HISTORIAS MÍNIMAS

El retorno del calzado de proximidad

Feners diseña, fabrica y vende zapatillas deportivas de mujer hechas artesanalmente en Elche

Adrià Gustà y Carla Morillas, en la sede de Feners, fabricante de zapatillas, en La Garriga.

Adrià Gustà y Carla Morillas, en la sede de Feners, fabricante de zapatillas, en La Garriga. / Anna Mas Talens

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Carme Escales
Carme Escales

Periodista

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Adrià Gustà es un joven de 23 años de La Garriga que en junio del 2015 se graduaba en negocios internacionales y marketing en ESCI-UPF. Lo hacía eufórico por el Premi a l’Emprenedoria que la universidad acababa de designar a su trabajo de final: un plan de empresa para un parque de aventuras. Fueron 1.500 euros que el recién licenciado decidió invertir en lo que hoy es su empresa, Feners, una marca de calzado deportivo femenino de fabricación artesanal.

Con 10.000 euros, puso en marcha el negocio, que comprende todo el ciclo del producto: desde la idea, el dibujo del diseño, la selección de proveedores del material para confeccionar las zapatillas deportivas, y la venta de estas, a través de la web www.feners.com

 "No perseguimos el consumo acelerado, ni la compra impulsiva. Con la venta de nuestras zapatillas ponemos en valor conceptos que las posicionan en el mercado como slow fashion, calzado de piel fabricado de manera artesanal, y además, allí donde tradicionalmente tan bien se ha hecho, en Alicante", explica el fundador y CEO de Feners, Adrià Gustà. 

"Los proveedores de materiales con los que trabajamos también están en la misma zona de Elche, donde se fabrica nuestro producto", añade. "El canal de venta 'on line' nos permite ajustar los costes y ofrecer un precio muy razonable, a 70 u 85 euros", apunta. Junto a él, dos colaboradoras forman parte del joven equipo: Carla Morillas, también de 23 años, se encarga del apoyo comercial, con acciones de márketing y en redes sociales; y Mariona Bonaga, de 21 años, es la diseñadora de las zapatillas. Todos son de La Garriga, que es donde tiene su sede la empresa, que activó sus ventas 'on line' el pasado diciembre y desde entonces ha facturado 25.000 euros. "Esperamos cerrar nuestro primer año alcanzando los 100.000 euros", apunta.

"De momento, vamos colocando unas buenas bases y ganando poder de compra y contactando con los mejores proveedores, de suela, cordones, piel…, y nuestra próxima inversión queremos hacerla en la web para ir abriendo mercado en EEUU, Europa, y algún día llegar también a Asia". "Hemos nacido online porque somos digitales y es lo más económico, pero estaremos también en otros canales. Ya hemos ido a cinco mercados de productos artesanales en Catalunya y la respuesta ha sido muy buena", destaca Carla Morillas.

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CONSUMO RESPONSABLE

Gustà es consciente del valor que aporta en el mercado esa fabricación artesanal, "elevando la bamba al máximo nivel de calidad, y cuidando detalles como la plantilla anatómica extraíble, un factor de calidad que permite intercambiarla con la propia, si la clienta usa plantillas especiales", puntualiza el joven emprendedor. "Consideramos que hoy en día, la mujer debe poder ir más cómoda y bien vestida a la vez", añade Gustà. Feners, además, se desmarca de la estacionalidad de su calzado. Sus bambas, que visten como zapato de piel, se pueden calzar todo el año, según explican sus creadores, defensores de la cultura del trabajo realizado a gusto como espacio vital de felicidad.