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MOTORES DIÉSEL TRUCADOS

Volkswagen pagará otros 2.800 millones de dólares en EEUU por el 'dieselgate'

La multa es parte de un acuerdo extrajudicial por el escándalo de las emisiones contaminantes

RICARDO MIR DE FRANCIA / WASHINGTON

Un empleado coloca el logotipo de Volkswagen a un vehículo.

Un empleado coloca el logotipo de Volkswagen a un vehículo. / AFP / RALF HIRSCHBERGER

La factura por el escándalo de las emisiones de Volkswagen en Estados Unidos no deja de aumentar. Un juez federal de Detroit ha condenado al consorcio automovilístico alemán a pagar 2.800 millones de dólares (2.641 millones de euros) por instalar en sus motores diésel un software que falseaba las emisiones de gases de efecto invernadero. La multa forma parte del acuerdo extrajudicial alcanzado en enero entre el fabricante y el gobierno de EEUU para resolver sus responsabilidades penales, un acuerdo que ascendió a 4.300 millones de dólares. El juez Sean Cox ha condenado además a la compañía a aceptar durante tres años la supervisión de un inspector federal, que monitoreará sus actividades en el país.

La decisión del Tribunal Federal de Detroit es el último golpe judicial a Volkswagen, que en marzo se declaró culpable de fraude, obstrucción a la justicia y falsificación de documentos, tras admitir que instaló el software ilegal en 580.000 vehículos vendidos en EEUU. Con esta última multa, la factura del crimen corporativo ronda ya los 25.000 millones de dólares, según el recuento de Europa Press, la cantidad que tendrá que pagar la empresa del Wolfsburgo para poner fin a las reclamaciones de los propietarios de los vehículos, de los reguladores medioambientales, de los estados y de los concesionarios afectados.

Solución más barata para los afectados de Europa

El grupo Volkswagen está aplicando soluciones diferentes para los vehículos afectados de Estados Unidos y de Europa. Mientras que los costes se disparan en EEUU, en Europa son mucho más moderados porque la compañía no paga compensaciones a los propietarios, sino que se limita a reprogramar la centralita electrónica o a instalar un filtro de aire, según las versiones. El grupo alemán justifica la doble solución porque la reparación que se aplica en la UE no es válida en EEUU ya que tiene un límite de emisiones de gases inferior. La multinacional mantiene un pulso judicial con afectados que han decidido demandar individualmente o de forma colectiva para exigir compensaciones similares a las de EEUU. En España, Volkswagen acaba de ganar el primer recurso de apelación. 

“Este es un caso de fraude masivo deliberado y perpetrado por los gestores de VW”, afirmó el juez Cox al pronunciar su sentencia. Esas palabras contradicen a lo que dijo en octubre de 2015 el presidente de la compañía en EE UU, Michael Horn, al declarar ante una de las comisiones del Congreso. Si bien admitió entonces las acusaciones que pesaban sobre la multinacional, Horn lo atribuyó a unas cuantas manzanas podridas que actuaron a espaldas de la dirección. Horn fue reemplazado hace un año en el cargo por Hinrich Woebcken, actual consejero delegado de la compañía en EEUU.

A principios de este año, los fiscales estadounidenses presentaron cargos contra seis ejecutivos de VW por su responsabilidad en el escándalo. Fue una decisión significativa porque, en los últimos años, los tribunales estadounidenses han tendido a castigar exclusivamente con multas multimillonarias los crímenes corporativos, a menudo sin que las compañías afectadas tuvieran que reconocer si quiera su culpabilidad. Así ha sido con decenas de bancos y aseguradoras multadas por sus tejemanejes durante la crisis financiera que hundió la economía mundial en 2008. De los seis ejecutivos de VW solo uno ha sido arrestado. Se trata de Oliver Schmidt, el exresponsable del departamento medioambiental y de ingeniería de VW, quien fue detenido la pasada Navidad en el aeropuerto de Miami cuando se disponía a disfrutar de unas vacaciones.

"Esta codicia empresarial, este fallo en la gestión le ha costado a VW decenas de miles de millones", ha dicho el juez Cox. "Los individuos que resultarán más perjudicados son los hombres y mujeres que trabajan para VW", que probablemente no recibirán sus pagas extras "por las acciones de los altos ejecutivos de la compañía". En un acuerdo civil anterior, la empresa aceptó una multa multimillonaria para compensar a los clientes y concesionarios que adquirieron los vehículos con el software fraudulento, instalado para maquillar las emisiones durante los test a los que son sometidos.

El exfiscal general adjunto de EEUU, Larry Thomson, supervisará la compañía durante los próximos tres años. "Hemos tomado medidas significativas para fortalecer nuestra contabilidad, mejorar la transparencia y construir una empresa mejor y esperamos trabajar en estrecha colaboración con Thompson", ha dicho la empresa alemana tras conocer la decisión judicial. 

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