14 ago 2020

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análisis del observatorio ADEI

La robotización creará dos millones de empleos netos hasta el 2030 en España

Las nuevas ocupaciones compensarán la pérdida de 1,4 millones de puestos de trabajo "reemplazables"

Un estudio de AFI y Google defiende que la tecnificación elevará el PIB per cápita de los 24.000 euros actuales a 33.000

Sistema de gestión de paquetería mediante robots en las instalaciones de Amazon en Castellbisbal. 

Sistema de gestión de paquetería mediante robots en las instalaciones de Amazon en Castellbisbal.  / RICARD FADRIQUE

El temido robot será la clave del crecimiento económico y del bienestar económico de España en los próximos años. Lejos de las visiones agoreras de aquellos que claman contra la tecnificación extrema de los puestos de trabajo un estudio ha puesto cifras y fechas en sus previsiones. Según esta previsión , la robotización de la economía creará más de dos millones de puestos de trabajo entre el 2016 y el 2030 y el PIB per cápita podría elevarse desde los 24.000 euros actuales hasta los 33.000 euros en el 2030. Todo ese panorama será la consecuencia de un aumento medio anual de la productividad del trabajo del 1,3%.

DIGITALIZACIÓN

Los autores del estudio se integran en el denominado Observatorio para el Análisis y Desarrollo Económico de Internet (Observatorio ADEI), iniciativa que nace fruto de la colaboración entre Google, Analistas Financieros Internacionales (AFI) y el Instituto de Economía Internacional de la Universidad de Alicante. Su objetivo es "contribuir al desarrollo de la digitalización de la economía española" y convertirla en "referente internacional". Los autores avalan la conveniencia de la apuesta tecnológica sin recurrir a las tesis de economistas de izquierdas que recuerdan que los robots deben considerarse medios de producción, por lo que la influencia positiva en la economía dependerá de quien detente su propiedad.

CUARTA REVOLUCIÓN 

La llamada cuarta revolución industrial tendrá un indudable efecto negativo directo en aquellas tareas y empleos susceptibles de sustitución por máquinas inteligentes. Sin embargo, el estudio advierte de que ese fenómeno abre nuevas oportunidades. El estudio se centra en la capacidad para generar nuevos puestos de trabajo de la robotización y llega a la conclusión de que esta capacidad generadora puede llegar a la creación de dos millones de puestos de trabajo hasta el 2030, "con el debido acompañamiento de políticas formativas para los nuevos trabajadores".

PÉRDIDAS Y GANANCIAS

En el caso de empleos ya adaptados a la digitalización, los expertos prevén la creación de 3,2 millones de empleos, más otros 0,6 millones en empleos en puestos que requieren un alto componente humano, y la desaparición de 1,4 millones de empleos en aquellas ocupaciones fácilmente reemplazables por robots.

RECOMENDACIONES

El estudio del Observatorio ADEI recopila una serie de recomendaciones para facilitar la adopción de las nuevas tecnologías y la incorporación de los valores y principios técnicos de la economía digital en las nuevas generaciones de trabajadores. En particular, alerta de la necesidad de mayores cotas de formación adaptada a ese entorno altamente tecnificado. El estudio concluye indicando que si se adoptasen todas estas medidas, el PIB per cápita podría elevarse desde los 24.000 euros actuales hasta los 33.000 euros en 2030. Ello gracias a un aumento medio anual de la productividad del trabajo del 1,3%.

LIBERALIZACIÓN

Los autores del estudio abogan por una liberalización de la economía como una forma de animar a la transformación de los medios de producción: "Las instituciones deben promocionar la competencia -eliminación de barreras regulatorias o normativas- y vigilar las prácticas que obstruyan la emergencia de nuevas ideas y modelos de negocio (start ups, etc.) innovadores". Este liberalismo debe complementarse, según ADEI, con la coordinación de esfuerzos público-privados, con líneas de financiación públicas; financiación privada tipos crowdfunding, fondos de capital riesgo, etc); y la incentivación del emprendimiento. 

Esta visión choca con otras que defienden el apoyo a la robotización de la economía pero aportando una extrema vigilancia por parte de la Administración pública que impida que las nuevas tecnologías queden en manos de pocos actores económicos.