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Eficiencia energética contra la crisis

Grupo Siber se benefició de una normativa de la UE para crecer durante la recesión

La compañía ha triplicado sus ventas en los últimos 3 años y duplicado su plantilla

Guillem Tapia

Toni Nicolas Salame.

Toni Nicolas Salame. / TONI TORRILLAS

Grupo Siber, formado por tres compañías especializadas en el desarrollo y producción de sistemas de ventilación inteligentes para edificios, nació en el 2006. Visto con perspectiva histórica, no parece el momento más adecuado para poner en marcha un negocio íntimamente relacionado con el sector de la construcción teniendo en cuenta que, un par de años después, estallaría la burbuja inmobiliaria en España. Sin embargo, la empresa consiguió superar la crisis y, a día de hoy, crece a buen ritmo gracias a la recuperación del mercado español. 

El factor clave que permitió a Siber sobrevivir al desplome del ‘tocho’ fue la entrada en vigor de una normativa en el 2007, promovida por la Unión Europea (UE) y de obligado cumplimiento a nivel nacional, que establece unos requisitos mínimos de eficiencia energética y de calidad del aire tanto en viviendas como en oficinas.

"Aunque la crisis fue salvaje, lo poco que se edificó durante este periodo tenía que cumplir con el nuevo reglamento, y esto nos favoreció", apunta Toni Nicolas Salame, director general y único propietario de Siber. "Además –prosigue Salame– nuestro modelo de negocio tiene más que ver con la técnica y el valor añadido que con conseguir grandes operaciones puntualmente".

No obstante, al grupo también le tocó apretar los dientes durante los años de crisis, y no fue hasta el 2014 cuando volvió a la senda del crecimiento. Según apunta Salame, en los últimos tres años, la cifra de negocio se ha triplicado hasta los 13,7 millones de euros en 2017, y en el mismo lapso de tiempo la plantilla se ha duplicado hasta las 60 personas.

Siber prevé facturar 15 millones este ejercicio y rebasar los 20 millones en el 2020. Para conseguir este hito el grupo mira hacia el exterior –actualmente el 32% de los ingresos provienen de las exportaciones– y no descarta realizar adquisiciones en algún país europeo.

Planta logística y productiva

En los últimos tres años Siber ha invertido 1,7 millones en su planta logística y productiva de Les Franqueses del Vallés (Vallés Oriental) para acompasar la capacidad de producción al crecimiento de la demanda.

Salame fundó el grupo tras adquirir dos compañías industriales –Industrias Gonal y Meatair– que fabrican materiales termoplásticos y metálicos respectivamente. Siber, la tercera pieza del conglomerado, utiliza estos componentes para producir los sistemas de ventilación.

A grandes trazos, la tecnología de Siber convierte el aire contaminado en energía para calentar o enfriar los edificios y asegura la calidad del aire en el interior de los inmuebles a través del filtrado del mismo.

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