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Historias Mínimas

BiofreshTech: refrigeración 'take away' con 6 días de autonomía

BiofreshTech introduce en el mercado un sistema de climatización sin conexión eléctrica

Carme Escales

Rafael Matamoros (derecha) y Javier Guillén, de BiofreshTech.

Rafael Matamoros (derecha) y Javier Guillén, de BiofreshTech. / Ricard Cugat

Cocina precocinadafármacos órganos de trasplante en su viaje de una vida a otra, artículos alimentarios congelados o refrigerados tienen ahora la posibilidad de mantener su temperatura de conservación apropiada de manera autónoma energéticamente, sin necesidad de conexión eléctrica, durante más de cinco días. Gracias a un innovador sistema tecnológico de climatización pasiva, ideado por el ingeniero químico Javier Guillén –en la foto con bata blanca–, el sector del transporte cuenta ahora con una herramienta que garantiza el mantenimiento térmico en rangos de temperatura de entre -20 y 55 grados centígrados.

Siete socios, todos ellos provenientes del sector empresarial logístico, que echaban en falta un mecanismo así para el transporte de alimentos y productos médico-farmacológicos, e inspirados por la necesidad de los barcos de suministro de alimentos a plataformas en alta mar fuera de aguas internacionales, se han unido para constituir en Barcelona la firma BiofreshTech que llega para solucionarlo. Con una inversión inicial de 1,5 millones de euros, iniciaron sus investigaciones el pasado año y el pasado verano han registrado sus dos patentes en la Oficina Europea de Patentes (OEP) en el ámbito de desarrollo de soluciones en materia de climatización pasiva. Ambas patentes permiten climatizar un ambiente, «que puede ser el interior de una nevera, una cámara frigorífica, un vehículo o un edificio, con la temperatura deseada sin conexión eléctrica durante más de cinco días», explica el cofundador y consejero delegado de la empresa, Rafa Matamoros. «El sistema se basa en la acumulación frigorífica a través de un producto químico inocuo para la salud y no contaminante», expone Javier Guillén.

   

Las patentes ofrecen soluciones para el sector alimentario, muy indicado en el servicio de la entrega a domicilio.

Su invento, además de asegurar calidad térmica que garantiza el mantenimiento de la cadena de frío durante todo el proceso de transporte, favorece el ahorro económico, así como la sostenibilidad medioambiental. Las patentes ofrecen soluciones portátiles al sector alimentario, «especialmente indicado para los servicios de entrega a domicilio de alimentos congelados o refrigerados», puntualiza Matamoros.

También el sector médico-farmacéutico y su distribución de medicamentos, vacunas u órganos son diana de BiofreshTech. Para el próximo año, sus responsables prevén una facturación de cinco millones de euros, gracias a contratos ya cerrados con TIPSA, compañía de transporte especializado en productos farmacéuticos, y con una cadena líder de supermercados. «Este año nos hemos dedicado a fondo a todo el trabajo entre bastidores, prototipaje y homologaciones. El próximo año ya iniciamos la aplicación con los primeros clientes, y nuestro crecimiento en el mercado estatal y los siguientes mercados por los que queremos apostar son Francia, Alemania e Italia, a través de licencias de producción», precisa Matamoros.

BiofreshTech se ocupa del sistema de refrigeración que luego adapta a neveras, frigoríficos, vehículos y cualquier espacio que otros fabrican, según las necesidades de cada cliente. El impacto ambiental positivo se evidencia rápidamente, pues se reduce la emisión de C02 por el funcionamiento autónomo de este modelo de climatización.

Otro de los beneficios de esta refrigeración es que es adaptable a vehículos eléctricos, mientras que la tecnología convencional requería que cualquier refrigeración en un vehículo se resta de la propia batería de este. Sin embargo, este innovador sistema facilita el acceso de furgonetas eléctricas al mercado del reparto de mercancías que precisen refrigeración y es totalmente versátil, adaptable a cualquier tipo de transporte, y no necesariamente a vehículos panelados isotérmicamente como espacios de refrigeración.

Javier Guillén y Rafa Matamoros

Cofundaron la firma

Siete socios y cuatro empleados conforman la estructura humana de BiofreshTech. La empresa tiene su sede en el RDTI del Campus de Castelldefels, donde se ubica también la Agencia Europea del Espacio (ESA).