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Mercado laboral

El 85% de las pymes catalanas tiene dificultades para cubrir puestos

Los trabajadores cualificados en Formación Profesional son el perfil que más escasea, según un reciente informe de Pimec

Gabriel Ubieto

El 85% de las pymes catalanas tiene dificultades para cubrir puestos

"El mercado laboral no aporta personal suficiente con la formación que necesita el sector". Esta es una de las respuestas más comunes entre las pequeñas y medianas empresas con actividad en Catalunya a la pregunta sobre cuáles son sus principales necesidades actualmente. Así lo constata un reciente informe elaborado por la patronal del sector, Pimec, según el cual el 85% de los gremios y asociaciones coinciden en la dificultad de las empresas del sector para cubrir los puestos de trabajo vacantes o para hacer el relevo profesional.

En el estudio han participado 52 gremios diferentes, que representan a 30.000 empresas en las que trabajan 150.000 personas y cuya actividad va desde el comercio, al metal, pasando por el turismo o los servicios a las empresas. La gran mayoría manifiesta un problema para captar personal, algo que coexiste con todavía elevadas tasas de paro. El desempleo en Catalunya, según la última Encuesta de Población Activa (EPA), cerró en el tercer trimestre del 2018 en el 10,6%.

Y la demanda para cubrir dichas plazas, no por ya reiterada desde hace tiempo, apunta hacia la misma dirección: mejorar la formación profesional. Algunos, como el gremio de empresarios carniceros y charcuteros de Barcelona, afirman que no existe una oferta específica para sus oficios. Otros, como la asociación de farmacias, piden que esta se amplíe para evitar la fuga de talento hacia las carreras universitarias. Y el denominador común expresado en el estudio es que la "falta de prestigio social en el oficio" provoca que escasee personal en las aulas y, posteriormente, en los procesos de selección. En el curso 2017-2018 hubo 116.949 catalanes que estudiaron una FP, por 208.188 en la enseñanza universitaria.

Otras de las conclusiones del estudio de Pimec es que dentro de la formación profesional, la formación dual es una herramienta bien acogida como concepto, pero que determinados sectores no se ven preparados para implementar. "La formación profesional dual resulta atractiva sobre todo para los empresarios de las últimas generaciones, pero presenta las dificultades propias de la pequeña empresa para traerla a la práctica", consideran desde el gremio de pasteleros de Barcelona.

La implementación de este nuevo modelo puede ser una de las vías para adaptar el tejido productivo catalán a los nuevos retos tecnológicos. Una transición que llama a la puerta de la mayoría de entrevistados, puesto que el 59% de los entrevistados considera que el impacto de las nuevas tecnologías tendrá "mucha incidencia" en su negocio.

Relacionada con esta demanda, las pequeñas y medianas empresas requieren también a las administraciones públicas que reorienten sus programas de formación a trabajadores ya en activo. En este sentido, únicamente el 53% de los encuestados afirma haber recurrido a una formación bonificada para sus empleados. Reducir burocracia de cara a homologar formaciones propias y reducir los aspectos transversales y potenciar los específicos de cada sector son algunas de las recetas comunes que proponen los gremios.