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Automóviles

Audi acepta pagar 800 millones de euros de multa por el 'Dieselgate'

El fabricante automovilístico alemán acepta su responsabilidad al manipular cientos de miles de vehículos para que esquivasen los controles medioambientales

Carles Planas Bou

Logotipo de Audi.

Logotipo de Audi.

Audi pagará por haber manipulado cientos de miles de sus vehículos. Según ha avanzado este martes, la compañía automovilística ha acordado el pago de una multa de 800 millones de euros que le permite cerrar parte de la investigación abierta en el marco del escándalo del ‘Dieselgate’. “De esta manera Audi reconoce su responsabilidad por los incumplimientos de las obligaciones de supervisión que se han producido”, señala el documento.

El lunes de la semana pasada se dio a conocer que la Fiscalía de Múnich estaba investigando a la filial del Grupo Volkswagen por haber “manipulado deliberadamente” los protocolos de pruebas, instalando un dispositivo en sus vehículos diésel V6 y V8 que les permitía engañar los controles medioambientales y así "no cumplir con los requisitos reglamentarios", un veredicto que la empresa ya ha asegurado que acepta y que no recurrirá. Aún así, la fiscalía de Múnich sigue investigando a hasta 20 cargos de Audi.

Esa investigación señalaba ala compañía de Inglostadt como el epicentro de la manipulación del poderoso grupo automovilístico, en el que también se han visto afectadas sus otras marcas Volkswagen, Skoda y Seat. Se espera que la multa se traduzca en una reducción de las ganancias del grupo para el año 2018. Debido a la legislación del país, la marca deberá abonar una multa máxima de cinco millones de euros mientras que los 795 millones restantes se devolverán de sus beneficios obtenidos. Como contrapartida, la fiscalía suspenderá el procedimiento administrativo abierto contra Audi en agosto del año pasado.

La investigación también señala a la cúpula de Audi, a quien acusa de no cooperar con las autoridades judiciales a pesar de que al menos desde 2006 ya había informes internos que señalaban ese flagrante fraude y de “no haber reconocido” que dos tipos de motores diesel contenían un ‘software’ que les permitía reducir las emisiones contaminantes en el banco de pruebas.

Multas previas al grupo Volkswagen

A pesar de que en gran medida el Grupo Volkswagen ha logrado esquivar la justicia europea, este junio la fiscalía de Braunschweig ya impuso una multa de 1.000 millones de euros a la compañía por “incumplimiento del deber de vigilancia” y por la venta entre 2007 y 2015 de un total de 10,7 millones de vehículos de motor diésel de los tipos EA 288 y EA 189.

Las consecuencias legales de esa ‘mala praxis’ practicada durante años por los fabricantes automovilísticos han tenido un mayor impacto en Audi. Este junio el presidente de la compañía, Rupert Stadler, fue detenido por su responsabilidad directa en la manipulación de sus vehículos diésel y por su venta ilegal al ser presentados con valores de contaminación falsificados.

A principios de este mes el grupo acordó la renuncia inmediata de Stadler como miembro de los consejos de administración de Audi y Volkswagen. Actualmente sigue en prisión preventiva a la espera de que se resuelva su apelación y se depuren responsabilidades.

A pesar de que les permite cerrar el caso, la multa y la aceptación de su responsabilidad en la manipulación de cientos de miles de vehículos supone otro golpe para la credibilidad del Grupo Volkswagen y del poderoso sector automovilístico alemán. “Las posibilidades de que la industria automovilística alemana siga siendo uno de los líderes mundiales dentro de diez años son de 50:50”, reconoció el jefe de Volkswagen, Herbert Diess, este martes. La semana pasada el mismo Diess amenazó con eliminar 10.000 puestos de trabajo en 10 años si la Unión Europea no rebaja al 30% su objetivo climático de reducción de gases contaminantes.