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Entrevista

Cepyme, en contra de subir el salario mínimo a 1.000 euros

Así lo ha manifestado el presidente de la patronal de las pymes, Antonio Garamendi, que no obstante sí se muestra proclive a un nuevo acuerdo

El Periódico

El presidente de Cepyme, Antonio Garamendi, pide centrar la negociación con los sindicatos en medidas para atajar el absentismo laboral y para acelerar el alta médica.

El presidente de Cepyme, Antonio Garamendi, pide centrar la negociación con los sindicatos en medidas para atajar el absentismo laboral y para acelerar el alta médica. / José Luís Roca (El Periódico)

El presidente de la patronal de las pymes (Cepyme), Antonio Garamendi, se ha pronunciado en contra de la propuesta de los sindicatos mayoritarios (CCOO y UGT) de aumentar el salario mínimo en convenio de 1.000 euros, aunque sí ve necesario un nuevo acuerdo en el marco salarial para apuntalar la imagen de estabilidad de España.

Garamendi ha expresado así en una entrevista en la agencia de noticias EFE la posición de su organización en relación a las negociaciones entre las patronales CEOE y Cepyme y los sindicatos UGT y CCOO para IV Acuerdo Estatal de Negociación Colectiva (AENC), que inicialmente se fijaron de plazo hasta Semana Santa. A banda de presidente de la patronal de las pymes, Garamendi es también vicepresidente de la CEOE

El representante de la patronal ha justificado su rechazo a fijar el salario mínimo por convenio en los mil euros alegando que el 45% de las empresas aún siguen en pérdidas y que estas son fundamentalmente pequeñas, por lo que también ve "casi imposible" firmar una subida mínima del 3,1%.

"Si pones un suelo tan alto, lo que consigues es que no se genere empleo", sostiene Garamendi, que, no obstante, reconoce que los salarios tienen que subir, pero que cada empresa tendrá que ir adaptándose en la medida de sus posibilidades.

En contra de la cláusula de garantía salarial

Otra de los puntos que ha rechazado de la propuesta de los sindicatos es la cláusula de garantía salarial, que ya fue el principal escollo para lograr un acuerdo el año pasado. Dicha cláusula consiste en un mecanismo de compensación ante una inflación superior a la prevista, según el cual entre empresa y trabajadores se pacta una revisión al alza de las tablas salariales cuando el IPC real supere o bien al IPC previsto o al incremento retributivo acordado en convenio.

Garamendi la ha cualificado de "perversa" y propia del "siglo XIX" ya que, en su opinión, esta revisión salarial en función de la inflación puede obligar a las empresas a incrementar sus costes a fin de año, lo que podría llevarlas a pérdidas.

Para Garamendi el nuevo acuerdo debe contemplar, además de los salariales, otros asuntos como medidas para atajar el absentismo laboral, incidiendo sobre las bajas que son fraude y acelerando el alta médica, cuando así se requiera, utilizando recursos de las mutuas.

Cómo combatir la temporalidad, otro escollo

El presidente de la patronal de la pequeña y mediana empresa también se ha mostrado en contra de otra de las medidas que se han puesto encima de la mesa, en concreto de la planteada por el Gobierno para mitigar la temporalidad a través de un sistema de "bonus-malus", con el fin de incrementar las cotizaciones por desempleo a las empresas que recurran en mayor medida a la contratación temporal.

Tampoco está conforme con que se endurezca el régimen sancionador para las empresas que celebren contratos temporales sin causa, al tiempo que afirma que la mayor parte del empleo temporal es público y se concentra en la sanidad y la educación.

A favor de la conciliación

Sí que se muestra a favor de abordar medidas de conciliación, como adelantar el fin de la jornada laboral, porque "el tema de horarios se va a poder y se tiene que hablar en muchos casos", en tanto que tampoco ve dificultades a la hora de que las empresas sean más transparentes con los salarios.

No obstante, sobre la desigualdad de género que impera en el mercado laboral españól ha afirmado que es un problema no tanto de la empresa como de toda la sociedad y que "puede existir brecha salarial pero no desigualdad". Por ello considera que este es un tema que también se debe negociar "en las casas".

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