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Condiciones laborales

Una de cada tres empleadas del hogar vive en el umbral de la pobreza

Un 25% de las trabajadoras del hogar no están dadas de alta como cotizantes a la Seguridad Social

Intermon Oxfam pide una mayor atención de los gobiernos contra la "informalidad" de este trabajo

Sara Ledo

Empleada del hogar. 

Empleada del hogar.  / Ricard Cugat

Paqui tiene 55 años, vive en Sevilla con su pareja y sus dos hijos y trabaja desde los 14 años en el empleo del hogar y de cuidados. Solo ha cotizado 3 años y 8 meses. Tiene un salario de 530 euros y paga 270 de alquiler, 50 de comunidad, 43 de luz y 7 de bono bus para ir a trabajar todas las semanas. Como Paqui hay 630.000 personas (el 98% mujeres) que se dedican al empleo del hogar y, aunque algunas disfrutan de mejores condiciones laborales, la realidad es que una de cada tres vive en el umbral de la pobreza, según los datos de Oxfam Intermón extraidos de la Encuesta Condiciones de vida del INE para el año 2017. Un colectivo "invisibilizado" pero fundamental para el día a día de muchas familias.

Según esta ONG, el régimen laboral precario al que son expuestas estas empleadas motiva que cualquier cifra se incremente para peor si se compara con la media de los trabajadores españoles. Así, según la EPA del segundo trimestre de 2018, mientras para el conjunto de la población asalariada, uno de cada cuatro contratos son temporales, en el caso de las empleadas del hogar no llega a uno de cada tres, y lo que es peor, la tasa de parcialidad de las trabajadoras del hogar multiplica por cuatro la de la media de la población activa al alcanzar el 62,2%, algo que delimita mucho su vida porque menos horas trabajadas implica menos ingresos.

Además, una de cada cuatro trabajadoras (163.925) siguen sin cotizar a la Seguridad Social, y de las que sí cotizan, muchas no lo hacen por todas las horas, de acuerdo a una encuesta realizada por Intermon Oxfam y el Laboratorio de Derecho Social del Instituto Universitario de Estudios de Género de la Universidad Carlos III a 205 empleadas del hogar, de las cuales solo 18 respondieron cotizar por todas las horas. 

En el caso de las trabajadoras internas, el problema se produce a la inversa, ellas trabajan más de lo habitual, tienen una media semanal de 60,92 horas efectivas de trabajo, que en un 16,5% de los casos se eleva a más de 70 horas y en un 4,5% supera las 90 horas a la semana. Según esto último, hay 3.000 personas que no tiene posibilidad de descansar las 12 horas diarias que establece el Estatuto de los Trabajadores.

Peores condiciones de vida

Esa precariedad en su trabajo se traslada a la vida de estas trabajadoras y de sus familias que en un 34,3% vive en la pobreza. Sin embargo, según los cálculos de Oxfam Intermón, si todas ellas tuvieran unos ingresos de acuerdo con el Salario Mínimo Interprofesional, el trabajo del hogar equivaldría al 2,8% del PIB. 

Por ello, además de criticar la decisión del anterior Gobierno de retrasar hasta 2023 en los PGE 2018 el plazo por el que el colectivo se iba a integrar en el régimen general de la Seguridad Social, desde la ONG reclaman más atención hacia la "informalidad" de este trabajo a través de un aumento de las subvenciones del Estado a cotizaciones sociales de estas trabajadoras y una simplificación de los trámites de contratación y del pago de contribuciones sociales, así como la ratificación de España del Convenio 189 de la OIT.