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AHORROS

Catalunya perdió casi 30.000 millones en depósitos en el 2017

En algunos casos, los bancos catalanes ofrecieron 'cuentas espejo' en otras autonomías para la tranquilidad de sus clientes

Madrid fue la gran beneficiada con 13.701 millones más en sus arcas, mientras que en Barcelona se fugaron 26.576 millones, según las patronales AEB y CECA

El Periódico

Varias personas esperan para operar en un cajero de una oficina de CaixaBank en la plaza de Catalunya.

Varias personas esperan para operar en un cajero de una oficina de CaixaBank en la plaza de Catalunya. / ALBERT BERTRAN

Los clientes de los bancos catalanes retiraron 29.429 millones de euros de las oficinas y antiguas cajas en Catalunya durante el 2017, un año marcado por la tensión política del 1-O y el traslado de la sedes sociales de CaixaBank y Banc Sabadell ante la posibilidad de que el Parlament aprobase una declaración unilateral de independencia (DUI). Así lo constatan los datos publicados por las patronales bancarias AEB y CECA.

En concreto, el 16,4% de los depósitos confiados a los bancos catalanes fueron retirados durante el año pasado en Catalunya, ya que de los grupos formados por las antiguas cajas salieron 13.746 millones, un 18%, y de los bancos, 15.683 millones, un 15,25%.

“Cuentas espejo”

No obstante, esto no quiere decir que el dinero abandonase las entidades, tanto CaixaBank como Banc Sabadell ofrecieron la posibilidad de abrir "cuentas espejo" para asignar el capital a oficinas del mismo grupo pero en otras autonomías para la tranquilidad de sus clientes.

Esta solución suele ser 'temporal', una provisión con domicilio fiscal fuera de Catalunya que refleja los movimientos de la cuenta de referencia de manera automática. En último término, el objetivo principal fue evitar el bloqueo de depósitos -ante una posible DUI- pero manteniendo el número de cuenta del cliente.

Madrid ganó peso y Barcelona flaqueó

La retirada de depósitos en Catalunya coincidió con un incremento significativo en las oficinas de Madrid y regiones cercanas a la comunidad septentrional.

A la cabeza de las beneficiadas se encuentra Madrid, que percibió 13.701 millones de euros en solo un año, una subida interanual del 4,13%, puesto que si bien el saldo de depósitos en las oficinas de la región de la banca tradicional se redujo, aumentó en un 21,75% en las sucursales de las antiguas cajas, unos 21.105 millones.

También destacan las subidas en las oficinas bancarias de las entidades representadas por AEB y CECA de BalearesCastellónHuescaNavarra, Valencia y Zaragoza.

Las cuentas de ahorros de estas seis provincias recibieron 7.645 millones de euros en el 2017, con un repunte del 6,74% comparado con el año anterior. A Zaragoza llegaron 2.544 millones mientras que en las Baleares aterrizaron 1.748 millones. Las siguieron Huesca, con 1.155 millones; Castellón y Valencia, con 970 y 963 millones, respectivamente, y por último Navarra, que recibió 265 millones.

Al otro lado de la tubería estaban las provincias de Barcelona, donde sucedieron los mayores drenajes de los depósitos catalanes , un total de 26.576 millones (13.048 millones en las antiguas cajas y 13.528 millones en los bancos) y Tarragona (329 millones y 967 millones).

A estas fugas se deben sumar las acontecidas en Girona, donde el saldo de depósitos mermó 897 millones (243 millones y 654 millones) y Lleida, con la retirada de 660 millones (126 millones y 534 millones).

Una reducción que desde el sector atribuyen al "nerviosismo" de los inversores y clientes a partir del tercer trimestre, intensificado el uno de octubre con la celebración del referéndum que precipitó la intervención del Gobierno central y la convocatoria de elecciones autonómicas refrendada por el artículo 155 de la Constitución.

Vuelta a la "normalidad"

Aunque sólo las propias entidades disponen de esta información, tanto CaixaBank como Sabadell, que trasladaron sus sedes sociales a Valencia y Alicante, respectivamente, aseguraron haber recuperado la calma tras la fallida declaración unilateral de independencia.

El presidente del Sabadell, Josep Oliu, descartó cualquier "boicot" tras el 1-O por parte de una clientela que volvió a la "normalidad" en el cierre del trimestre, que se cerró con un saldo positivo de 1.200 millones.

En líneas similares, el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, relativizó el impacto de una fuga que cifró en 700 millones y a la que calificó de "absolutamente inmaterial" en comparación con el crecimiento experimentado en el conjunto del año.

Los documentos elaborados por las patronales reflejan además un incremento del 1% sobre el total nacional de los depósitos en manos de grupos formados por antiguas cajas, hasta 506.616 millones.

Un cierre que contrasta con el del resto de bancos, que culminaron el ejercicio con 643.177 millones de euros en depósitos, un 1,45% menos.

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