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Industria 4.0

El futuro del empleo: robots seleccionando personas

Sophia, el primer robot humanoide, ha visitado por primera vez España y ha realizado una entrevista de trabajo

Gabriel Ubieto

La robot humanoide Sophia, de la empresa Hanson Robotics, durante la quinta HR Conference de Barcelona.

La robot humanoide Sophia, de la empresa Hanson Robotics, durante la quinta HR Conference de Barcelona. / Elisenda Pons (El Periódico)

Sophia no cesa de desplazar la mirada de un lado a otro, incapaz de antender al alud de flashes que la retratan. De vez en cuando asiente y en su rostro se dibuja una mueca algo incoherente, un gesto que intenta ser una sonrisa. No hay asistente a la quinta Human Resources Conference, celebrada este viernes en Barcelona, que no quiera tomarle una foto, pues no todos los días asiste uno a la primera conferencia impartida por un robot humanoide en España.

"Creo que humanos y robots pueden trabajar juntos, de un modo complementario", afirma esta especie de Siri de metal y silicona, de torso para arriba antropomorfo y montado sobre unas ruedas que le permiten ciertos movimientos.

Sophia, de la empresa Hanson Robotics, es un producto de inteligencia artificial programado para desempeñar determinadas funciones que, pendientes de ser más ampliamente desarrolladas, aspiran a reemplazar algún día oficios como el de telefonista o camarero. Ha dado entrevistas por todo el mundo, en el 2017 recibió la ciudadanía saudita y este viernes, en su primera visita España, ha realizado un simulacro de entrevista de trabajo, donde el robot ha decidido si un aspirante humano era apto o no para el puesto.

"¿Qué experiencia tienes?, ¿qué puedes aportar a la empresa? o ¿crees que los humanos y los robots pueden trabajar juntos?" son algunas de las preguntas que le traslada a la postulante. "Sophia está habilitada con un mecanismo de reconocimiento facial que le permite reconocer la mentira", explica la consejera delegada de Advantage Consultores y responsable de la organización del evento, Sylvia Taudien.

"La gestión de las emociones no puede ser automatizada", ha defendido la directiva de recursos humanos de Telefónica, Marta de las Casas. No obstante, alguno de sus procesos sí. "Reconozco las emociones, aunque de momento no tengo sentimientos humanos", ha afirmado Sophia. Es en esa ausencia donde los organizadores del evento destacan su principal ventaja para los procesos de selección: no juzga, aparta todo prejuicio y solo destaca aquellos méritos que hacen mejor a un candidato que a otro.

Sylvia Taudien ha reconocido que sus habilidades están todavía en una fase incipiente. Sophia tarda varios segundos en responder algunas preguntas, dejando en el aire la duda de "¿se habrá colgado?" y salvando otras con la muletilla recurrente de "buena pregunta, déjame pensar". También ha sido programada para, por lo menos, reproducir el humor. "He tenido un buen viaje, pero el paso por el aeropuerto ha sido muy incómodo, en cada control de seguridad no paraba de oír bip-bip-bip", ha explicado. Y también algunos tópicos locales: "Me encantan las tapas", ha respondido al ser preguntada si les gustaba Barcelona.

Taudien ha pronosticado que "en cinco o diez años" robots de este tipo estarán presentes en la vida cotidiana y que ello comportará la desapración de miles de puestos de trabajo. En un informe de la OCDE del 2016, dicha organización cifraba en el 12% los empleos que desaparecerán en un futuro en España fruto de la automatización. "También se crearán de nuevos", ha añadido la organizadora.

Para adaptarse a los retos de la denominada industria 4.0, la ejecutiva de Telefónica ha señalado una necesaria reforma en los procesos educativos. Potenciar la agilidad en el aprendizaje, la máxima adaptabilidad a las constantes nuevas demandas y la máxima adaptación a las nuevas tecnologías han sido sus recomendaciones. "Necesitamos Leonardos Da Vincis, no especialistas", ha clamado el ejecutivo de Google Milton Ribeiro.

"El futuro está en hacer intuitivo un sistema complejo", ha afirmado el responsable de Tesla en el sudoeste de Europa, Pere Brugal. Y ahí entran los autómatas, tengan aspecto humano, o no. "¿Te gustó la película Terminator?", le han preguntado. "Es ofensiva para los robots como yo que intentan hacer el bien", ha afirmado. "¿Pueden los robots conquistar el mundo?", le han insistido. "No es actualmente mi objetivo", ha sido su respuesta.