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balance semestral

La actividad inmobiliaria cae un 3% en Barcelona en el último año

La promoción no residencia desciende un 42% y solo la residencial se mantiene

Max Jiménez Botías

El complejo Luxa, en el 22@.

El complejo Luxa, en el 22@.

Puede que la situación política, las trabas administrativas o la falta de suelo tengan que ver con la situación --el Col·legi d'Arquitectes de Catalunya no apunta a ninguna de ellas, pero tampoco las descarta--, pero los datos señalan que la actividad inmobiliaria en la ciudad de Barcelona lleva ya más de un año a la baja. Los visados registrados en el primer semestre del 2018 fue de 324.108 metros cuadrados, frente a los 333.890 metros del primer semestre del 2017.

Así, aunque los proyectos de entre 3.000 y 10.000 m cuadrados aumentaron un 82% en superficie, los más grandes, de más de 10.000 metros cuadrados, cayeron un 42%, lo que supone que los proyectos relacionados con oficinas, hoteles, centros comerciales o logística, han descendido drásticamente, aunque se mantiene la actividad de los más pequeños, que coindicde con la promoción residencial. "Existe muchos factores que pueden incidir en esa situación que son bastante conocidos", ha comentado la decana del Col·legi, Assumpció Puig, para quien no pasa desapercibido que la invesión sigue disponible en el mercado, por lo que las causas de las caída hay que buscarla en otros factores.

Descenso en la provincia

En cuanto a la provincia de Barcelona, ​​exceptuando su capital, la superficie total visada fue de 1.171.640 metros cuadrados, lo que representa un 2% menos que el primer semestre de 2017. Los proyectos que más han caído son los correspondientes a los tramos de entre 500 y 3.000 metros y los de 3.000 a 10.000 metros. Los proyectos de más envergadura sí han subido, un 14%.

En la provincia de Girona la superficie total visada es de 427.165 metros, un 39% más que el primer semestre de 2017. La práctica totalidad del crecimiento corresponde a los proyectos de gran envergadura. En cuanto a la provincia de Tarragona (exceptuando el Ebre), aunque el crecimiento respecto al primer semestre dle 2017 ha sido del 88%, en cifras absolutas la superficie visada solo ha sido de 179.708 me. Si nos fijamos en el tamaño de los proyectos, el crecimiento afecta a todos los tramos, y destavcan los de mayor tamaño: prácticamente 66.000 m corresponden a proyectos de más de 3.000 metros. Lleida y Ebre tienen crecimientos similares (alrededor del 25% /27%), concentrados principalmente en los proyectos de entre 500 y 3.000 metros.

Más visados en Catalunya

El primer semestre del 2018 se cerró con un total de 2.250.762 metros cuadrados visados en Catalunya, 207.239 más que el primer semestre del 2017. Esto supone un incremento del 10%, aunque, según Puig debe hacerse algunas puntualizaciones: El crecimiento interanual es bajo. Si se comparan los últimos 12 meses con los 12 inmediatamente anteriores, el crecimiento es de tan sólo un 3,9%. No se trata de un crecimiento estructural. Los visados ​​se corresponden a un total de 4.346 proyectos, cifra que es tan solo un 4% superior al número de proyectos del primer semestre de 2017. Son los proyectos más grandes (de más de 10.000 metros de superficie) los que crecen (un 33% respecto al mismo semestre del año 2017), el resto crecen muy poco o incluso caen un poco.  El crecimiento no es homogéneo para todo el territorio. Respecto el primer semestre del año 2017.

La vivienda sigue en crecimiento (un 17% respecto al primer semestre de 2017), y la no vivienda no muestra una actividad relevante (de hecho, baja un 4%). Los datos interanuales indican que, mientras que la vivienda aumenta un 14%, la actividad no residencial cae un 13%. Con respecto a esta actividad, las tipologías de usos que presentan un incremento de metros visados ​​respecto al primer semestre del año pasado son sanidad, educación, hostelería e industria. Oficinas y comercio caen.

En cuanto a la vivienda, el primer semestre se han visado un total de 6.987 viviendas, con un crecimiento del 14% respecto al primer semestre de 2017. Del total de viviendas nuevas visados, tan sólo un 10% se corresponden a proyectos de rehabilitación (en concreto, 719 viviendas). El resto, es construcción de nueva planta. La vivienda en general no ha parado de crecer desde 2013, cuando se visaron 2.888 viviendas nuevas. Sin embargo seguimos lejos de los niveles que deberían considerarse se normalizados.