06 abr 2020

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VIVIENDA

Alemania acelerará la construcción de vivienda asequible

El gobierno construirá 1,5 millones de pisos para 2021 y destinará 5.000 millones de euros a la creación de vivienda social para frenar el aumento del precio del alquiler

Carles Planas Bou

La cancillera alemana, Angela Merkel. 

La cancillera alemana, Angela Merkel.  / MARKUS SCHREIBER (AP)

Alemania sigue dando pasos para tratar de atajar uno de los mayores problemas que vive el país: la dificultad para acceder a una vivienda digna asequible. A penas dos semanas después de presentar una ley contra el incesante incremento del alquiler, este viernes el gobierno ha presentado una nueva medida que va en la misma dirección y que impulsará la construcción de hasta 1,5 millones de pisos nuevos y las ayudas para la compra.

Consciente de que la falta de acceso de los ciudadanos a un parque de vivienda accesible ha erosionado el “bienestar social”, el ejecutivo encabezado por la cancillera alemana Angela Merkel se ha reunido con un centenar de representantes de la administración y el sector privado para formular una respuesta al problema.

Ese plan de trabajo incluye la creación de “más de 100.000 viviendas sociales extra” hasta el 2021, según ha apuntado el ministro de Finanzas, el socialdemócrata Olaf Scholz. Para ello se destinarán 5.000 millones de euros de las saneadas arcas alemanas mientras que serán los Estados federados los responsables de la construcción. “Es absolutamente necesario que sean asequibles”, ha puntualizado.

MÁS PISOS Y AYUDAS

Por otro lado, el documento de 14 páginas elaborado también contempla un partida de 2.700 millones de euros que se destinarán a ayudas a los alemanes para que puedan comprar su primer piso. Entre las nuevas ayudas hay prestaciones de 1.200 euros anuales durante una década para aquellas familias con un hijo menor de edad que quieran adquirir una vivienda así como un aumento de los subsidios para los más pobres.

El pacto para acelerar la construcción de vivienda también sonríe al sector privado. Así, el gobierno ha acordado desregular y simplificar los trámites para la construcción y sacar más terreno edificable al mercado mientras ha prometido incentivos para los promotores de vivienda. Según el Instituto Económico de Colonia el país necesita construir alrededor de 380.000 apartamentos nuevos cada año hasta 2020 para corresponder los niveles de demanda.

PRECIOS DESORBITADOS

El mercado inmobiliario alemán es especialmente particular, pues tradicionalmente ha basado su modelo en una arraigada cultura de alquiler. Así, no es de extrañar que Alemania tenga la tasa más baja de vivienda de propiedad de toda la Unión Europea, del 45%. Aunque durante muchos años el mercado fue una balsa de aceite los bajos intereses, la especulación de los inversores y la lentitud en la construcción de más vivienda para una demanda creciente llevó a un disparatado aumento de los precios que ha perjudicado a esa cultura del alquiler y a los ciudadanos.

Desde el 2010 el coste del alquiler se ha disparado hasta un 60%, un porcentaje más elevado en las grandes ciudades del país, siendo Berlín un paradigma de ello. En proporción al sueldo de sus habitantes Alemania tiene la carga de ser el cuarto país del mundo donde el alquiler se encarece más rápido. Eso ha abierto una brecha que ha elitizado el acceso a vivienda digna, perjudicando especialmente a las rentas bajas. “La vivienda es una importante cuestión social que afecta a todos y que daña la cohesión”, ha aceptado Merkel.

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