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INDUSTRIA

Farmaindustria aboga por elevar en 5.000 millones anuales la aportación pública a la sanidad para mantener su nivel

El presidente de la patronal farmacéutica, Martín Sellés, calcula que el sector de salud requiere un apoyo decidido del erario para aprovechar la cuarta revolución industrial

Eduardo López Alonso

Martín Sellés y Humberto Arnés. 

Martín Sellés y Humberto Arnés. 

El sector farmacéutico considera que España requiere estabilizar la inversión pública en el sector sanitario en 5.000 millones más al año para no perder el tren de la cuarta revolución industrial de la mano de la conjunción de los avances en terapias génicas y el tratamiento masivo de datos. El presidente de la patronal Farmaindustria, Martín Sellés, destacó este martes que España ha conseguido situarse como el segundo país del mundo en investigación clínica gracias a un sistema de salud universal que supone una base estratégica para el ensayo de nuevas formas de curar. La tendencia actual es no tanto a través de medicamentos como de interacciones terapéuticas complejas, dependientes de ensayos clínicos cada vez más orientados a la medicina personalizada. La sanidad española es muy eficiente, a pesar de que destina un gasto público menor que otros países del entorno.

En opinión de Sellés, "hay países de nuestro entorno que dedican el 7%, el 7,5% y el 8%. Cuando hablamos de un punto del PIB significaría inyectar 10.000 millones de euros en el sistema sanitario. Nadie cree que eso pueda suceder de la noche a la mañana", pero considera que si es posible incrementar una décima porcentual hasta aumentar medio punto en el 2023 o el 2024. Eso significaría un alza en el entorno de los 5.000 millones.

Cuarta revolución industrial

En opinión de Humberto Arnés, director general de Farmaindustria, "estamos en los principios de una nueva revolución industrial, España está bien capacitada para poderla aprovechar pero el diseño de los nuevos medicamentos de precisión requiere del apoyo de la inversión pública. Se requiere una reflexión por parte de la Administración que tiene de su mano que España sea pionera en el desarrollo de nuevas relaciones entre los laboratorios y los hospitales".

El coste de desarrollo de un nuevo medicamento asciende a unos 2.400 millones de dólares y la industria española requiere un acuerdo marco que permita a las empresas afrontar ese proceso investigador con nuevas ayudas, especialmente del proceso de pruebas clínicas. La viabilidad económica de los productos farmacéuticos es cada vez más compleja, como muestra el hecho de que el 10% de los medicamentos a la venta generan el 52% de los ingresos, o que el 70% de ellos no generaron ni siquiera la inversión necesaria para su desarrollo.

El sector farmacéutico dedicó el pasado año a investigación 1.150 millones, un 6% más que el año anterior, lo que supuso en torno al 21% del I+D industrial de España. Cuenta con 137 fábricas que producen un negocio de 15.000 millones de euros, de los que 11.000 millones van a exportaciones.