03 abr 2020

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ELUSIÓN FISCAL

Las grandes tecnológicas, en el punto de mira de Bruselas

La Comisión Europea alerta de que las firmas de la economía digital tributan la mitad que el resto

Las principales compañías del ramo pagaron el año pasado en España unos 27 millones

Agustí Sala

El logo de Apple en una bandera de la UE. 

El logo de Apple en una bandera de la UE.  / DADO RUVIC (REUTERS)

Los gigantes tecnológicos siguen en el punto de mira de Europa por su baja tributación. La Comisión Europea, en una informe conocido la semana pasada con su hoja de ruta para captar una mayor parte de los beneficios de este sector, afirmaba que estas firmas, que ya no son solo originarias de EEUU, pagan menos de la mitad de impuestos que el resto.

De hecho, a pesar de las disparidades entre países, en media, los negocios de la economía digital están sujetos a un tipo impositivo efectivo del 8,5% frente al 20,9% de las empresas más tradicionales locales o el 23,2% de las multinacionales, según el estudio del Ejecutivo comunitario. 

En España, AmazonApple y otras empresas de este tipo pagaron unos 27 millones de euros en concepto del impuesto de sociedades, un 70% más que en el 2015 (sin incluir Google, que aún no ha publicado las cifras del 2016); pero aún está por debajo de lo que las autoridades tributarias consideran que debería ser. Pese a que se han producido algunos cambios, parte de las ventas reales de estas empresas se derivan hacia sedes en zonas de tributación mucho más ventajosa, como Irlanda o Luxemburgo, mediante complejas estructuras societarias.

Y es que las normas tributarias actuales "fueron diseñadas para una economía tradicional y no pueden capturar actividades que se basan de forma creciente en activos intangibles y datos", destaca el informe comunitario. Estas características facilitan las transacciones 'on line' sin presencia física. La Comisión alerta de que las medidas unilaterales por países, por su parte, amenazan con crear "nuevos obstáculos y escapatorias en el mercado único".

Controles y regularizaciones

En todo caso, la Hacienda española sigue con su estrategia de controles regularizaciones en la medida de lo posible, a la espera de que en la Unión Europea (UE) se alcancen acuerdos. La principal filial de Amazon en España, Amazon Spain Services, ha pagado este año una multa de 2,2 millones tras una inspección que afectó a los ejercicios del 2010 y el 2011. Algo similar le sucedió a Oracle.

Google, que aún no ha publicado sus resultados del año pasado en España, ya saldó sus cuentas con la Agencia Tributaria en el 2013 con el pago de 1,9 millones de euros. Otra 'víctima' del acecho a las tecnológicas ha sido Apple, a la que Hacienda obligó a tributar más. Por eso la filial que gestiona sus tiendas, Apple Retail Spain, se anotó pérdidas de más de 7 millones el año pasado.  

El informe publicado por la Comisión Europea bajo el título de 'Un sistema fiscal justo y eficiente en la UE para el mercado único digital' aboga por gravar a este sector de una forma "justa y favorable al crecimiento".

Acuerdo global

También defiende un acuerdo global como mejor solución para evitar esta fuga de recursos. No obstante, la Comisión "es consciente" de las dificultades que esto supone, con lo que, "en ausencia de progresos suficientes, la UE tendrá que avanzar sola".

Entre las soluciones a corto plazo se incluye un impuesto sobre la facturación. Esta medida fue propuesta por Francia y ha sido respaldada por 10 países, entre los que están Alemania, Italia y España.

Además, otra de las alternativas a corto plazo será una retención de impuestos sobre los pagos a las empresas digitales y gravar los ingresos de la publicidad u otros servicios prestados por estas empresas.

Sector de peso

La Comisión destaca la importancia de este sector. En el 2006 solo había una firma tecnológica entre las 20 mayores y significaba solo el 7% de la capitalización bursátil de este grupo de grandes compañías. Este año, "9 de las 20 mayores compañías por capitalización bursátil son tecnológicas, y suponen el 54% del valor en bolsa de este grupo de grandes empresas". El ámbito de este tipo de negocios es amplio. Va del comercio 'on line' de Amazon o Alibaba, al modelo de negocio de redes sociales de Facebook; al de suscripción, como Netflix HBO o el de la economía colaborativa, con Airbnb Blablacar.  

Los ministros de Economía de Francia, Alemania, Italia y España han defendido en el Eurogrupo su propuesta para gravar estos negocios y reclaman que se cree un tasa "compensatoria" a los gigantes de internet  relacionada con su nivel de actividad en cada país que grave su volumen de negocio y no los beneficios, de forma que paguen también impuestos donde generan valor. 

Bruselas tiene una investigación abierta sobre Google y otras empresas y el año pasado multó con 13.000 millones a Apple por haberse beneficiado entre 2003 y 2014 de rebajas fiscales en Irlanda que distorsionaban la competencia.

Una prioridad política  de la Comisión Europea

El mercado digital único es una de las 10 prioridades políticas de la Comisión Europea. No es de extrañar dado que completarlo y fomentarlo podría contribuir con 415.000 millones de euros anuales a la economía europea, según las estimaciones del Ejecutivo comunitario. Además crearía miles de empleos y transformaría completamente el sector de los servicios.

Este mercado requiere un marco legal tributario "moderno y estable" que estimula la innovación, impida la fragmentación del mercado y permita a todos los operadores bajo condiciones justas y equilibradas. Es imprescindible, según la Comisión Europea, que exista certidumbre en materia fiscal para la inversión empresarial y para prevenir la elusión tributaria.

A la vez, los ingresos las firmas de las cinco principales firmas de comercio electrónico crecieron entre el 2008 y el 2016 en media en torno al 32% anual; mientras que durante el mismo periodo, los del conjunto del sector comercial de la UE lo hicieron el 1%. La Comisión Europea calcula que anualmente los países miembros dejan de ingresar entre 50.000 y 70.000 millones de euros por la elusión fiscal de grandes compañías, entre las que están las tecnológicas o digitales.