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Política monetaria

El BCE confirma un debilitamiento de la economía mayor del esperado

Draghi matiza que no es suficiente para cambiar sus planes y emplaza a las previsiones de diciembre

P. Allendesalazar

Mario Draghi, presidente del BCE.

Mario Draghi, presidente del BCE. / Francois Lenoir (REUTERS)

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha admitido este jueves que los últimos datos económicos de la zona euro han resultado ser "más débiles de lo esperado". Un freno de la recuperación que, ha matizado, "no es suficiente en este momento" como para que la institución cambie de planes por ahora. "Estamos hablando de un impulso más débil, no de una recesión", ha argumentado tras confirmar que los tipos seguirán en mínimos históricos por lo menos hasta el verano que viene y que las compras de deuda acabarán al cierre del año si no hay novedades que lo impidan.

Tras la reunión periódica del consejo de gobierno del BCE, su máximo dirigente ha asegurado que esa mayor debilidad de la economía se debe a factores específicos de ciertos países (como la peor evolución de los fabricantes de coches en Alemania) y a la caída de las exportaciones por el menor comercio mundial motivado por causas como el conflicto arancelario entre Estados Unidos y China. La expansión, ha argumentado, está volviendo a alinearse con el crecimiento potencial, después de estar por encima en el 2017, y es "difícil" saber cuáles de estos factores son permantentes y cuáles transitorios, cuáles impactan solo en países concretos y cuáles en la zona euro, así como su efecto en el consumo y la inversión. 

El banco central sigue viendo "equilibrados" los riesgos de que se produzca un crecimiento menor o mayor del esperado. Pero ha admitido que, "al mismo tiempo, las incertidumbres relacionadas con el proteccionismo, las vulnerabilidades en mercados emergentes y la volatilidad en el mercado financiero siguen siendo prominentes". Por ello, ha emplazado a esperar hasta su reunión del 13 de diciembre, en la que se presentarán sus nuevas previsiones económicas para la zona euro. "No hemos discutido que es lo próximo que vamos a hacer. Creemos que tenemos aún suficientes herramientas en la caja para las distintas contingencias (que se pudieran producir)", ha sostenido el presidente. 

Italia en cuestión

Draghi también ha tenido que responder varias preguntas sobre el conflicto entre su país, Italia, y la Comisión Europea, que ha rechazado el proyecto de presupuestos del Gobierno trasalpino. El banquero central ha asegurado que, a título personal, confía en que las dos partes lleguen a un acuerdo y ha desvelado que el vicepresidente del Ejecutivo comunitario Valdis Dombrovskis ha asegurado en el consejo de gobierno que su institución "tiene que hacer cumplir las reglas fiscales pero también busca el diálogo".

El presidente del BCE ha destacado que la subida de los tipos de la deuda italiana está provocando un encarecimiento de la financiación de las empresas y familias del país, aunque todavía "moderado", y puede afectar al capital de sus bancos. Además, ha apuntado que su situación en parte explica también la subida que se está empezando a producir en los tipos que se pagan en otros países (como España y Portugal), aunque de forma "no material y limitada".

En este sentido, también ha apuntado que el BCE no alargará el programa de compra de deuda por Italia ("No es una medida específica diseñada para ningún país") y ha recordado que si la calificación de la deuda del país cae por encima de cierto nivel, sus bonos no podrán ser presentados en el banco central como garantía para obtener liquidez ("Es lo que marca la regla, no especularía más"). Su institución, ha añadido, tiene un programa que le permite comprar deuda de países concretos, pero siempre sometido a que dicho país haga ajustes y reformas y a que el consejo de gobierno considere que no perjudica a la política monetaria del conjunto de la zona euro.