con total normalidad.

Así el Banco Central Europeo certificó este jueves el final de la compra de más deuda pública y privada en los mercados cuando finalice el mes de diciembre.

Y para no retirar de golpe esta  'respiración asistida' a empresas y Estados, el BCE seguirá reinvirtiendo en nuevos títulos a medida que vayan venciendo los más viejos. El objetivo es mantener el actual nivel de deuda, en torno a los 2,6 billones de euros, más allá incluso de que empiece a subir el precio oficial del dinero.

Deuda española

En el caso español eso significa, por ejemplo, que el BCE mantendrá en su balance los alrededor de 211.000 millones de euros en deuda pública española que ha ido comprando en los últimos años para contribuir a mantener la prima de riesgo bajo control. No se comprará más deuda española, pero a medida que venzan los títulos el BCE reinvertirá ese importe en compra de nuevos bonos españoles evitando así una reacción brusca en el precio de los títulos del Tesoro. Y, según el comunicado emitido por el BCE, esto será así con carácter general durante "un periodo amplio" de tiempo, incluso más allá de que empiecen a subir los tipos de interés de referencia del Banco Central Europeo después del verano del 2019.  "Y en todo caso, siempre que sea necesario para mantener las favorables condicionles de liquidez y un amplio grado de acomodación monetaria", se afirma en el comunicado emitido

Al mismo tiempo, el consejo de Gobierno del BCE también ha decidido mantener los tipos de interés oficiales en sus niveles mínimos del 0,0% para el precio del dinero; del -0,40% para los depósitos de las entidades en el BCE y del 0,25% para la facilidad marginal del crédito. "El Consejo de Gobierno espera que los tipos de interés oficiales del BCE se mantengan en los niveles actuales hasta al menos durante el verano de 2019 y en todo caso durante el tiempo necesario para asegurar la continuación de la convergencia sostenida de la inflación hacia niveles inferiores, aunque próximos, al 2 % a medio plazo", se afirma.

Pasos cautelosos

Siguiendo la estela de la Reserva Federal (Fed) de EEUU, el Banco Central Europeo se lanzó en marzo del 2016 a la compra masiva de deuda pública y privada en el mercado mediante la emisión de nuevos billetes de euro. Es lo que en la jerga financiera anglosajona se denomina 'Quatitative Easing' (QE, por su sigla en inglés). El objetivo era seguir impulsando el abaratamiento de los tipos de interés y de la prima de riesgo de la deuda pública después de que el precio oficial del dinero ya había sido reducido al 0%. 

Después de haber ido reduciendo pogresivamente las compras mensuales de deuda -desde los 80.000 millones de euros al mes con que se estrenó el programa en marzo del 2016 hasta los 15.000 millones actuales- el BCE, según lo previsto, comunicó este jueves el final del programa de adquisición de activos en un intento de normalizar su política monetaria.

Lo que sucede es que el anuncio se ha producido al tiempo que el presidente del BCE, Mario Draghi, realizó este mismo jueves una ligera revisión a la baja de las previsiones de crecimiento de la zona euro para este año y el próximo, hasta el 1,9% y el 1,7% respectivamente (una décima menos que lo proyectado en septiembre).

Draghi admitió que "en algunos momentos, el QE ha sido el único motor en esta recuperación económica" de la zona euro que ahora empieza a aflojar. Sin embargo, el anuncio del fin del programa de compras ha sido recibido, al menos por ahora, con total normalidad en los mercados financieros.

Pánico, cero

"Algunos pueden argumentar que el final del QE llega demasiado tarde. Otros que es demasiado pronto", admite el economista jefe de ING en Alemania, Carsten Brezeski, para situar la controversia. Lo cierto es que, según el analista de ING, "contradiciendo los miedos a turbulencias en el mercado o al repunte de tipos, el BCE ha manejado el final del QE y nadie siente miedo"

La bolsa española cerró este jueves con una leve ganancia del 0,8%. La prima de riesgo de la deuda española se situó en 114,90 puntos (el 0,17% más que el día anterior) al mismo tiempo que el tipo de interés del bono a 10 años se redujo ligeramente hasta el 1,431% (-0,28%). El resto de bolsas europeas cerró con ligeras pérdidas mientras que la cotización del euro se mantuvo prácticamente estable, en 1,1364 dólares

Menos crecimiento y más inflación en el 2018

El Banco Central Europeo (BCE) presentó este jueves las nuevas previsiones macroeconómicas del organismo para la zona euro que, en esencia, corrigen a la baja el crecimiento previsto para la economía en el 2018 y el 2019, al tiempo que elevan ligeramente las perspectivas sobre la inflación. Según el presidente del BCE, Mario Draghi, se mantiene la incertidumbre por factores geopolíticos, el proteccionismo comercial, las vulnerabilidades de las economías emergentes y la volatilidad en los mercados financieros

Así si se compara con las proyecciones presentadas en septiembre, la previsión de crecimiento de la zona euro se rebaja una décima para este año y el próximo, hasta el 1,9% y el 1,7% respectivamente, como consecuencia, sobre todo, del menor impulso de la demanda externa. Al mismo tiempo se mantienen las del 2020 y el 2021 en el 2,7% y el 1,5% en cada caso.

La previsión de inflación para la zona euro se eleva una décima para este año, hasta el 1,8%, y se rebaja en la misma proporciòn para el 2019, hasta el 1,6%. La previsión de inflación se mantiene en el 17,% para el 2020 y en el 1,8% para el 2021.

Las nuevas previsiones del BCE se mantienen "relativamente optimistas", según los analistas de ING. Draghi admitió que "el balance de riesgos (para las perspectivas de crecimiento) se está moviendo a la baja como consecuencia de la persistencia de incertidumbres relacionadas con factores geopolíticos, el avance del proteccionismo, las vulnerabilidades en mercados emergentes y la volatilidad de los mercados financieros”.


 

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