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El efecto de los vientos de cola

Una economía adicta a bajos tipos de interés y petróleo barato

Una subida brusca del barril de Brent restaría 600.000 empleos a las previsiones oficiales para el 2021

Un avance del proteccionismo en el comercio internacional podría restar medio punto al PIB

Rosa María Sánchez

El ministro Montoro durante el debate de los Presupuestos del Estado.

El ministro Montoro durante el debate de los Presupuestos del Estado. / JOSÉ LUIS ROCA

El Gobierno prevé que la economía española mantendrá un crecimiento sostenido en los próximos años, compatible con una ligera desaceleración de las tasas de avance (desde el 2,7% previsto para el 2018, al 2,4% en el 2019 y el 2,3% para el 2020 y el 2021) y con una reducción del desempleo que debería permitir situar la tasa de paro en el 11% en el 2021 y un nivel de ocupación que rozaría los 20,7 millones de puestos en el 2021. Se prevé que el déficit público caerá hasta el 0% del PIB en el 2021 y que la deuda pública bajará al 89% al final del periodo.

Estas son las previsiones que figuran en el Programa de Estabilidad remitido a Bruselas el 30 de abril en el que, no obstante, se han incorporado cálculos sobre qué pasaría si de pronto desaparecieran los tres vientos de cola que han espoleado el crecimiento en los últimos años: bajos tipos de interés, petróleo barato y expansión del  comercio internacional. Para esos supuetos, los pronósticos apuntan menos crecimiento, menos empleo, más déficit y más deuda. Los mayores estragos van aparejados al alza del petróleo.

Dependientes del petróleo

En el escenario central del Gobierno, el precio del barril de Brent presenta niveles medios de 67,7 dólares en el 2018 y de 63,9 entre el 2019 y el 2021. En un escenario alternativo con un barril a 75 dólares en el 2018 y a 82 dólares en los años siguientes, el nivel del PIB sufría un ajuste del 3,8% al final del periodo respecto al escenario base. El déficit público alcanzaría el 2% del PIB, la deuda pública se situaría en el 95,7% (seis puntos por encima del nivel de referencia) y el número de empleos sería inferior al del escenario base en casi 600.000 puestos de trabajo.

Tipos de interés

El alto endeudamiento público y privado de la economía española la hace muy vulnerable a posibles futuras subidas de los tipos de interés.

El Programa de Estabilidad parte de la hipótesis de que los tipos a corto plazo (tres meses) seguirán con signo negativo en el 2018 y el 2019 (-0,3% y -0,2%) para escalar hasta el 0,4% y el 0,7% en los dos años siguientes. Además, se espera una subida de un punto en los tipos a 10 años, que pasarían del 1,6% en  el 2018 al 2,6% en el 2021. 

¿Pero qué pasaría si, por ejemplo, se produjera una subida brusca de los tipos de interés de 1,25 puntos porcentuales en un solo año? Según los cálculos del Gobierno, de ser así, en el 2020 habría un menor nivel de PIB (el 1% por debajo del escenario base), más déficit (1% del PIB) y más deuda (95% del PIB)  así como algo menos de empleo (122.000 puestos menos) respecto al escenario base.

El riesgo del proteccionismo

¿Y si las medidas proteccionistas llevaran a un frenazo con el comercio internacional del tamaño de un menor crecimiento de 5 puntos porcentuales en los mercados de exportación españoles? Esta situación podría restar el 0,5% al nivel del PIB español respecto del escenario base. Además el déficit y la deuda resultarían ligeramente superiores al final del periodo (+0,1 y +1,3 puntos respectivamente). También habría menos empleo (82.700 puestos menos).

En sus cálculos, el Gobierno no llega a estimar qué pasaría en la economía española si sucedieran a la vez dos o tres hipótesis de riesgo. El riesgo de esa tormenta perfecta no aparece en los paneles de mando de la aeronave de la economía española.