06 ago 2020

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cambios en el sector de la movilidad

Así funcionan Uber y Cabify, alternativas al taxi de siempre

La competencia de los coches de alquiler con conductor desata las protestas de los taxistas y abre posibilidades a los clientes

Una clienta se dispone a usar Uber en Madrid.

Una clienta se dispone a usar Uber en Madrid. / AGUSTIN CATALAN

Uber y Cabify se han convertido en la gran amenaza para el sector del taxi en España. Son empresas que a través de aplicaciones de móviles conectan directamente a viajeros con conductores con las denominadas licencias VTC (vehículo de alquiler con conductor). Este tipo de licencias rompen la actividad tradicional de los taxistas, que ven en ellas una competencia desleal e intrusismo.

Las movilizaciones de los taxistas están convocadas por la Federación Élite Taxi de España, la Confederación de Taxistas Autónomos de España (CTAE) y la Mesa Estatal del Taxi (META). Estas organizaciones denuncian la concesión, a su juicio indiscriminada, de autorizaciones de VTC, que choca con la ley actual que estableció en su día una ratio de una licencia de VTC por cada 30 taxis.

UBER Y CABIFY EN CIFRAS

En los últimos tres años, desde la entrada de Uber en España en el 2014, el número de VTC en España ha crecido un 105%, de modo que hay 2.900 vehículos con conductor más en el 2017, respecto del 2014.

Según los datos del Ministerio de Fomento, en España hay 66.800 licencias de taxis y 5.654 licencias VTC, con una ratio VTC/taxi de 11,84. El sector del taxi comprende a unos 100.000 trabajadores de forma directa.

LAS WEBS

Uber y Cabify muestran su carta de presentación en la web, en la que dan tanta importancia a la captación de conductores como a la de sus posibles clientes, ya que su fuente de financiación como empresa viene tanto de la mano de esos conductores necesitados de empleo como de los clientes que utilizan sus servicios. El inconveniente es que es necesario estar registrado y nuestros trayectos y usos del servicio quedarán archivados.

PRECIO MÍNIMO

Los precios varían según el itinerario previamente establecido por el cliente, con un precio mínimo de cinco euros, superior al mínimo de los taxis. 

EL TAXI, MÁS RÁPIDO CASI SIEMPRE

Si se tiene prisa y da igual el vehículo en el que se viaja, un taxi en la calle o vía telefónica o app es la opción más sencilla. Si por el contrario puedes permitirte el lujo de esperar un poco por encima de lo habitual (y no siempre sucede), Uber y Cabify ofrecen dos servicios muy similares en las formas.

LOS VTC, ALGO MÁS BARATOS

La opción de Uber y Cabify, en función del recorrido, tiende a ser algo más barata que un taxi. Es el principal argumento del éxito de este tipo de servicios, pero no el único. 

VEHÍCULOS MÁS EQUIPADOS

Otra de las ventajas de los coches particulares es que pueden ser vehículos más equipados, con wifi por ejemplo. En ocasiones, el conductor suministra un botellín de agua o caramelos.