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caída en wall street

Varapalo a Apple por el iPhoneX y el fallo de las baterías

El reconocimiento de que frena el rendimiento de los modelos antiguos para elevar el tiempo de uso amenaza a la compañía

Las previsiones de ventas para el 2018 del nuevo terminal se han recortado el 40%

Eduardo López Alonso / Agencias

Momento de la presentación del nuevo iPhone X

Momento de la presentación del nuevo iPhone X

Wall Street suspendió a Apple en la sesión bursátil del martes en el preludio de un problema que la multinacional capeó este miércoles con todos sus recursos. Las acciones de la compañía de la manzana bajaron en la primera sesión tras la Navidad el 2,54%, el primer varapalo de importancia en la bolsa para la firma en un año en el que acumula un alza de un 45%. La mayor empresa mundial por capitalización bursátil encabezó las pérdidas en medio de rumores e informes extraoficiales que indican un descenso del 40% en sus previsiones de demanda del iPhone X. Y es que el gigante prevé vender 30 millones de unidades frente a los 50 millones previstos. Morgan Stanley prevé que la multinacional potencie sus ventas en China para compensar el recorte de esas previsiones.

El recorte bursátil apareció ante la amenaza de noticias negativas poco habituales en torno a la marca. El caso es que Apple reconoció la semana pasada que vía software ralentizó el rendimiento de sus iPhone para minimizar la pérdida de autonomía de las baterías con el paso del tiempo y evitar también el sobrecalentamiento del aparato. Apple intentó con esa disminución del rendimiento evitar una sustitución de baterías generalizada de los productos vendidos, algo que tendría un impacto en las cuentas muy relevante.  

La situación de Apple fue considerada un elemento que puede abortar el tradicional repunte de Santa Claus de la Bolsa de Nueva York, que parece sufrir un cierto mal de altura parejo al de Apple. 

Poco disruptivo

En cualquier caso, las ventas moderadas del nuevo iPhone X no han sorprendido demasiado a los analistas, ya que el producto ha llegado al mercado con un precio por encima de la competencia y, pese a su calidad, con elementos diferenciales poco disruptivos en el mercado de telefonía móvil. Y es que la pantalla sin marcos y el reconocimiento de rostros han sido incorporados también por otros competidores.  

Apple ha reconocido que desaceleró los dispositivos antiguos sin previo aviso para compensar el bajo rendimiento de la batería. Admitió que las actualizaciones del sistema operativo lanzadas desde «el año pasado» para el iPhone 6, iPhone 6s, iPhone SE y iPhone 7 incluyen una función para «suavizar» el suministro de energía de baterías que están bajas de carga o con un ciclo elevado de cargas acumulado. Los teléfonos sin el ajuste se resetean abruptamente y tienen un funcionamiento errático. 

Demandas

Al menos se han presentado ocho demandas en varios tribunales federales de EEUU que buscan emprender una acción popular para representar potencialmente a millones de propietarios de iPhone en todo el país. Una amenaza en toda regla.

"En lugar de curar el defecto de la batería al proporcionar un reemplazo de batería gratuito para todos los iPhones afectados, Apple intentó enmascarar el defecto", asegura una denuncia presentada en EEUU. La demanda fue redactada por el abogado Jeffrey Fazio, quien aglutinó a los demandantes en un acuerdo de 53 millones de dólares con Apple en el 2013 por las garantías del iPhone. 

Compra inducida

El problema es que los usuarios que comprueban que su móvil empieza a funcionar mal pueden caer en la tentación de comprar otro, pese a que los problemas se solucionarían con un simple cambio de batería, por lo que las acusaciones consideran que ha existido un fraude por parte de Apple. 

Temas: iPhone Apple