firmas tecnológicas

Transferir ciencia a la sociedad

The Collider impulsa 4 'start-ups' de base científica en seis meses. Los equipos emprendedores reciben hasta 50.000 euros para arrancar el proyecto

Programa de formación en el marco del proyecto Colider, del Mobile World Capital.

Programa de formación en el marco del proyecto Colider, del Mobile World Capital. / RICARD FADRIQUE

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Guillem Tapia

The Collider, programa de aceleración de empresas de base científica que depende de la Fundación Mobile World Capital Barcelona, ha concluido su primera edición con el lanzamiento al mercado de cuatro firmas tecnológicas. Las start-ups iniciaron el proceso de aceleración en enero, si bien la selección de proyectos y equipos arrancó el noviembre del 2017, y a lo largo de este medio año han ido quemando etapas hasta constituirse formalmente como empresas.

Del total de ocho equipos que iniciaron el programa, cuatro han conseguido culminar el proceso: SensoCor, Torakku, Licence3D y RheoDx. De estos cuatro, RheoDX es el que se encuentra en una fase de desarrollo más avanzada y en octubre prevé disponer de ocho prototipos de su dispositivo de diagnóstico a través de muestras de sangre para testear su tecnología en hospitales e instituciones como el Banc de Sang i Teixits. Los planes de esta spin-off del Centre de Recerca Matemàtica de la Universitat de Barcelona (UB), dirigida por Samantha López, pasan por cerrar una ronda de medio millón después del verano.

Aceleración atípica

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Al igual que muchos otros programas de aceleración, The Collider pone a disposición de los equipos instalaciones para desarrollar su proyecto –en este caso en el Pier01 del Palau del Mar de Barcelona–, formación y mentoring y hasta 50.000 euros de financiación en la fase más inicial de la empresa. La diferencia radica en que, en el caso de The Collider, emprendedores y científicos se inscriben por separado y, en caso de ser seleccionados, son agrupados para dar un enfoque de negocio a los "resultados" obtenidos de las investigaciones de universidades, centros de investigación u otras organizaciones. Es por este motivo que, al acabar el proceso de aceleración, el accionariado de la start-up resultante está compuesto por el equipo emprendedor y científico, la institución de la que surgió el proyecto y The Collider.

"La transferencia de tecnología nos permite crear oportunidades que el mercado no crea de forma natural para llevar las últimas innovaciones científicas a la sociedad", ha apuntado Oscar Sala, máximo responsable The Collider, durante la presentación de los resultados de la primera edición del programa que dirige. The Collider tendrá continuidad en el tiempo y ayer se abrió el periodo de inscripción para emprendedores y científicos que quieran participar en la segunda edición. En esta ocasión se impulsarán proyectos que –a través de tecnologías como el IoT, el blockchain o la inteligencia artificial– contribuyan al desarrollo de las ciudades conectadas.