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CRISIS BANCARIA

El Santander compensará a parte de los pequeños accionistas del Popular

El banco anunciará en unos días la solución para los clientes que acudieron a la ampliación del 2016

Unos 287.000 usuarios de la entidad eran también propietarios pero no todos podrán beneficiarse

P. ALLENDESALAZAR / MADRID

La sede central del Banco Santander, en la localidad madrileña de Boadilla del Monte.

La sede central del Banco Santander, en la localidad madrileña de Boadilla del Monte. / DAVID CASTRO

El Santander prepara una compensación para una parte de los 305.000 accionistas del Popular que han perdido todo su dinero. En concreto, estudia ofrecer una solución a los clientes del banco que acudieron como inversores minoristas a la ampliación de capital de hace un año y que no habían vendido los títulos en el momento de la intervención de la entidad el pasado miércoles. Aquella operación permitió al banco captar 2.505 millones de euros, de los que más de un 30% (por encima de 750 millones) lo aportaron los pequeños inversores (clientes y no clientes).

"Vamos a analizar bien todas las situaciones para ver qué soluciones se pueden tomar", ha anunciado Juan Manuel Cendoya, director de comunicación y vicepresidente de la filial del grupo en España, en declaraciones a la 'Cope'. "Una vez que acabemos todo el proceso de análisis, en los próximos días podremos ser más concretos", ha adelantado. Unos 287.000 clientes del Popular eran también accionistas (7% de 4,1 millones), pero no todos participaron en la ampliación.

El banco presidido por Ana Botín busca evitar una guerra de pleitos con estos clientes, que se encuentran entre los mejores del Popular, y lograr que permanezcan en la entidad. Se trata de una estrategia comercial similar a la que siguió con sus clientes de banca privada (grandes patrimonios) afectados por el fraude de Madoff en el 2009: les compensó con 1.380 millones de euros en participaciones preferentes a 10 años con un cupón del 2%. Los empleados que sean también accionistas (un 75% de los 10.479, según CCOO) podrán acogerse a la compensación si acudieron a la ampliación. Pero los clientes a los que el banco concedió un crédito para que pudieran comprar los títulos deberán seguir pagando sus cuotas.

IMPACTO PROVISIONADO

Dentro de las provisiones que va a realizar el Santander para afrontar la compra ya estaba previsto reservar recursos para abonar esta compensación. Además de 7.900 millones para créditos y adjudicados ha reservado otras partidas para distintas contingencias que puedan surgir. El banco ha limitado la compensación a los participantes en la ampliación del 2016, a partir de la que se sucedieron los acontecimientos que han provocado la caída del Popular, porque entiende que los que acudieron a la del 2012 tuvieron suficiente tiempo para vender y que los que compraron acciones en el mercado después de la ampliación del año pasado sabían el riesgo que asumían a la vista de la sucesión de noticias negativas que se produjo.

Cendoya ha querido dejar claro, en cualquier caso, que la decisión de que los accionistas del Popular y los cientos de miles de propietarios de la deuda convertible y subordinada hayan perdido todo su dinero (entre 3.000 y 4.000 millones) no la ha tomado el Santander. "El mecanismo de resolución (europeo) contempla que las acciones se amorticen, lo que implica que pierden su valor. Esto es una decisión de las autoridades, previa a que Santander compre el banco", ha subrayado. Además, ha afirmado que es "una suerte" que en España existan entidades financieras grandes y solventes como el BBVA y el propio Santander que puedan absorber bancos más pequeños en problemas, algo que “no ocurre en Italia” con el Monte dei Paschi di Siena.

DECISIÓN EFICAZ

El ejecutivo también ha defendido la decisión de las autoridades de adjudicar el Popular al Santander al precio simbólico de un euro como la medida "más eficaz" para garantizar los intereses de sus cuatro millones de clientes, evitar "cualquier tipo de efecto contagio" en el sistema financiero español y no tener que inyectar dinero público. Asimismo, ha querido echar un capote a las autoridades y ha defendido que las cuestionadas pruebas de resistencia a la banca de la Autoridad Bancaria Europea, que el Popular aprobó el pasado julio, "solo miden la solvencia" y no la liquidez. La fuga de depósitos, según las autoridades es la que provocó la caída de la entidad. "Los test de estrés miden circunstancias normales de gestión", ha argumentado

El directivo ha explicado que el Santander comenzará en los próximos días la gira internacional de reuniones con grandes inversores ('road show') para explicarles las "ventajas" de acudir a la ampliación de capital de 7.000 millones que va a realizar el banco para reforzar la solvencia y las coberturas contra pérdidas del Popular. El banco presidido por Ana Botín va realizar provisiones en la entidad adquirida por valor de 7.200 millones para sanear su alta exposición a los activos inmobiliarios tóxicos.

El BCE no está preocupado por la banca española

El vicepresidente del Banco Central Europeo, Vítor Constancio, ha asegurado que el organismo no está preocupado por la estabilidad financiera de España. Las recientes turbulencias en el sector bancario, ha alegado, estaban relacionadas con la intervención exprés del Popular. “Con el crecimiento económico en curso en España, no creo que haya riesgos específicos. El caso que acabamos de tener fue muy específico, ocurrió también con bastante rapidez. Fue una cuestión de liquidez, fue una especie de fuga de depósitos que ocurrió en pocas semanas ", ha afirmado en Roma. 

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