Ir a contenido

Alemania subirá el salario mínimo un 4%

El gobierno alemán incrementará el sueldo hasta un 4,8% para el 2020 para impulsar un consumo interno que neutralice el impacto de una guerra comercial con EEUU

Carles Planas Bou

La cancillera alemana, Angela Merkel.

La cancillera alemana, Angela Merkel. / CLEMENS BILAN (EFE)

Buenas noticias para los trabajadores alemanes. El gobierno de la cancillera Angela Merkel prevé aumentar el salario mínimo un 4% para el próximo año y un 4,8% para el 2020, lo que supondrá un incremento hasta los 9,19 y posteriormente 9,35 euros por hora trabajada. La medida, impulsada por el ministro de Trabajo, el socialdemócrata Hubertus Heil, allanará el camino a un mayor impulso del consumo privado en Alemania.

La creciente preocupación por las turbulentas relaciones comerciales con los Estados Unidos hacen que el ejecutivo alemán promueva especialmente un mayor consumo de sus ciudadanos. Los aranceles impuestos por Donald Trump al otro lado del Atlántico suponen una amenaza no solo para el comercio europeo, sino también para las poderosas exportaciones alemanas, motor de la principal economía del continente. Un mayor nivel adquisitivo de sus ciudadanos puede llevar a un mayor consumo interno que palie esa amenaza.

CONSUMO CONTRA EL SUPERÁVIT

El Fondo Monetario Internacional (FMI) como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) han pedido reiteradas veces a Alemania que aumente los salarios e invierta más para impulsar la demanda interna. La primera se está cumpliendo. Además del aumento del salario mínimo este año sindicatos y empresas han acordado un incremento del 7,5% para los próximos dos años en el sector público y del 6% en el sector de la construcción. La segunda, no.

Sin embargo, esas peticiones se dirigen especialmente a reducir el abultado superávit alemán. Aunque el año pasado decreció ligeramente por primera vez desde 2009, el superávit de más de 257.000 millones de euros sigue siendo el más grande del mundo. Además de suponer una competencia desigual para los otros estados de la Unión Europea, la balanza comercial alemana incumple la normativa europea desde el 2011, pues establece que no puede superar el 6% del PIB del país mientras que lo hace un 8%.

Para el ministro ese aumento salarial ilustra el robusto estado de salud de la economía alemana. Y en parte tiene razón. Pero aunque la potencia presenta una tasa de desempleo histórica por debajo del 6%, Alemania aún tiene un fuerte problema en la precariedad laboral y en el riesgo de pobreza y exclusión social, que afecta al 19,7% de la población, especialmente entre los pensionistas.

MEJORES SALARIOS

La propuesta del ejecutivo, que se aprobará en los próximos meses si nada falla, llega después de que en 2015 Berlín introdujese un salario mínimo interprofesional de 8,50 euros por hora, una cuota que amplió el año pasado hasta los 8,84 euros actuales. La medida fue una de las condiciones sine qua non de los socialdemócratas (SPD) para entrar en el tercer gobierno de Merkel.

Aunque será una medida mucho más difícil de consensuar con sus socios conservadores, el SPD pide ahora que el salario mínimo se incremente a 12 euros por hora. Antes de volver a pactar con Merkel para repetir la Gran Coalición, el ministro de Finanzas, Olaf Scholz, pidió ese incremento para conseguir que los trabajadores a tiempo completo no tengan la necesidad de acudir a ayudas estatales cuando se retiren. Mientras tanto, el vicecanciller alemán plantea aumentar de 1.400 a 8.600 para 2020 los inspectores destinados a revisar que las empresas cumplan con las reglas salariales.