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historias mínimas

Entrecots del pasto al plato

Carne de vaca Bruna a domicilio potencia un negocio familiar de 17 generaciones de ganaderos

Carme Escales

Albert de Moner, en pleno trabajo en el obrador.

Albert de Moner, en pleno trabajo en el obrador. / ANA MENESES

Albert de Moner nació en el núcleo de Pujalt, en el municipio de Sort (Pallars Sobirà), hace 48 años. Lo hizo en Casa Beta, una familia de ganaderos en la que las vacas, y anteriormente otros tipos de ganado, habían alimentado a sus miembros y habían sido fuerza necesaria en las labores del campo durante 16 generaciones. Hoy Albert, que siempre quiso continuar la tradición familiar como criador de ganado, lo hace echando más leña al fuego. Ahora no solo saca las vacas a pacer en los prados vecinos al pueblo y en los más altas cimas pirenaicas, sino que también comercializa al detalle y entrega a domicilio entrecots, bistecs, hamburguesas, filete o carne de esa raza Bruna dels Pirineus para estofar o servir en fricandó.

Su planteamiento fue el siguiente: «si la agricultura y la ganadería son sectores intervenidos desde la Europa, con precios a matadero y subvenciones de apoyo establecidos, ¿qué pasará si algún día de esa renta que percibimos en forma de subvención desaparece como resultado de revisiones de las políticas agrarias?», argumenta Albert de Moner. «La única manera de poder capitalizar el producto es vincularse a él en todas las partes de su ciclo, desde la cría y engorde de los terneros, hasta la elaboración de las porciones y su distribución», detalla el ganadero de Pujalt.

Excepto el proceso que se ejecuta en el matadero de Sort, el resto de pasos los controla él. Tiene en sus manos toda la trazabilidad de la carne, gracias al obrador que puso en marcha en enero del pasado año. Con una inversión de partida de 75.000 euros, en su primer año ya logró facturar entorno a los 60.000 euros con la venta al detalle de unos 8.000 quilos de carne elaborada. Para fin de este año, calcula ya un incremento aproximado del 50%.

"Empezamos vendiendo a parientes y a amigos y ahora vendemos a amigos de parientes y a parientes de amigos».

    El boca-oreja ha sido su principal aliado. «Empezamos vendiendo a parientes y a amigos, y ahora vendemos a parientes de los amigos y a amigos de los parientes», resume Albert. También la venta online a través de su página web www.casabeta.cat es un gran mostrador. La explotación ganadera de Casa Beta, con 110 vacas y 4 toros, ocupa a dos personas a tiempo completo, pero en momentos en que en el obrador de la carne hacen falta manos para envasar los encargos, toda la familia –la pareja y tres hijos– se arremanga, como antaño se hizo siempre en las estirpes de payés.

Sello de proximidad

Las terneras o machos capados que comercializa Casa Beta nacen en el prado y durante unos 8 meses se alimentan de pasto y leche materna, campando siempre en el campo. Acaban su engorde con cereales y un tiempo de estabulación para obtener la grasa que hace tierna esa carne de raza autóctona, Bruna dels Pirineus, y con sello de venta de proximidad, que acerca al productor al consumidor.

        Sus clientes se reparten al 50% entre restauración y particulares de toda Catalunya. Desde este único obrador que completa todo el círculo productivo de ternera en el Pallars Sobirà, vincular la explotación ganadera directamente al sector agroalimentario es la salida.

Las terneras nacen y se alimentan de pasto y leche materna durante los primeros ocho meses de vida.

Ganadero, productor y elaborador de carne de raza Bruna dels Pirineus

Buscando algo más de amortización de obrador y registro sanitario, y como complemento a la comercialización de carne, con la marca Lo vistaire de Beta, la familia también elabora secallona y xolís con carne de cerdo que compran.

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