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Conflicto laboral

Los trabajadores, en pie de guerra durante el Black Friday

En las campañas de ventas coinciden grandes contrataciones con la visibilización de conflictos laborales latentes

Gabriel Ubieto

Trabajadores manifestándose a las puertas del centro de San Fernando de Henares (Madrid).

Trabajadores manifestándose a las puertas del centro de San Fernando de Henares (Madrid). / Paul White (AP)

Las campañas promocionales de ventas que siembran la recta final del año –'Black Friday', 'Ciber Monday' o Navidad- precisan de una inyección extra de mano de obra para que las empresas alcancen a atender los picos de demanda que les llegan por parte de los consumidores. La empresa de trabajo temporal Adecco anunció que para estas fechas tenía prevista una contratación ligeramente superior al millón de contratos. Amazon, por su parte, también publicó que contrataría a 2.200 temporales, matizando que, en la campaña anterior, el 65% de los cuales acabaron como indefinidos.

Por otro lado, los trabajadores, al ser consciente de la visibilidad de las fechas y la mayor repercusión de los paros, aprovechan para manifestar los conflictos laborales en los que se encuentran involucrados durante todo el año.  

El caso de los trabajadores de Amazon en el centro de San Fernando de Henares (Madrid) es uno de los más recurrentes. Este es una de las plantas logísticas, junto con la de El Prat de Llobregat (Barcelona), con mayor número de trabajadores. Este martes 23 y el día 24, sus empleados irán a la huelga. Y no es la primera, puesto que en marzo y en julio, durante el 'Prime Day', ya realizaron paros. El motivo no es otro que el abandono del convenio de empresa y la sustitución por el sectorial, del que los sindicatos denuncian que recoge peores condiciones salariales y de conciliación familiar.

Una actitud de recorte de costes, negada por parte de Amazon, que contrasta con la estrategia adoptada por el gigante electrónico en otros países.  En Estados Unidos los trabajadores de la multinacional vieron recientemente como la empresa les doblaba el salario mínimo, de siete a 15 dólares la hora (13 euros). Poco después, en Reino Unido el sueldo por hora lo subieron hasta los 11,8 euros. Una política que, según declaran desde la empresa, no plantean actualmente replicar en España.

Diversas fuentes de los sindicatos de San Fernando ven estas noticias, junto a los reiterados beneficios de la marca de Jeff Bezos, como sinónimo de que la empresa tiene margen de mejora de los salarios. "Con esta huelga –la tercera en un año y con seis días más en diciembre y enero convocados- esperamos que Amazon se siente a negociar. Debe entender que es lo más rentable para todos, porque sino cada fecha señalada va a tener conflicto", cuentan desde el comité de empresa. Esas mismas fuentes reconocen que la protesta no generará una gran afectación de pedidos -el sur de España, por la posición de Madrid, será la zona más perjudicada-, aunque sí para la marca Amazon. 

Polémica policial

Mediáticamente, sindicatos, asociaciones y algunos partidos políticos denuncian estos días a través de comunicados y redes sociales el modelo laboral de Amazon y, paralelamente, de otras empresas de la llamada nueva economía, como Glovo o Deliveroo. En San Fernando confluirá la manifestación 'Rodea Amazon'.

Allí se espera presencia policial, en medio de una polémica iniciada por una información publicada por EL CONFIDENCIAL, en la que afirmaba que Amazon había solicitado que la Policía Nacional custodiará la planta de San Fernando desde dentro. Amazon niega tales informaciones y fuentes de la Policía Nacional, a preguntas de EL PERIÓDICO, ni la niegan ni la desmienten. No obstante, insisten en que es la policía y nadie más quién decide los dispositivos en función de los "estudios de situación", en argot policial. Informa Juanjo Fernández.

Correos también va a la huelga

Los trabajadores de Correos son otro colectivo que aprovechará la mayor demanda de estas fechas para visibilizar su conflicto. No harán huelga el mismo 'Black Friday', sino que esperarán hasta el 30 de noviembre para coordinar paros totales en toda España. Y los días 21 26 de diciembre, en plena semana de Navidad, está previsto que los repliquen.

Las protestas pretenden denunciar la situación de desinversión que vive el servicio postal público, con un recorte en la financiación de 180 millones en los dos últimos dos años, según cálculos de los sindicatos. La progresiva reducción de plantilla y el aumento de la temporalidad entre la actual son otros aspectos. En sus propias memorias, la empresa reconoce una disminución de más de 15.000 puestos de trabajo desde el 2008.