24 oct 2020

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CAMBIOS EN LA ENERGÍA

El fin de los 'puerta a puerta' de las eléctricas

Un decreto prohíbe la práctica comercial que criticaron los consumidores, la CNMC e incluso la Comisión Europea

El sector acata la decisión con resignación en un momento de cambio de tendencia hacia nuevas tecnologías

Sara Ledo

Instalación de contadores de electricidad digitales en una comunidad de vecinos.

Instalación de contadores de electricidad digitales en una comunidad de vecinos. /

La liberalización del sector energético debía servir para fomentar la competencia, pero fue también el acicate que dio pie al nacimiento progresivo de los comerciales del gas y de la electricidad que iban de puerta en puerta tratando convencer a los consumidores para que cambiasen de comercializador.

El Ministerio para la Transición Ecológica dio portazo a esta actividad en un real decreto ley de medidas urgentes este mes de octubre después de numerosas denuncias por parte de las asociaciones de consumidores (Facua OCU), quejas y multas de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) e incluso la advertencia de la Comisión Europea (CE).

"Las prácticas de venta puerta a puerta se han identificado como un problema en el sector energético. La electricidad y el gas son productos complicados y los consumidores pueden tener dificultades para tomar una decisión informada cuando se les ofrece un nuevo contrato en una situación de sorpresa, especialmente cuando no se les proporciona la información clave sobre la oferta", sostiene en un estudio la CE. Con esta decisión, España sigue la senda marcada por países como Reino Unido o Dinamarca.

Falta de claridad en las ofertas

Aunque, como explica el portavoz de Facua, Rubén Sánchez, "es muy difícil demostrar el engaño", en su último informe sobre la relación de los consumidores con las comercializadoras de luz y gas, la CNMC se sirvió de "compradores misteriosos" para realizar 130 gestiones presenciales, por teléfono y por internet a los cinco principales grupos. Y determinó que, "en algunos casos", los comercializadores trataban de disuadir a los consumidores de contratar tarifas reguladas y les "animaban" a contratar las del mercado libre, mucho más caras.

Según el Panel de hogares de la CNMC, la mayoría de estos cambios se realizan a través de comerciales a domicilio. Entre 2014 y 2016, del 15,8% de hogares que cambiaron de oferta de electricidad y del 16,2% de hogares que cambiaron de oferta de gas natural, lo hicieron con estos comerciales más del 40% en cada caso.  

En los últimos cinco años más de seis millones de hogares se han pasado de la tarifa de electricidad regulada a la libre (en 2018 hay 15,2 millones en el mercado libre y 11,1 con tarifa PVPC, cuando en el 2013 había 8,2 en el mercado libre y 17,5 de PVPC). Además, siete de cada diez hogares desconocen qué contrato tienen debido, en parte, a la confusión que crean las comercializadoras de referencia y las del mismo grupo del mercado libre al compartir logo, denominación y servicios de atención al cliente (algo que ya se ha obligado a cambiar).

Más de 5.000 comerciales

Ninguna empresa quiere reconocer cuántos comerciales tenía a su disposición, pero fuentes del sector coinciden en que la horquilla se sitúa entre las 5.000 y las 7.000 personas. Empleados que eran contratados a través de otras empresas que si bien se han quedado sin el ir de casa en casa podrán formar parte de otras estrategias comerciales como las llamadas telefónicas o formar parte de los puestos de información en centros comerciales. Las comercializadoras han acatado la decisión del Gobierno con resignación, la mayoría conscientes de que en un momento dominado por el uso de canales 'on line' esta figura pierde "razón de ser".

Además, el 'puerta a puerta' podrá seguir existiendo si los clientes autorizan a los comerciales a acudir a sus domicilios, es decir, en vez de por sorpresa, con cita previa.