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Cambios en el mundo empresarial

Catalunya, capital Milán

Con la entrada de los Benetton en Abertis y Cellnex, las empresas italianas ganan peso en España

Agustí Sala

Catalunya, capital Milán

JUAN MANUEL PRATS

El poder empresarial italiano absorberá de una tacada dos de las grandes compañías del Ibex que tenían su sede social en Catalunya, aunque tras el 1-O la trasladaron a Madrid: Abertis Cellnex. En pocas semanas ambas pasarán a estar controladas por Edizione, la sociedad de la familia Benetton (una de las grandes fortunas industriales del país transalpino), gracias a una operación en la que el presidente del Real Madrid y de ACS, Florentino Pérez; ha actuado de maestro de una ceremonia facilitada por el Gobierno de Mariano Rajoy.

A diferencia de lo sucedido en el 2007, cuando la italiana Enel se hizo con Endesa tras el fallido intento de opa de Gas Natural; en esta ocasión no se trataba de evitar que una firma catalana absorbiera a una gran empresa con sede en Madrid sino de reducir el peso de capital catalán, como el de Criteria-La Caixa -socio de referencia de Abertis y de Cellnex-, en grandes compañías. También el hecho de que el Ejecutivo central estuviera necesitado de apoyos para que el anterior ministro de Economía, Luis de Guindos, pudiera convertirse en vicepresidente del BCE, ha allando el camino para que se produjera esta operación sin trabas públicas, que fueron las que precisamente dinamitaron hace una década el intento inverso de Abertis por controlar Atlantia, que por aquel entonces se llamaba Autostrade

Atlantia controlará la mitad más una de las acciones de la sociedad conjunta con ACS y su filial alemana Hochtief que gestionará Abertis, el líder mundial de las autopistas de peaje. Mientras, el primer accionista de la italiana, los Benetton pasarán a tener el 29,9% de Cellnex, uno de los ascensos más meteóricos en la bolsa de los últimos años, surgida de una escisión de Abertis, que hoy tiene el 34% del capital. Al no superar el 30%, los nuevos dueños, con el 29,9%, evitarán tener que lanzar un opa por el 100%, tal como establece la normativa española. "Más que Abertis, preocupa Cellnex, porque es una sociedad que está entre los líderes mundiales en la gestión de antenas terrestres de telefonía y que ha de jugar un papel muy importante en el futuro con el despliegue de las redes de 5G. Y su primer accionista dejará de ser autóctono", destacan expertos consultados.

La incógnita es si Criteria, la sociedad de participadas de La Caixa y que a su vez posee el 40% de CaixaBank, optará por aumentar su participación en Cellnex hasta situarse del 5,1% actual al entorno del 10% o preferirá destinar parte de los 3.300 millones que se embolsará con la opa a Abertis a invertir en otros negocios. En las torres negras de la Diagonal de Barcelona existe malestar por el desenlace de la operación sobre la concesionaria de autopistas, en la que La Caixa, finalmente, ha quedado muy al margen pese a ser el principal accionista con el 21,5% del capital. Las relaciones han de recomponerse. En todo caso, Criteria, en pleno proceso de modificacioens de estrategia inversora, está forzada a buscar dividendos y suplir los más de 160 millones anuales que ingresa por dividendos de Abertis para seguir alimentando la Obra Social, cuya dotación supera los 500 millones anuales.

El ascenso italiano, que en las instituciones europeas se traduce en la presidencia del BCE (Mario Draghi), del Parlamento Europeo (Antonio Tajani) o en la representante de la política exterior de la UE (Federica Mogherini), se traslada también al mundo empresarial, con Endesa (Enel), Unidad Editorial, que publica entre otros diario 'El Mundo', 'Expansión y 'Marca' (Cairo Communications) y, enbreve, con Abertis y Cellnex

Sin el peso de las alemanas o francesas, a escala empresarial su presencia gana cada vez más peso. Según las últimas cifras existentes, las filiales italianas en España son casi 800 y emplean directamente a más de 50.000 trabajadores, según explican en la Cámara de Comercio italiana en España, en los que no se incluyen las empresas de capital italiano que operan en España pero que no son filiales de firmas de ese país.           

Eso vendría a replicar lo que sucede, por ejemplo, en Barcelona, donde, tras los autóctonos, los italianos son el colectivo inmigrante más numeroso, con casi 5.000 personas en en el 2016 (los últimos datos estadísticos de la ciudad). A nivel español son los cuartos, con 211.165, tras los rumanos, marroquís y británicos.

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